(o Abbo)
Monje benedictino del monasterio del sur de Fleury, Loire (Fleuret).
Nació en las cercanías de Orleans en el año
945; murió en Fleury, el 13 de noviembre de 1004. Fue reconocido
tanto como pensador como santo, y una de las luminarias de la Iglesia
en los tempestuosos tiempos de Hugo Capet de Francia y de los tres
Otos de Alemania. Se dedicó a la filosofía, a las
matemáticas, y a la astronomía. En sus inicios fue
llamado a Inglaterra para dirigir la escuela del monasterio que
recién se había fundado en Ramsey, en el condado de
Huntingdon. Después de cubrir esa posición volvió
a fleury.
A la muerte del Abad Oilbold, Abbón fue seleccionado para
ser su sucesor, pero uno de los monjes, quien contaba con el apoyo
del rey y de su hijo Roberto, el obispo de Orleans, estableció
una disputa sobre la selección. El asunto llegó a
tener importancia nacional para fuerzas políticas involucradas.
Finalmente el asunto fue resuelto en favor de Abbón, por
el famoso Gerbert (quien posteriormente llegó a ser papa
con el nombre de Silvestre II). La presentación se realizó
en el Sínodo de San Basilio (Basolus), cerca de Reims. Allí,
el Arzobispo Arnulfo fue juzgado por traición, lo que abrió
camino a Gerbert.
Cuando emergió el asunto del matrimonio entre Roberto y
Bertha, Abbón fue comisionado a fin de arreglar la situación
ante el Papa. En su camino a Roma se encontró con el Papa
Gregorio V, quien se encontraba huyendo luego de que el antipapa
Juan XVII lo expulsara. Se generó una gran estima entre el
Papa y Abbón. Sin embargo la petición real para una
dispensa fue denegada. Abbón tuvo éxito en establecer
la restauración de Arnulfo en Reims.
La influencia de Abbón fue grande en el sentido de calmar
los ánimos populares en vista de que se creía que
el fin del mundo ocurriría en el año 1000. No obstante,
su vida gloriosa tuvo un final triste. En 1004 él intentó
reestablecer la disciplina en el monasterio de La Reole, en Gasconia.
Para ello trasladó a algunos de los monjes de Fleury a la
referida comunidad, pero los problemas cobraron una escalada. Se
llegó incluso a una lucha entre los dos grupos. Cuando en
medio de ello Abbón trató de interponerse, una lanza
se encajó en su cara. El santo cubrió su herida y
llegó hasta su celda. Allí murió en los brazos
de Aimón, un fiel discípulo suyo quien ha dejado un
recuento de sus actividades y virtudes. Los milagros que ocurrieron
desde la tumba fueron motivo para que la Iglesia de Gaul lo considerara
como un santo y martir. Su fiesta se celebra el 13 de noviembre.
Cochard, Les Saints de l'église d'Orléans
(1879), 362-383; The Month (1874), XX, 163; XXI, 28-42; Sackur,
Die Cluniacenser (1892), I, 270, 297; Pardiac, Hist. de
St. Abbon de Fleury (Paris, 1872).
T.J. CAMPBELL
Transcrito por Hilary Ho Sang
Traducido por Giovanni E. Reyes