Herramientas personales
En la EC encontrarás artículos autorizados
sobre la fe católica
Sábado, 19 de agosto de 2017

Estampas del Corazón de Jesús

De Enciclopedia Católica

Saltar a: navegación, buscar
¿Por qué es tan universal el tomar el corazón por símbolo del amor? Por ser el órgano en el que más repercuten los afectos del hombre: el dolor le oprime y hasta puede suspender su funcionamiento; el amor hace que palpite más aceleradamente, lo cual demuestra una relación estrecha e indiscutible entre los movimientos del corazón y nuestros afectos.
Con las palabras: Sagrado Corazón de Jesús designamos a Jesucristo nuestro Señor, considerado, adorado y alabado en su amor divino y humano, manifestado, y simbolizado por su Corazón de carne, su Corazón real.¿Cómo sabemos que el Corazón de Jesús y su amor son el objeto propio de esta devoción?1° Por la enseñanza de la Iglesia: «En el Sagrado Corazón, dice el Papa León XIII en su Encíclica Annum sacrum, encontraréis el símbolo y la imagen sensible de la caridad infinita de Jesucristo.» 2º Por las mismas palabras de Jesucristo a Santa Margarita María: «Aquí tienes este Corazón que tanto amó a los hombres.»
El Corazón de Jesús es el Corazón de carne del Hombre Dios, órgano propulsor de su sangre, y que sigue latiendo en el divino pecho de Jesús glorioso, en el Cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.
¿Cómo quiso acrecentar Jesucristo la elocuencia de este símbolo? Por las insignias de que se dignó rodear su Corazón santísimo: la Cruz, la corona de espinas, las llamas, la llaga del costado y las gotas de sangre y agua.
¿Qué significa la Cruz?La Cruz enclavada en el centro del Sacratísimo Corazón nos dice la grandeza de su amor que le movió a sufrir una afrentosa muerte para redimirnos.
¿Qué simboliza la corona de espinas? La corona de espinas que ciñe el Sagrado Corazón simboliza las humillaciones de que fue saturado Jesús por amor nuestro. Y nos advierte que la corona de gloria que esperamos en el cielo ha de labrarse en esta vida con espinas de humillaciones y desprecios
¿Qué significa la llaga? La llaga del costado, abierta por la punta de hierro, nos pinta a lo vivo el gesto abominable del hombre que incurre en pecado mortal. También significa, en frase de San Agustín, que el divino Corazón ha querido permanecer abierto para servirnos de refugio en vida y en la hora de la muerte.

´

El amor de Jesús a los hombres se manifestó maravillosamente en todos los actos de su Encarnación, de su Vida y de su Redención. Pueden sintetizarse en tres, palabras: la Cuna, el Calvario y el Altar.
¿Qué hemos de hacer para desagraviar y consolar al Corazón de Jesús? Los principales medios a nuestro alcance son: 1° Hacer con frecuencia la comunión reparadora. 2° Ofrecerle reiterados actos de desagravio, especialmente ante el Sacramento del Altar.3° Llevar una vida de sacrificio en expiación de la sensual y profana de tantos cristianos.


Todos los lenguajes humanos: el popular, el artístico, el filosófico, y hasta el lenguaje divino de la Escritura, han visto en el corazón el símbolo del amor. Así solemos decir: hombre de corazón, hombre sin corazón; y la Sagrada Escritura abunda en expresiones como éstas: “Mi corazón se estremeció; se dilató mi corazón; mi corazón se ha vuelto como cera derretida.”


¿Cómo podemos devolver amor por amor al Corazón de Jesús? Sí, es cosa tan sublime el amor, que sólo puede pagarse amando. Es, pues, estricta justicia que correspondamos con las gotitas de amor de que es capaz nuestro corazón al océano infinito de amor que nos brinda el Corazón de Jesús.
¿Cómo fomentaremos en nuestra alma el amor al divino Corazón? 1. Pidiéndoselo a Jesús como la gracia de las gracias.2. Por un conocimiento cada vez más íntimo de la adorable persona del Salvador, adquirido en la lectura asidua del Evangelio o de sus comentarios.3. Visitándole con frecuencia en el Sacramento del Altar porque, como dice la Imitación, ¿quién se acerca a una gran hoguera sin recibir algún calor?4. Multiplicando los actos de amor.
































































































































Enciclopedia Católica para padres e hijos