En general se entiende por túnica una vestimenta a manera de un saco,
la cual tiene en la parte superior una abertura para la cabeza y a los lados
mangas o aperturas para los brazos. Las expresiones túnica interior o
exterior, se refieren a su la túnica es utilizada como una vestimenta
visible o se coloca bajo otras ropas.
Una túnica que llega a los pies es conocida como túnica larga
o tipo toga (túnica talaris, Gr. poderes). Una túnica sin mangas
o con mangas cortas es conocida como “colobia”. Una que deja el
hombro derecho libre, “exomis”.
Por túnica también se entiende, en el sentido litúrgico,
la vestimenta más exterior del sacerdote la que corresponde a la “dalmática”
del diácono. Ambas vestimentas son consideradas como formas de ornamentación.
Existe además acuerdo en que tanto la dalmática como la túnica
son vestido que utiliza el obispo en la misa pontificial.
No es necesario entrar aquí en muchos detalles, pero es suficiente indicar
que en términos de forma y ornamentación, existen usos correspondientes
al interior de la dalmática. En cuanto a la forma, y de conformidad con
las direcciones contenidas en la “Caeremoniale Episcoporum”, la
túnica debe distinguirse de la dalmática por tener mangas más
estrechas, pero esto es escasamente observable aún en la túnica
pontificial, que se utiliza debajo de la dalmática. Es el obispo quien
coloca la túnica en el recién ordenado subdiácono con las
palabras: “Que el Señor te vista con la túnica de la alegría
y el regocijo. En el nombre”, etc.
Historia
De acuerdo con una carta del Papa San Gregorio al Gran Obispo Juan de Siracusa,
la túnica de subdiáconos fue, durante un tiempo, una costumbre
en Roma desde inicios del Siglo VI. Gregorio, sin embargo, la suprimió
y retornó la utilización de vestimentas de la manera anterior.
Por tanto, a partir de este tiempo, el subdiácono utilizó la “chasulla”
como vestimenta exterior, hasta que en el Siglo IX, la túnica de nuevo
fue usada como ropaje externo. A inicios del Siglo VI, la túnica fue
utilizada en España, lo cual, de acuerdo con el noveno canon del Sínodo
de Braga, fue escasamente distinguible de la túnica de diácono,
la llamada “alba”.
No se tiene información de que las túnicas fueran utilizadas
por los subdiáconos antes de la era carolingia en Gaul. No obstante,
muchas de estas vestimentas fueron utilizadas en Francia y España. Hay
ciertas pruebas que atestiguarían de su uso en el reino francés
a principios del Siglo IX. Esas pruebas se derivan tanto del testimonio de Amalar
de Metz, y de varios inventarios.
Aproximadamente a fines del primer milenio, la túnica fue usada universalmente
por subdiáconos como una vestimenta en la parte superior del cuerpo,
la cual fue llamada vestido subdiaconal. Luego la túnica es encontrada
como parte de las vestimentas pontificales con el nombre de dalmática
menor o dalmática línea.
Los diáconos romanos también la usaron debajo de la dalmática.
Solamente la túnica y no la dalmática, fue utilizada por los cardenales-sacerdotes
romanos y los obispos. Fuera de Roma la vestimenta incluyó por lo general
sólo la túnica, y no la túnica y la dalmática de
manera conjunta, o, como fue el caso común, la dalmática sin la
túnica. No fue sino hasta el Siglo XII que se hizo costumbre generalizada
en lo obispos, el usar ambas vestimentas al mismo tiempo, tanto túnica
como dalmática.
Raramente se menciona que los abades tuvieron el privilegio de utilizar la
túnica y la dalmática, y esas menciones se tienen hasta la segunda
parte del Siglo XII. Antes de estos tiempos, los abades no tenían más
privilegio que usar sólo la dalmática. Los acólitos de
Roma usaron la túnica desde inicios del Siglo IX, en el reino francés,
fue común en algunos lugares en el Siglo X, usar la túnica.
A fines de la Edad Media, el uso de la túnica por los acólitos
fue una costumbre generalizada. En el período medieval la túnica
fue reconocida mediante varios nombres. Además de túnica se le
reconoció con el nombre de tuniquela, dalmática menor, dalmática
de línea, o simplemente línea, túnica estricta, o estricta,
subdiaconal, roca, alba, y especialmente en Alemania, subcubierta.
Como una forma original de vestido, la túnica tuvo la forma de una toga
con mangas estrechas y sin ornamentos verticales. El material del cual estuvo
hecha era normalmente de lino, cuando se trataba de uso para ocasiones ordinarias.
A principios del Siglo IX, se mencionan inventarios de túnicas de seda.
El desarrollo que esta prenda ha tenido desde la era carolingia al presente
ha sido paralela a las características que han acompañado a la
dalmática. Durante ese desarrollo, la diferenciación entre túnica
y dalmática ha ido disminuyendo.
De manera gradual, la seda fue el material del cual se fueron confeccionando
las túnicas. Estas prendas se fueron haciendo más cortas y las
aperturas laterales fueron teniendo, ya para fines de la Edad Media, la longitud
de las mangas. Finalmente, en Italia, las mangas fueron adquiriendo las formas
de la dalmática en la finalización del medioevo. Ya para ese entonces
era difícil distinguir entre ambas prendas, especialmente cuando se reconoce
que los ornamentos se iban haciendo similares entre ambas. Cuando en el curso
del Siglo XII un canon fue establecido en función de los colores litúrgicos,
esta normativa fue naturalmente estricta respecto a los colores de la túnica,
la chasulla y la dalmática.
No es necesario adentrarse aquí en la discusión sobre el uso
de la túnica o la dalmática en las misas de la Edad Media. La
ceremonia en la cual el obispo, luego de la ordenación coloca la túnica
en el recién ordenado diácono, tiene su origen en el Siglo XII,
pero aún en el Siglo XIII esta costumbre es observada sólo en
casos aislados.
No fue sino hasta los Siglos XIV y XV, que su uso se universalizó en
los ritos de ordenación de subdiáconos. El original de las túnicas
de los subdiáconos fue indudablemente derivado de la dalmática,
en la cual se omitió el entresacado vertical dalmático y las mangas
se confeccionaron de manera más estrecha.
La túnica (“esticafión”) utilizada por los subdiáconos
en los ritos orientales, no corresponde con la túnica de subdiácono
de Europa Occidental. Esta última, desde los inicios, tuvo el carácter
de ser una túnica exterior, pero parecida al alba, aún cuando
en la forma más contemporánea, no es exclusivamente blanca sino
que puede tener colores.
BOCK, Gesch. Der liturg. Gewänder, II (Bonn, 1866); ROHAULT
DE FLEURY, La messe, VII (Paris, 1888); BRAUN, Die liturgische Gewandung im
Occident und Orient (Freiburg, 1907).
JOSEPH BRAUN
Transcripción de W. Stuart French, Jr.
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes
Dedicado a la Sra. Judy Fradl