Monje benedictino y obispo inglés, nacido en Pocklington,
Yorkshire, el 7 de mayo de 1806; murió en Oscott, Warwickshire,
el 21 de marzo de 1889. Su padre era descendiente en línea
directa de Santo Tomás Moro, y el principal comerciante de
la villa. Su madre, conectada lejanamente con Sir John Franklin, el
explorador del Ártico, era conversa. Cuando tenía diez
años, toda la familia se mudó a Scarborough, donde el
joven Ullathorne vio por primera vez el mar. Su vigorosa imaginación
y espíritu aventurero le indujeron el deseo de surcar el océano
y de ver el mundo; y este anhelo lo cumplió durante tres años
y medio, realizando en ese tiempo varios viajes por el Mediterráneo
y el Báltico y otros lugares. Fue en uno de estos viajes que
tuvo oportunidad de asistir a una Misa en Memel, un puerto del Báltico,
que cambió su vida, porque fue allí y en ese momento
que se decidió a dedicar su vida al servicio de Dios. A su
regreso a Inglaterra, por lo tanto, entró como novicio en una
prestigiosa comunidad benedictina en Downside, cerca de Bath, en Febrero
de 1823. Recibió el hábito en Marzo de 1824, y profesó
un año después, tomando el nombre de Bernard. Más
tarde pasó un año como prefecto en Ampleforth College,
cerca de York, y fue ordenado sacerdote en Ushaw College en 1831.
Poco después de su retorno a Downside, en respuesta a una invitación
del Dr. Morris, O.S.B., Vicario Apostólico de las Islas Mauricio,
Ullathorne se ofreció como voluntario para la misión
australiana, que formaba entonces parte de ese vicariato. Su oferta
fue aceptada, y debido a la dificultad existente para gobernar la
colonia a tanta distancia, el Dr. Morris le dio plenos poderes allí
como vicario-general.
Ullathorne desembarcó en Australia en Febrero de 1833, y su
relación con la colonia duró ocho años. Durante
la primera parte de ese tiempo se dedicó a organizar los comienzos
de la misión. Cuando él llegó había sólo
tres sacerdotes, el Padre Therry y el Padre McEnroe en Sydney, y el
Padre Connolly en Van Diemen's Land (Tasmania). En ambos lugares estaban
trabajando independientemente y sin ningún tipo de supervisión.
Había disensiones internas entre los católicos, y dificultades
con las autoridades coloniales, ambas debidas a la necesidad de un
gobierno eclesiástico adecuado. Ullathorne, con su tacto y
fortaleza de carácter, pronto logró resolverlas, tanto
en Sydney como en Tasmania. También visitaba el establecimiento
carcelario de Norfolk Island, al que describe como "el lugar más
hermoso del universo", y su ministerio para con los condenados a muerte,
y los otros presos, les llevaba mucho consuelo. En 1835 el Obispo
Polding, O.S.B., llegó como Vicario Apostólico de Australia,
acompañado por tres sacerdotes y cuatro seminaristas. Ullathorne,
que de este modo quedaba libre, partió al poco tiempo para
visitar Inglaterra e Irlanda, con el fin de obtener más ayuda
para la misión. Durante su estadía fue convocado para
atestiguar ante la Comisión Parlamentaria sobre los males del
transporte (de presos), y, a pedido del Gobierno, escribió
un informe sobre el tema. También lo convocaron para ir a Roma,
a instancias del Cardenal Weld, para informar sobre la situación
de la misión australiana.
En 1838 viajó una vez más a Sydney, con varios sacerdotes
y monjas que se habían ofrecido para el trabajo. Al desembarcar,
se encontró siendo objeto de desprecio, a causa de su testimonio
sobre la cuestión de los presos, porque se suponía que
perjudicaba a la colonia, que se veía favorecida con el trabajo
gratis de ellos. Sin embargo, su idea prevaleció finalmente,
y el transporte (de presos) fue abolido. En 1840 Ullathorne partió
de Australia, en un viaje que resultaría definitivo, para Inglaterra
en compañía del Obispo Polding. El ya había proyectado
un esquema de regularización de la jerarquía, que el
notable y rápido incremento en número y organización
hacía posible, y cuando el Dr. Polding fue a Roma logró
su aceptación sustancialmente. El mismo Dr. Polding se convirtió
en Arzobispo de Sydney; pero aunque a Ullathorne lo presionaron más
que nunca para que aceptara un obispado allí, permaneció
firme en su negativa, y se retiró a la misión de Coventry.
Aquí utilizó su energía para construir una bella
iglesia nueva; pero luego de una estadía de tres años
tuvo que mudarse nuevamente, siendo designado como Vicario Apostólico
del Distrito Occidental de Inglaterra, con el título de Obispo
de Hetalona. Dos años más tarde, sin embargo, fue transferido
al Distrito Central, en el cual estaba destinado a pasar los restantes
41 años de su vida. Pronto adquirió influencia entre
sus hermanos obispos, y en 1848 fue a Roma como delegado de ellos,
para negociar la restauración de la jerarquía inglesa,
una tarea para la cual estaba especialmente calificado, dada su participación
en el esquema similar de Australia. Sus negociaciones fueron exitosas,
y luego de una demora de dos años, debida a la Revolución
en Roma, la nueva jerarquía inglesa fue proclamada por Pío
IX el 29 de setiembre de 1850. El Cardenal Wiseman se convirtió
en el primer Arzobispo de Westminster, y el Dr. Ullathorne fue nombrado
Obispo de Birmingham. Estuvo al frente de esa diócesis durante
treinta y siete años. A la muerte del Cardenal, fue elegido
por Propaganda para sucederlo; pero Pío IX revocó su
elección y designó al Cardenal Manning, y el Dr. Ullathorne
se quedó en Birmingham. Tomó parte en los cuatro sínodos
provinciales de Westminster, y en 1870 asistió al Concilio
Vaticano; pero en general su episcopado estuvo libre de incidentes
fuera del firme crecimiento y la administración de sus diócesis.
Cuando se hizo cargo de su residencia en los Midlands, encontró
las finanzas en una situación deplorable: vivió para
ver a su diócesis totalmente organizada, y muchas nuevas misiones
establecidas, así como nuevas comunidades de hombres, la más
famosa de las cuales fue la Congregación de Oratorianos de
(Ven. John Henry) Newman en Edgbaston. Oscott era entonces un colegio
mixto, y en 1873 el Obispo Ullathorne estableció un seminario
regular diocesano, de San Bernardo, en Olton. También se dedicó
especialmente a los conventos de su diócesis, por todos los
cuales se interesó personalmente. Uno de sus asistentes principales
fue la prestigiosa Madre Margaret Hallahan, quien fundó un
convento de la Orden Dominicana en Stone, que se subdividió
en varias casas. En 1888 el Dr. Ullathorne obtuvo un permiso de la
Santa Sede para renunciar a su diócesis, y se le otorgó
el título de Arzobispo de Cabasa. Se retiró al Oscott
College, donde murió al año siguiente en la fiesta de
San Benito, y fue enterrado en el Convento de Santo Domingo, en Stone.
Sus principales obras, escritas en sus últimos años,
son: "Endowments of Man" (Londres, 1880); "Groundwork of Christian
Virtues" (1882); "Christian Patience" (1886). También publicó
"Reply to Judge Burton on Religion in Australia" (Sydney, 1835); "La
Salette" (1854); "The Immaculate Conception" (1855); "History of Restoration
of English Hierarchy" (1871); "The Dollingerites" (1874); "Answer
to Gladstone's 'Vatican Decrees'" (1875); y un gran número
de sermones, pastorales, panfletos, etc.
Para la primera parte de su vida (hasta 1850), ver su Autobiografía,
editada después de su muerte por THEODOSIA DRANE, del Convento
de Stone (1891); para la segunda parte, sus Cartas, editadas por la
misma (1892).
Otras autoridades: COOPER in Dict. Nat. Biog., s.v.;
GILLOW, Bibl. Dict. Eng. Cath., s.v., con completa enumeración
de las obras de Ullathorne; MAZIERE BRADY, Catholic Hierarchy; Bishop
Ullathorne Number of the Oscotian (Londres, 1886); GLANCEY, Characteristics
from the Writings of Archbishop Ullathorne (Londres, 1889); KENNY,
His. of Catholicity in Australia (1886); PURCELL, Life of Manning
(Londres, 1896); WARD, Life of Wiseman (Londres, 1897); BIRT, Benedictine
Pioneers in Australia (Londres, 1911); WARD, Life of Newman (Londres,
1912).
BERNARD WARD
Transcrito por Herman F. Holbrook
Ut in omnibus glorificetur Deus per Iesum Christum
Traducido por Amparo Cabal