Raquel (a ewe), hija de Labán y hermana menor de Lía. La travesía
de Jacob hacia el país de los orientales (Mesopotamia)
en búsqueda de una mujer de su propia parentela, y su encuentro
providencial con Raquel en el pozo en el campo, seguido por su introducción
en la familia de Labán están contados con un encanto idílico en
el vigésimo noveno capítulo del Génesis. Jacob, estando enamorado
de Raquel, acordó servir a su padre por siete años. Labán aceptó la propuesta, y los siete años
le parecieron a Jacob como unos cuantos días, de tanto que
la amaba (Gen., xxix, 20). Sin embargo, fue engañado por Labán
quien, cumplido el tiempo de servicio no le entregó a Raquel, quien
era de bella presencia y de buen ver, sino a su hermana
mayor Lía, cuyos ojos eran tiernos, y Jacob recibió
a la hermana menor por esposa teniendo que comprometerse a servir
siete años más. Raquel,
siendo estéril y celosa de su hermana, quien había dado a luz cuatro
hijos, dio a Jacob a su criada Bilhá para que se una a ella, cuyos
hijos, de acuerdo a la costumbre de la época, serían considerados
como suyos. De esta unión
nacieron Dan y Neftalí. En la disputa entre Jacob y Labán, Raquel,
tal como Lía, apoyó a su esposo, y cuando huyeron de la casa de
su padre robó los ídolos familiares (terafim)
creyendo en su influencia protectora sobre sí misma y sobre su esposo
(cf. Gén., xxxi, 19). Entre
los hijos de Raquel, luego que el Señor la recordó,
estaban José y Benjamín, y dando a luz a este último murió. Al
exhalar el alma, cuando moría, le llamó Ben Oní (hijo de mi dolor); pero su padre le llamó
Benjamín (hijo de la diestra,
hijo del buen augurio). Murió Raquel y fue sepultada en el camino
de Efratá, o sea Belén. Jacob
erigió una estela sobre su sepulcro: es la estela del sepulcro de
Raquel hasta hoy. (Gén., xxxv, 18-20).
La ubicación exacta de la tumba de Raquel es un tema discutido.
Un pasaje en Jeremías (xxxi, 15) parece indicar que se encuentra
en el límite norte de Benjamín, hacia Efraím, a diez millas al norte
de Jerusalén aproximadamente. Sin embargo la Tradición, desde el
cuarto siglo por lo menos, ubica la tumba a cuatro millas al sur
de Jerusalén y una milla al norte de Belén.
VIGOUROUX,
Dict. de la Bible, s. v. ; VON HUMMELAUER,
Comment. in Gen., ch.
xxix-xxxv.
JAMES.F. DRISCOLL
Transcrito por Sean Hyland
Traducido por Armando Llaza Corrales