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Sábado, 21 de octubre de 2017

Corte

De Enciclopedia Católica

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EN LA ESCRITURA

En la Biblia Inglesa la palabra corte se usa ocasionalmente para denotar la comitiva de una persona de alto rango y autoridad (Gén. 45,16, 2 Ry. 7,9; Ester 9,3). A menudo traduce el hebreo hel, “casa”, la única palabra que, en el lenguaje sagrado, podría en algunos casos, recibir el sentido que ahora nos ocupa. La Biblia latina en esos lugares por lo general tiene el nombre aula, y una vez en el Nuevo Testamento exercitus (Lc. 23,11). A pesar de que la mención de una corte rara vez se hace en relación con los reyes de Israel y Judá, no obstante, naturalmente que tenían su corte, compuesta por, además de su familia y guardaespaldas, consejeros, secretarios, registradores, cancilleres, ministros, superintendentes de obras públicas, los gobernadores de la casa, incluso los altos dignatarios del Templo.

Se dan vívidas descripciones del esplendor de la corte de tales reyes como David (2 Sam. 23; 1 Crón. 11) y Salomón (Cant. 3,7-8); le proveyeron a los escritores judíos posteriores los colores con los cuales describir la gloria del palacio de Dios. Pues Yahveh es rey, no sólo sobre Israel, sino sobre todo el mundo, y como es rey, debe tener una corte. Esa está constituida por las innumerables huestes de ángeles, siempre listos para hacer su voluntad. Varios (siete, en el texto aceptado) están continuamente de pie en su presencia; legiones de serafines rodean su trono, como un cuerpo de guardia; miles de espíritus celestiales forman su consejo (Tob. 12,15; Is. 6,2.6; Sal. 82-89). Al desarrollar esta idea, los escritores eclesiásticos a menudo describen la corte celestial, compuesta no sólo por los ángeles, sino también por las huestes de todas las almas benditas que disfrutan de la visión beatífica.

Por otra parte, los escritores místicos han considerado a veces los atrios del Templo como una figura de las almas en búsqueda de la perfección cristiana: la fuente de bronce representa la penitencia purificadora, mientras que el altar de los holocaustos significa la mortificación cristiana y sus sacrificios necesarios.


Bibliografía: JOSEPHUS, Bell. Jud., V, v; IDEM, Ant. Jud., VI, II, IV, XIV. IV, XI; Talmud, tr. MIDDOTH (Amsterdam, 1690-1703), V; WILSON, WARREN, etc., The Recovery of Jerusalem (Londres. 1870); STADE, Gesch. des Volkes Israel (1888); DE VOGÜÉ, Le temple de Jérusalem (París, 1864); PERROT AND CHIPIEZ, Histoire de l'art dans l'antiquité (París), IV; VINCENT, Canaan d'après l' exploration récente (París, 1907); Revue biblique internat., II, VII, etc.

Fuente: Souvay, Charles. "Court (in Scripture)." The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <http://www.newadvent.org/cathen/04445a.htm>.

Traducido por Luz María Hernández Medina. rc