Nacido en Torre-Hermosa, en el reino de Aragón, en 1540, en la festividad
de Pentecostés; lo que se llama en España “La Venida del
Espíritu Santo” (Pasch of the Holy Ghost). De esta última
expresión se derivó el nombre Pascal. Murió en la Villa
Real, el 15 de mayo de 1592, un domingo. Sus padres fueron don Martín
Baylon y doña Elizabeth Jubera, quienes eran campesinos piadosos.
El niño principió a mostrar signos de devoción hacia
la Santa Eucaristía, lo que formó parte sobresaliente de su carácter.
Desde que tenía 7 hasta los 24 años de edad, tuvo una vida de
pastor cumpliendo con ello la promesa y los sueños de su niñez.
Tuvo mucha caridad con los pobres y su carácter fue muy cortés.
Fue perseguido en una ocasión, en el curso de un viaje a través
de Francia. Triunfante defendió el dogma de la Presencia Real, contra
las blasfemias de un predicador calvinista, y en consecuencia por poco margen
logró escapar de la muerte que le hubiera dado una multitud de hugonotes.
Aunque su educación fue pobre, él fue un consejero muy buscado
por la gente en cada una de las etapas de su vida, y él tuvo una amistad
muy cercana con personajes de santidad eminente.
Pascal fue beatificado en el año de 1618, y canonizado en 1690. Su
culto ha florecido notablemente en su tierra natal y en el sur de Italia. También
se ha difundido su culto en Centro y Sudamérica, por medio de la conquista
española. En su Carta Apostólica Providentissimus Deus, León
XIII declara a San Pascal un especial y celestial protector de los congresos
y de las asociaciones eucarísticas. Su fiesta se observa el 17 de mayo.
El santo es generalmente presentado en adoración ante la Santa Eucaristía.
OSWALD STANIFORTH
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes