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Martes, 17 de octubre de 2017

Asociación de los Santos Pedro y Pablo

De Enciclopedia Católica

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El 15 de septiembre de 1970, Pablo VI disolvió los Cuerpos armados pontificios, como la Guardia Palatina de Honor, que había sido constituida por Pio IX en 1850 para acoger, en la Casa del Papa, una representación cualificada de fieles de Roma, deseosos de manifestar su incondicional fidelidad a la Sede Apostólica.

Cuantos pertenecían al disuelto Cuerpo militar fueron invitados a adherirse a un nuevo organismo – la Asociación de los Santos Pedro y Pablo – cuyo estatuto fue aprobado por el Santo Padre en 1971. Pablo VI deseaba así, que las características específicas y ejemplares de la Guardia Palatina fueran «conservadas, reforzadas, adaptadas y desarrolladas» por la Asociación, como subrayó Juan Pablo II con ocasión de los diez años de constitución de la hermandad.


La Asociación de los Santos Pedro y Pablo – que en 2006 ha celebrado treinta y cinco años de actividad – está formada por católicos residentes en Roma (profesionales, artesanos, estudiantes, maestros, empleados, etc.) que, por encima de los compromisos familiares o profesionales, dedican su tiempo a diversas iniciativas de voluntariado organizado, «con el deseo de difundir un testimonio especial de vida cristiana, de apostolado y de fidelidad a la Sede Apostólica» (art. 1 del Estatuto).


La misma Guardia Palatina, tenía sus raíces históricas en dos Cuerpos militares antiguos - la Milicia Urbana y la Guardia Civil elegida – de cuya fusión había nacido, y las cuales, a su vez, daban continuidad a otras agrupaciones al servicio de la Sede Apostólica y de la persona del Papa, que se habían sucedido desde el siglo VI. Se puede decir, por lo tanto, que la Guardia Palatina y, en cierto modo, la Asociación, que ha actualizado los valores y el servicio de voluntariado, son herederas de las antiguas Cohortes urbanae e incluso de la Militia Sancti Petri, a las que los Pontífices recurrieron en el Alto Medievo.