Descubridor del océano
pacífico desde la costa oriental de Centroamérica. Nació
en España, en 1475, o bien en Badajoz o en Jerez
del los Caballeros; murió en Darién, en 1517.
En 1500 se embarcó con
Rodrigo de Bastidas hacia Centroamérica y luego, en secreto,
con Martín Fernández de Enciso hacia Cartagena.
Probablemente sea cierta la historia que dice que se embarcó
como polisón dentro de una pipa vacía o envuelto en una
vela. Poco tiempo después empezó a ejercer un importante
papel entre los expedicionarios, estableciéndose finalmente en
Darién en el año 1509. Se auto proclamó gobernador,
y desterró a Enciso y a Nicuesa. Desde Darién emprendió,
junto con un grupo de seguidores, el arriesgado viaje por el Istmo que
lo llevó al descubrimiento del océano pacífico,
el 25 septiembre de 1513, y demostró, dejando de lado todas las
dudas, la naturaleza continental de América.
El nombramiento en 1514 de Pedrarias Dávila como gobernador
de las regiones descubiertas y en parte ocupadas por Balboa, y su aparición
en la costa de Darién con gran armamento, dio lugar al surgimiento
de grandes problemas. Arias era un hombre viejo de mediocres
logros, celoso, embustero y vengativo. Balboa era generoso, descuidado,
confiaba mucho en los méritos de sus logros, y no estaba en condiciones
de enfrentar las intrigas que empezaron en su contra. Arias,
para encubrir su siniestro plan, dio a Balboa en matrimonio a
una de sus hijas. A este último se le permitió continuar
con sus exploraciones, mientras que Arias y el Licenciado Gaspar
de Espinosa estaban lentamente terminando de coser una red clandestina
para acabar con él, con testimonios falsos y verdaderos, sobre
la inevitable Residencia. La Corona le otorgó a Balboa el título
de Adelantado del Mar del Sur, Gobernador de Coiba, y de lo que luego
se convirtió en la región de Panamá, pero
Arias y sus agentes se encargaron de que estos títulos
quedaran sólo como algo honorífico.
Quevedo, el Obispo de Castilla del Oro, era buen amigo de Balboa
y lo ayudaba, pero cuando éste partió para España,
se quedó sin apoyo. Arias y su gente, temerosos de que
la apelación del Obispo en defensa de su amigo les fuera perjudicial,
juzgaron apresuradamente a Balboa por el asunto de la Residencia, condenándolo
a la pena de muerte. Balboa fue decapitado, acusado de alta traición,
en el año 1517, en Darién. Uno de los principales pretextos
para esta sentencia fue su proceder para con Enciso y Nicuesa.
La mayoría de los autores le acreditan a Balboa el hecho de haber
sido el primero en oír hablar del Perú, pero esto
no es correcto. En sus pocos intentos por explorar la costa sur de Panamá,
escuchó hablar sólo de tribus indias del norte o del noroeste
de Colombia.
Oviedo Y Valdez, Historia general y natural del las Indios (Madrid,
1850); Documentos inéditos de Indias (vArias cartas e
informes); Gomara, Historia general de las Indias (Medina del Campo,
1553, Zaragoza, 1555); Pascual De Andagoya, Relación de los sucesos
PedrArias Dávila, en Navarrete, Colección de los
viajes y descubrimientos (Madrid, 1829), III, tr. Markham en las publicaciones
de la Sociedad de Hakluyt (1865); Irving, Voyages and Discoveries of
the Companions of Columbus (London, 1831); Quintana, Vidas de españoles
celebres (Madrid, 1830), II; Diccionario de Historia y Geografía
(México, 1853), I; Mendiburu, Diccionario Histórico (Lima,
1876), II; Herrera, Historia General (2ª ed., Madrid, 1726-30); Prescott,
History of the Conquest of Peru; Robertson, History of America
AD. F. BANDELIER
Trascrito por William J. Rosini
Traducido por Bartolomé Santos
En memoria de Dorothy y Evoldo Rosini