(VALENTINA).
Localizada en España; comprende las Provincias civiles de Valencia,
Alicante, y Castellón. La ciudad de Valencia está en la
región conocida en la antigüedad como Edetania y tiene 764,010
habitantes. Floro dice que Junio Bruto, el conquistador de Viriato, trasladó
allí (138 a.C.) a los soldados que habían luchado bajo sus
órdenes. Después fue colonia militar romana. En castigo
por su adhesión a Sertorio fue destruida por Pompeyo, más
tarde se reconstruyó y Pomponio Mela dice que era uno de las principales
ciudades de la Hispania Tarraconense.
Nada definitivo se conoce sobre la introducción
del Cristianismo en Valencia; pero, a principios del siglo cuarto, cuando
la persecución de Daciano trajo, de Huesca a Valencia, a los mártires
S. Valero, obispo de Zaragoza, y su diácono S. Vicente, los cristianos
parecían ser numerosos. S. Vicente sufrió el martirio en
Valencia (n.d.t el 22 de enero de 304 o 305); los fieles tomaron posesión
de sus restos, construyeron un templo sobre el lugar de su muerte y allí
invocaban su intercesión. Se dice que, en el momento de la invasión
mora, las gentes de Valencia pusieron el cuerpo del santo en un barco
y éste arribó a un cabo que actualmente se llama San Vicente.
El Rey de Portugal, Alfonso Enriquez, encontró el cuerpo y lo transportó
a Lisboa.
El primer obispo históricamente conocido de Valencia
es Justiniano (531-46), mencionado por San Isidoro en su "Viri illustres”.
Justiniano escribió "Responsiones", una serie de respuestas
a un tal Rustico. Obispos de Valencia asistieron a los diferentes concilios
de Toledo. Ubiticisclo, presente en el decimocuarto Concilio de Toledo,
fue el último obispo antes de la invasión mahometana. Abdelazid,
hijo de Muzza, tomó la ciudad y, rompiendo las condiciones de rendición,
la saqueó; convirtió las iglesias en mezquitas, dejando
solamente una a los cristianos. Esta fue, sin duda, la antigua Iglesia
de San Bartolomé o la de San Vicente del la Roqueta.
Valencia estuvo en poder de los moros por más de cinco siglos.
El Cid (Rodrigo Díaz de Vivar) la reconquistó por primera
vez el 15 de junio de 1094, convirtió nueve mezquitas en iglesias
e instaló como obispo el monje francés Jerónimo.
A la muerte del Cid (julio de 1099), su esposa, Doña Jimena, retuvo
el poder durante dos años, cuando Valencia fue asediada por los
almorávides; aunque el rey Alfonso los alejó de la ciudad,
no tuvo suficiente fortaleza para sostenerla. Los cristianos la incendiaron,
la abandonaron y el almorávide Masdali tomó posesión
de ella el 5 de mayo de 1109. Jaime el Conquistador, con un ejército
compuesto por franceses, ingleses, alemanes e italianos, sitió
Valencia en 1238 y el 28 de septiembre de ese año forzó
su rendición. Dejaron la ciudad 50,000 moros y, el 9 de octubre,
el rey, seguido por su séquito y su ejército, tomó
posesión. La mezquita principal fue purificada, se celebró
una Misa y se cantó el "Te Deum". Se restableció
la sede, se crearon diez parroquias en la ciudad; los Caballeros Templarios
y Hospitalarios, que habían ayudado en la conquista, también
los dominicos, los franciscanos, agustinos, mercedarios y cistercienses,
abrieron casas. La Iglesia de San Vicente extramuros fue reconstruida
y a su lado un hospital.
La consagración del dominico Berenguer de Castellbisbal,
obispo-electo de la Sede de Valencia después de la reconquista,
fue impedida debido a la disputa entre los arzobispos de Toledo y Tarragona
por la jurisdicción sobre la nueva sede. Gregorio IX decidió
en favor de Tarragona, y, como entretanto Berenguer había sido
designado obispo de Gerona, Ferrer de San Martín, prepósito
de Tarragona (1239-43), fue designado obispo de Valencia. Le sucedió
el aragonés Arnau de Peralta (1243-48) que sacó al obispo
de Segovia, Pedro Garcés, de su sede. El tercer obispo de Valencia,
el dominico Andrés Albalat (1248-76), fundador del monasterio cartujo,
empezó la construcción de la catedral; la obra fue continuada
y acabada por sus sucesores: Jazperto de Botonach, abad de San Félix
(1276-88); el dominico aragonés, Ramón Despont (1288-1312);
el catalán Ramón de Gastón (1312-48); Hugo de Fenollet,
anteriormente obispo de Vich (1348-56); y Vidal de Blanes (1356-69). Jaime
de Aragón, obispo de Tortosa y primo de Pedro IV, le sucedió
en la sede en 1369.
Hasta aquí el cabildo había elegido a los
obispos; pero, debido a las disputas a la muerte de Obispo Blanes, Urbano
IV se reservó el derecho de nombrar a los obispos hasta 1523, cuando
se concedió el derecho de presentación a los reyes españoles.
A la muerte de Jaime (1396), el antipapa Benedicto XIII dejó la
sede vacante durante más de dos años, y después designó
a Hugo de Lupia, obispo de Tortosa (1398-1427). Le sucedió Alfonso
de Borja (Calixto III), que retuvo la sede al ser elegido Papa. Éste
nombró a Rodrigo de Borja (Alejandro VI) para la sede de Valencia;
Rodrigo obtuvo de Inocente VIII el rango de metropolitana para su sede
(1492) y, cuando fue elevado al papado, confirmó este decreto.
También elevó el Estudio General de Valencia a rango de
universidad, confiriéndole los privilegios otorgados a otras universidades.
Cesar Borja llevó el título de arzobispo de Valencia, (n.d.t
; no visitó nunca su diócesis) y fue sucedido por Juan de
Borja y Llansol, Pedro Luis de Borja y Alfonso de Aragón, hijo
ilegítimo de Fernando el Católico y también arzobispo
de Zaragoza (1512-20).
El episcopado del agustino Sto. Tomás de Villanueva
(1544-55), fundador del Colegio del la Presentación de Ntra. Señora,
también llamado de Santo Tomás, fue uno de los más
notables en la historia de Valencia. Sto. Tomás fue beatificado
(1619) por Pablo V y canonizado (1658) por Alejandro VII. Sus sucesores,
Francisco de Navarra y Martín de Ayala, que asistió al Concilio
de Trento, también fueron hombres distinguidos.
Quizás el más nombrado de todos los arzobispos de Valencia
fue el Patriarca Juan de Ribera (1569-1611). Decidió expulsar a
los moros de la ciudad, después de haber agotado todos los medios
para someterlos. Fundó el Colegio del Corpus Christi y llevó
adelante la reforma monástica, sobre todo entre los capuchinos
que él había traído a Valencia. Muchos santos varones
iluminaron esta época, entre ellos S. Luis Bertrán, el franciscano
(beato) Nicolás Factor, el carmelita Francisco del Niño
Jesús y el mínimo Gaspar Bono (beato). El mencionado arzobispo
y el inquisidor general, Juan Tomás Rocaberti, castigaron al Gobernador
de Valencia por interferir públicamente en la jurisdicción
eclesiástica. Andrés Mayoral (1738-69) mejoró el
sistema de caridad y la instrucción pública, fundó
el Colegio del las Escuelas Pías, y la Casa de Enseñanza
para muchachas. Recopiló una biblioteca de 12.000 volúmenes,
quemada durante la guerra de la independencia.
La Sede de Valencia ha tenido dos cardenales, Barrio Fernández
y Monescillo Sancho.
La catedral, en los primeros días de la reconquista fue llamada
Iglesia Mayor, después Seo (Sede), y en la actualidad, en virtud
de la concesión papal de 16 de octubre de 1866, se le denomina
Basílica Metropolitana. Esta situada en el centro de la antigua
ciudad romana, donde algunos creen que se levantaba el templo de Diana.
En tiempos de los godos parece que estuvo dedicada al Santísimo
Salvador; el Cid la dedicó a la Bienaventurada Virgen; Jaime el
Conquistador hizo lo mismo, dejando en la capilla principal la imagen
de la Virgen que llevaba con él y que se cree es la que ahora se
conserva en la sacristía. La mezquita mora, que había sido
convertido en iglesia cristiana por el conquistador, parecía indigna
del título de catedral de Valencia y en 1262, el obispo Andrés
de Albalat puso la piedra angular del nuevo edificio gótico, con
tres naves; éstas sólo alcanzaban el coro del edificio presente.
El obispo Vidal de Blanes construyó la magnífica Aula Capitular
y Jaime de Aragón agregó la torre, llamada “Miguelete"
porque fue bendecida el día de San Miguel (1418) tiene alrededor
de 166 pies (n.d.t. 50’85 metros) de altura y rematada con un campanario.
En el siglo quince se agregó el cimborio y las naves se extendieron
atrás del coro (n.d.t. la “arcada nova”), uniendo el
edificio a la torre y formando la entrada principal. El arzobispo Luis
Alfonso del los Cameros empezó la edificación de la capilla
principal en 1674; las paredes se decoraron con mármoles y bronces
al estilo recargado de ese período decadente. Al principio del
siglo dieciocho, el alemán Conrad Rudolphus construyó la
fachada de la entrada principal. Las otras dos puertas quedan en el transepto;
una, la de los Apóstoles, en del más puro gótico
puntiagudo, data del siglo catorce, la otro es la del Palau (n.d.t. o
de la “Almoina”, románica, s. XIII). Las adiciones
hechas en la parte posterior de la catedral restaron mérito a su
altura. La restauración del siglo dieciocho redondeó los
arcos puntiagudos, cubrió las columnas góticas con pilares
corintios, y redecoró las paredes. El cimborio no tiene linterna,
su techo es llano abierto por dos grandes ventanas laterales. Hay cuatro
capillas en cada lado de, además de las que se abren al fondo y
las abiertas al coro, el transepto, y el presbiterio. Contienen muchas
pinturas de eminentes artistas. (n.d.t A destacar la antigua Aula Capitular,
hoy Capilla del Santo Cáliz, con el magnífico retablo flamígero
del trascoro del s. XV. Porta excelentes altorrelieves ya renacentistas
del discípulo de Ghiberti, Giuliano Poggibonsi. En su sagrario
se alberga el cáliz venerado como el auténtico de la Santa
Cena).
Un magnífico retablo de plata, que estaba detrás
del altar, fue quitado en la guerra de 1808 y convertido en moneda para
sufragar los gastos de la campaña. Detrás de la Capilla
del Santísimo Sacramento hay una preciosa pequeña capilla
del Renacimiento, construida por Calixto III.
Al lado de la catedral esta la basílica dedicada a la "Virgen
de los Desamparados”. En 1409 se fundó un hospital y se puso
bajo el patrocinio de Santa María de los Inocentes; a éste
se añadió una cofradía consagrada a recuperar los
cuerpos de los muertos abandonados en la ciudad y dentro de un radio de
tres millas alrededor de ella. Al final del siglo quince, esta cofradía,
separada del hospital, continuó este trabajo bajo el nombre de
" Cofradía para el amparo de los desamparados”. Felipe
IV y el Duque de Arcos sugirieron la construcción de la nueva capilla,
y en 1647 el Virrey Conde de Oropesa, que había sido preservado
de la peste, insistió en llevar a cabo su proyecto. La Bienaventurada
Virgen, bajo el título de " Virgen de los Desamparados”
fue proclamada patrona de la ciudad y el arzobispo Pedro de Urbina, el
31 de junio de 1652, puso la piedra angular de la nueva capilla de este
nombre.
El palacio de arzobispal, un mercado de grano en tiempo de los moros,
es de diseño simple, con un claustro interior y una bonita capilla.
En 1357 se construyó el arco que lo conecta con la catedral. En
la sala conciliar se conservan los retratos de todos los prelados de Valencia.
Entre las iglesias parroquiales, aquellas que merecen
una mención especial están: Santos Juanes (Bautista y Evangelista),
reconstruida en 1368, cuya cúpula fue decorada por Palomino, contiene
alguno de los mejores frescos de España; El Temple (El Templo),
la antigua iglesia de los Caballeros Templarios, que pasó a manos
de la Orden de Montesa y qué se reconstruyó en los reinados
de Fernando VI y Carlos III; El primitivo convento de los dominicos, en
la actualidad sede de la “capitanía general”, su claustro
tiene una bonita ala gótica y la sala capitular, grandes columnas
que imitan palmeras. El Colegio del Corpus Christi que está consagrado
al culto exclusivo del Santísimo Sacramento y en el que se realiza
una adoración perpetua. La universidad jesuítica que fue
destruida (1868) por los comités revolucionarios, pero que se reconstruyó
en el mismo lugar; el Colegio de San Juan (también de la Sociedad),
la primera universidad de los nobles, ahora un instituto de educación
secundaria.
El seminario se construyó en 1831; desde 1790 estaba situado en
la anterior casa de estudios de los jesuitas. Desde el Concordato (1851)
posee el rango de seminario central con la facultad de conferir los grados
académicos.
Ha habido en Valencia, desde tiempos muy remotos, escuelas fundadas por
obispos y dirigidas por eclesiásticos. En 1412 se fundó
un Estudio General con estatutos especiales. Alejandro VI lo elevó
a categoría de universidad el 23 de enero de 1500. Fernando el
Católico lo confirmó dos años después. En
1830 se reconstruyó el edificio; una estatua de Luis Vives adorna
el claustro.
Entre los hospitales e instituciones de beneficencia pueden mencionarse:
la Casa de la Misericordia; el hospital Provincial; el asilo de los huérfanos
de San Vicente y el Asilo Infantil del Marqués de Campo. En Gandia
había una universidad y se conserva el palacio de San Francisco
de Borja, ahora noviciado de la Sociedad de Jesús.
BALLESTER, Hist. Del S. Christo de S. Salvador (Valencia, 1672),
contiene una lista de los obispos de Valencia; TEIXIDOR, Observaciones criticas
a las antigüedades de Valencia, consultado por VILLANUEVA para el catálogo
de obispos de Valencia en su Viaje Literario a las Iglesias de España,
I; LLORENTE, Valencia en España: Sus mon. y arte (Barcelona, 1889); FLOREZ,
España sagrada, VIII (3rd ed., Madrid); DE LA FUENTE, Hist. De las Universidades,
I, II (Madrid, 1885).
RAMÓN RUIZ AMADO
Trascrito por Michael T. Barrett
Dedicado a los Católicos de la Diócesis de Valencia
Traducido por Quique Sancho
Nota del traductor:
Para conocer más sobre la diócesis, visita: http://www.archivalencia.org
En 1350 nació en Valencia San Vicente Ferrer (ver artículo en
la Enciclopedia), que recorrió sus pueblos varias veces en fecundas actividades
apostólicas, sembrando la Palabra de Dios y la devoción a Cristo
crucificado.
Completan el cuadro los santos y beatos vinculados con Valencia: Santa María
Micaela del Santísimo Sacramento, Santa Teresa de Jesús Jornet
y la Beata Inés de Beniganim y los mártires valencianos beatificados
el 11 de marzo de 2001, en Roma, por S.S. Juan Pablo II
Los datos actuales de la diócesis son:
· Extensión (en km2) 13.060’12
· Habitantes de derecho: 2.383.912 (datos de 1998)
o en la provincia de Valencia: 2.172.294. En Valencia – ciudad, 739.412.
En la provincia de Alicante:: 211.618
· Situación y emplazamiento: Se halla situada en litoral mediterráneo,
entre el paralelo 38º, 41', 32" y el 40º, 12', 48" de latitud
N y los meridianos 2º, 9’, 34" y 3º, 34’, 25",
de longitud E.
· Municipios: 327: en Valencia 264 y 63 en Alicante.
· Organización eclesiástica: Parroquias, 651 (en Valencia
559 y 92 en Alicante). Iglesias no parroquiales, capillas y ermitas: 375. Arciprestazgos
67.
· Sacerdotes diocesanos: 870: en las parroquias, 560. En la Curia Diocesana,
26. En la formación de los seminaristas, 7. En iglesias no parroquiales
dedicadas al culto, 42. En actividades de apostolado seglar, 16. En la enseñanza
media y universitaria, 20. En centros hospitalarios, 21. En misiones, 20. Como
capellanes de religiosas, 19. Fuera de la Archidiócesis, 18. Ampliando
estudios, 14. Catequistas "itinerantes" del Camino Neocatecumenal,
8. Enfermos y jubilados, 79. Sin actividad específica sacerdotal, 20.
· Religiosos con nombramiento del Arzobispo: 126
· Seminaristas de la Archidiócesis (31-12-98): 102
· Institutos Religiosos 4.919. Miembros varones de los Institutos de
Vida Consagrada religiosos, seculares y de las sociedades de vida apostólica,
856. Miembros mujeres de los Institutos de Vida Consagrada religiosos, seculares,
de las sociedades de vida apostólica y asociaciones de fieles, 4.063.
Institutos de Vida Consagrada presentes en la Archidiócesis, 126. Comunidades
de Vida Consagrada en la Archidiócesis, 445
· Clero Castrense, 4
· Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. Sacerdotes de la Prelatura,
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