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Lunes, 23 de octubre de 2017

Antonio Allegri

De Enciclopedia Católica

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Nació en Corregio, un pequeño pueblo de Lombardía, cerca de Mantua, en 1494; murió el 5 de marzo de 1534. Su nombre en la historia lo toma de su lugar de nacimiento, aunque a menuda se le llama “El Maestro de Parma”. Siguiendo la costumbre de su época, latinizó su nombre y se firmaba como Antonius Laetus. Los detalles de la vida de este gran maestro son escasos. Aun en 1542, Vasari no encontró vestigios de él, boceto o retrato de él en toda Lombardía. Correggio no dejó escritos, no tuvo maestros, ni discípulos, no visitó grandes centros de arte, no se relacionó con sus contemporáneos, y nunca buscó los favores de los poderosos. Se dice que su padre fue un comerciante próspero, un ciudadano bueno y piadoso que dio a su hijo una educación y la oportunidad de convertirse en el gran artista que llegó a ser. Un tío “que pintaba pero que no era artista” (Dr. Meyer) no influyó para nada en la vida artística de Corregio. Desde 1518 hasta 1530 vivió principalmente en Parma. En 1519 se casó con Girolama Francesca de Brahetis, de Corregio, quien falleció en 1529. Al año siguiente el artista regresó a su pueblo natal donde, durante los siguientes cinco años, vivió una vida simple, devota y satisfecha. Fue sepultado en el convento franciscano. Tuvo un hijo, Pomponio, un artista desconocido; y pronto la familia Allegri se extinguió. El genio de Corregio se dio a conocer en su pueblo natal; sus principales benefactores eran de Parma y estaba solamente asociado con la Hermandad Laica de los Benedictinos. Se cataloga entre los grandes maestros italianos, aunque algunas autoridades se inclinan a colocarlo al frente de la Decadente o “Dulce” Escuela Italiana de la pintura. Los primeros trabajos de Corregio siguen el “estilo de la Escuela Ferrarese” (Jean Paul Richter); y más tarde estuvo ligeramente influenciado por Mantegna y Da Vinci. Pero su estilo más acabado es muy propio de él y los principios de este arte prevalecieron en la pintura y la escultura de los siglos XVIII y XIX en toda Italia y Francia. Fue entonces cuando surgió una Escuela de Corregio que tuvo grandes imitadores.

Corregio es el artista más diestro desde los antiguos griegos en el arte de la minaituriarización; y, en efecto, fue maestro de cada dispositivo técnico en la pintura, siendo el primero que introdujo las reglas para la perspectiva aérea. Una luz radiante invade sus pinturas y son convertidas gradualmente hasta pasar sutilmente a ser una sombra que juega con los reflejos entre las sombras que le dan transparencia a cada modulación. Esto es el claroscuro. Aun en las primeras obras de Allegri, esta técnica fue prominente, y más adelante se convirtió en su maestro reconocido. Su refinada sensibilidad hizo que Corregio pintara el desnudo como si fuese una visión de la belleza ideal; lo sensual de la vida él lo convirtió en puro y bello; los placeres mundanos los espiritualizó, y le dió expresión a la belleza mental, el culmen del verdadero Arte. Sus pinturas de ángeles son un grito de “Sursum Corda!” (ndtr: “¡Elevemos el Corazón!) La época en que vivió y trabajó fue parcialmente responsable de ésto; pero su modestia, su disposición reservada, su afición a la soledad, su estilo de vida hogareño, su piedad, y su hermandad con los monjes benedictinos contribuyó aun más a ese estilo de vida. Las primeras obras de Corregio son simples e ingenuas; más tarde, en algunos de sus frescos que encontramos en iglesias, es más convencional; pero siempre poseyó un admirable conocimiento de las formas en perspectiva di sotto in su (n. del tr.: visto de abajo hacia arriba) y les daba un movimiento inigualable y gracioso. Pintó ángeles cuyas sonrisas reflejan un amor humano feliz y pintó hombres en un “arrobamiento sublime y en un punto extremo de gran alegría” (Richter)

Entre las obras más grandiosas de Corregio están los nobles frescos en la iglesia de San Pablo, que están clasificados entre las mejores decoraciones hechas en el pináculo del Renacimiento, aunque permanecieron en el olvido durante dos siglos; los frescos en la catedral; en la iglesia de San juan; y en el convento de las monjas Benedictinas—todos ellos en Parma. Al ver estos frescos, Titiano exclamó: “Si yo no fuera Titiano, yo habría deseado ser Correggio.” Sus pinturas en caballete se encuentran en toda gran galería europea. En Dresden están “La Magdalena Leyendo”, “La Natividad”, llamada “Die heilige Nicht” (la Noche Santa), y tres Madonnas. En “La Natividad” la luz irradia del Santo Niño e ilumina todos los otros personajes y toda la pintura, todo un nuevo procedimiento en la pintura y original de Correggio. Con relación a “La Magdalena Leyendo”, uno de los más populares y una de las pinturas más copiadas en el mundo, la idea que prevalece entre los críticos es que no es obra de Correggio. Morelli dice: “Es muy probable que sea una obra flamenca. Está pintada sobre cobre, y ningún artista italiano usaba el cobre antes del fin del siglo XVI. El Director Julius Meyer ya ha declarado esta pintura espúrea.”[cf. “Maestros Italianos en Galerías Alemanas” (Londres, 1833), 129-136]. La “Virgen Adorando al Niño Jesus” (Uffizi) es un poema exquisito a la maternidad, pleno de todo lo que es tierno y dulce en sentimiento humano. Otras obras maestras muy famosas son “La Boda de Santa Catalina” (Louvre), “Madona en la Gloria” (Munich), “Danae” (Roma); “Madonna ‘del Latte” (Sa Petersburgo), “Ecce Homo”, “Madonna dela Cesta”, y “Vierge au Panier” (National Gallery; “Madonna and Holy Infant,” llamada “Ill Giorno” (Parma), “Noli me tangere” (Madrid), “Christ in the Garden of Gethsemane” (Apsly House, Londres); y la “Madonna del Coniglio” , or “the Zingarella” (Nápoles).

Información sobre la Publicación Escrito por Leigh Hunt. Transcrito por Sherry R. Stuck

The Catholic Encyclopedia, Volumen I, Publicadado 1907. Nueva York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, 1 de marzo de 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimartur. +John Cardenal Farley, Arzobispo de Nueva York.

Bibliografía

Italian Masters in German Galleries (Londres, 1883), 129-136. PULGILEONI, Memorie Istoriche di Antonio Allegri detto il Correggio (Parma, 3 vols., 1817-21). Esta es, todavía, la obra standard; una de inmensos alcance e investigaciones. CROME AND CAVALCASELLE, A New History of Painting in Italy (Londres, 3 vols. 1886); Id., A History of Painting in North Italy (1871, 1879); MEYER, Corregio (Leipzig, 1871).

Traductor Domingo Latorraca Donato Panamá, 8 de enero del 2008