Dominico alemán, una de los grandes místicos y predicadores del Medievo, nacido en Estrasburgo alrededor de 1300; murió en ese mismo lugar el 16 de junio de 1361. Hijo de un rico ciudadano de la ciudad. Entró en los dominicos de Estrasburgo aparentemente a muy temprana edad, porque, según su confesión, le atraía la vida ascética de esa Orden. Es posible que mientras cursaba los años de estudio en el monasterio oyera predicar a Eckhart. Estudió en la universidad de su orden en Colonia donde conoció mejor a Eckhart; del mismo modo que probablemente también llegó a conocer a Enrique Suso en Colonia. No está claro si estudió en París; probablemente volviera de Colonia a Estrasburgo. Aproximadamente desde 1339 a 1347 ó 1348, vivió en Basilea donde, junto con Enrique de Nördlingen, fueron el centro de la gran sociedad llamada Amigos de Dios de Basilea, formada por personas interesadas en la vida mística que tomaron el título de Juan 15,15. Tauler volvió a Estrasburgo donde trabajó como predicador. Cristina Ebner alaba su ardiente lengua que inflamaba a todos; Rulman Merswin le eligió como confesor. Después vivió algún tiempo en Colonia. El último período de su vida los pasó en Estrasburgo.
El "Meisterbuch" del "Amigo de Dios de Upland" contiene un relato sobre un maestro en la Escritura que llamó mucho la atención en 1346 por su predicación. Un día un laico acusó al maestro de que parecía buscar su propio honor más que el de Dios, diciendo además que probablemente él no había soportados las cargas que echaba sobre los hombros de los demás. Sin poner ninguna condición, el maestro se dejó guiar por el laico y aprendió de él como olvidarse del mundo y de sí mismo y dedicar todos sus pensamientos a Dios, llevando una vida del Espíritu. Vivió durante dos años en reclusión y cuando después predicó por primera vez, el efecto fue tan grande que cuarenta de sus oyentes tuvieron convulsiones y doce apenas pudieron ser revividos. Después de que el maestro viviera y trabajara nueve años más cayó peligrosamente enfermo y llamando al laico le dio una relación escrita de su conversión. A este documento el laico añadió cinco sermones del maestro, que había copiado. Como se solía pensar que el maestro era Taulero, el “Meisterbuch”, del año 1498, incluía en la edición los sermones de Taulero. En tiempos más recientes Preger mantuvo también esa opinión. Pero en el tratado "Taulers Bekehrung" (La Conversión de Taulero), Denifle ha acumulado pruebas importantes contra la atribución a Taulero del papel de aquel maestro, y esta esta opinión es ahora generalmente aceptada. La historia contada por el cronista posterior de Estrasburgo, Speckle (murió en 1589) es una sarta de falsedades: relata que Taulero se opuso al Papa y al interdicto que el Papa lanzó contra Estrasburgo en la lucha entre el papado y el emperador Luis el Bávaro.
Las obras de Tauler no han sido sometidas a una investigación crítica profunda. Mucho de lo que se le atribuye es dudoso y mucho es falso. Ciertamente no escribió el libro "Nachahmung des armen Lebens Christi" o "Von der geistlichen Armut". El "Exercitia super vita et passione Jesu Christi" y los cantos espirituales que se le atribuyen son también espurios. Como máximo, escribió un pequeña parte de "Medulla animæ" o de "Institutiones divinæ".
Por lo tanto, solamente los sermones permanecen como obras suyas. La primera edición apareció en 1498 en Leipzig e incluye 84 sermones; la segunda edición (Basilea 1521-22) añadía 42 más, algunos de los cuales, sin embargo, incluso según la opinión del editor, no eran de Tauler; en la tercera edición, (Colonia 1543) se añadieron 25 nuevos sermones, parte de los cuales son también falsos. La edición de Colonia fue traducida o, mejor, parafraseada, en latín por Laurencio Surio (Colonia, 1548). Esta edición latina fue la copia usada para traducir a varios idiomas y para las traducciones, tanto católicas como protestantes de nuevo al alemán. Las ediciones modernas (Fráncfort, 1826, 1864, 1872; Berlín, 1841) se basan en las antiguas ediciones alemanas. Más tarde, Ferdinand Vetter preparó una edición (Berlín, 1910) basada en el manuscrito Engelberg (el único hecho en Colonia y el más antiguo que quizás representa la colección revisada por el mismo Tauler), también en el manuscrito de Friburgo y en copias de los tres manuscritos quemados en Estrasburgo en 1870. Esta edición contiene 81 sermones, que están entre los más finos monumentos del idioma alemán, del fervor de las creencias alemanas y de un profundo sentimiento espiritual. El lenguaje es tranquilo y mesurado, pero cálido y lleno de imágenes: Tauler no es tan especulativo como su maestro Eckhart, pero es más claro, más práctico y más adaptado a la gente corriente; todo ello unido al fervor de Suso. La expresión usada por Cristina Ebner, de que había incendiado al mundo con su ardiente lengua, no quiere decir que fuera un fiero predicador de elocuencia magnética sino que era un predicador que inflamaba los corazones de sus oyentes con el tranquilo fuego del puro amor que ardía en su propio pecho.
El centro del misticismo de Taulero es la doctrina de la “visio essentiœ Dei”, la beatífica contemplación o conocimiento de la naturaleza divina. Toma su doctrina de Santo Tomás de Aquino, pero va más allá que él en la creencia de que en este mundo un hombre perfecto puede alcanzar el conocimiento divino y debería buscarse por todos los medios. Dios habita dentro de cada ser humano. Pero para que el Dios transcendente aparezca en el hombre como un segundo sujeto, deben cesar las actividades pecadoras del hombre. Se le da una ayuda en este esfuerzo con la luz de la gracia que levanta la naturaleza sobre sí misma. El camino hacia Dios es a través del amor; Dios replica al mayor desarrollo del amor con su presencia. La ayuda en este esfuerzo viene por la luz de la gracia que eleva a la naturaleza por encima de ella misma. Tauler da consejos del carácter más variado para llegar a esa altura de la religión en la que la Divinidad entra en el hombre.
Se necesita decir algo respecto a la posición de Tauler hacia la Iglesia. Lutero lo alabó grandemente y los protestantes siempre tuvieron una buena opinión de él, y lo incluyeron entre los “Reformadores antes de la Reforma”. Sin embargo, los protestantes ahora aceptan que Tauler en realidad era “completamente medieval y no protestante”. De hecho era un hijo obediente de la Iglesia de la que nunca soñó en separarse. Expresa su opinión muy claramente en su sermón sobre San Mateo. Se enfrentó a toda herejía, especialmente a los “Hermanos del Espíritu Libre”. Lo que probablemente atraía a Lutero no era su doctrina en sí sino algún pensamiento subordinado de aquí y allá. Quizá le gustaba que la palabra “indulgencia” aparezca solo una vez en los sermones de Tauler o le parecía bien que Tauler daba menos importancia a las obras o quizás, que se sentía atraído por la tremenda intensidad en su búsqueda de Dios.
Bibliografía: QUÉTIF-ECHARD, Scriptores ordinis prædicatorum, I (Paris, 1719), 677-9; SCHMIDT, Johannes Tauler von Strassburg (Hamburg, 1841); PREGER, Gesch. der deutschen Mystik im Mittelalter, III (Leipzig, 1893), 1-241; DENIFLE, Das Buch von der geistlichen Armut (Munich, 1877); IDEM, Taulers Bekehrung (Strasburg, 1879); SIEDEL, Die Mystik Taulers (Leipzig, 1911).
Fuente: Löffler, Klemens. "John Tauler." The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. <http://www.newadvent.org/cathen/14465c.htm>.
Traducido por Pedro Royo.