Es la primera
línea de un himno que celebra el misterio de la Pascua. Como normalmente
se encuentra hoy en los himnarios, comprende doce estrofas de este
modo:
O
filii et filiæ
Cælestis
del rex, gloriæ del Rex,
Morte
surrexit hodie.
Alleluia.
Fue
escrito por Jean Tisserand, O.F.M. (fallecido en 1494), un elocuente
predicador. Originalmente
contenía solo nueve estrofas (aquéllas que comienzan con " Discipulis
adstantibus", " Postquam audivit Didymus", "Beati
qui non viderunt" fueron antiguamente añadidas al himno).
" L'aleluya du jour de Pasques" es un tropo (vuelta)
sobre el versículo y contestación (cerrando Alabanzas y Vísperas)
y envolviéndolo hermosamente en las últimas dos estrofas:
In
hoc festo sanctissimo
Sit laus et jubilatio:
BENEDICAMUS DOMINO.-Alleluia.
De quibus nos humillimas
Devotas atque debitas
DEO dicamus GRATIAS.-Alleluia.
El
himno todavía es muy popular en Francia, desde donde se ha extendido
a otros países. El Año Litúrgico de Guéranger (Paschal Time, Part
I, tr., Dublín, 1871, pp. 190-192) lo titula "The Joyful Canticle"
(El Canto Jubiloso) presentando el texto latino con traducción en
prosa inglesa, con un triple Aleluya
precediendo y continuando el himno. Como aparece en los himnarios,
sin embargo, este triple Aleluya también se canta entre las estrofas
(ver "Roman Hymnal", New York, 1884, pág. 200). En Lalanne,
"Recueil d'anciens et de nouveaux cantiques notés" (París,
1886, pág. 223) la particularidad más importante se nota en la distribución
de las estrofas y de los Aleluya. El Aleluya triple es cantado a través
de una voz, es repetido por el coro, y el solo, eleva la primer estrofa
con su Aleluya. El coro canta el triple Aleluya, la segunda estrofa
con su Aleluya y repite el Aleluya triple. La alternancia de solo
y coro continúa así, hasta la última estrofa con su Aleluya, seguido
por el Aleluya triple, que es cantado por una voz. Es improbable para
cualquiera, no familiarizado con la melodía, imaginar el efecto jubiloso
del Aleluya triunfante agregado a la circunstancia, no menos importante,
de la Resurrección ,: ver San Pedro sorprendido en falta por San Juan.
Parece hablar de la majestad de ese evento, los fragmentos más pequeños
que merecieron, ser contados
(Neale, "Medieval Hymns and Sequences", 3 ed., pág. 163).
El ritmo del himno es variado, no de acento o cadencia clásica. La
melodía cantada, difícilmente puede divorciarse del ritmo moderno
de tiempo triple. Como resultado, para los oídos ingleses, hay un
conflicto muy frecuente entre el acento de las palabras latinas y
el real, involuntariamente dado por la fuerza de la melodía: ver:
Et Máriá Magdálená, Sed Jóannés Apóstolús, Anuncio sépulchrúm venít
priús, etc. En varios himnarios aparece la melodía en notación de
canción llana, y (teóricamente, por lo menos) esto permitiría a las
sílabas del texto latino recibir una acentuación apropiada de la voz.
Normalmente, sin embargo, los himnarios adoptan el tiempo triple moderno
( ver el "Roman Hymnal", 1884,; "Hymns Ancient adn
Modern", rev. ed.). Quizás fue este conflicto entre ritmo y palabras
acentuadas que llevó a Neale a hablar de la "tosca simpleza"
del poema (ver N. del T.) y atribuir el himno al duodécimo siglo en
la página de Contenido de su volumen (aunque la nota antepuesta a
su propia traducción, asigne el himno al siglo XIII). Migne, "Dict.
de Liturgie" (s. v. Pâques, 959) también manifiesta que es muy
antiguo. Sólo muy recientemente, se ha descubierto su paternidad literaria,
el "Dict. de Hymnology" (2nd ed., 1907) lo remonta al año 1659, aunque Shipley ("Annus
Sanctus", Londres, 1884, el xxiii de la pág.) lo encontró en
un Procesional Romano del decimosexto siglo.
El
himno se asigna en diversas Parroquias francesas a la Bendición del
Santo Sacramento, en Domingo de Pascua. Hay varias traducciones, por
no-católicos, del verso en inglés. Las traducciones católicas incluyen,
una de autor anónimo en el Evening Office(Oficio de la
Tarde), 1748 (" Jóvenes y doncellas, regocíjense y canten"),
del Padre Caswall "vosotros, hijos e hijas del Señor" y
Charles Kent "Oh, doncellas y jovencitos, oigan la historia de
Amor", las tres aparecen en Shipley, "Annus Sanctus".
Los versiones latinas varían tanto en el arreglo como en el texto
de las estrofas; y la canción llana, interpretada modernamente, varía
también, bastante.
GASTOUÉ, L'O
filii, ses origines, son auteur in Tribune de Saint-Gervais, Abril,
1907, pp. 82-90, discute el origen, paternidad literaria, texto, melodía,;
Hymns Ancient and Modern, historical edition
(London, 1909), Nº. 146, Latin and English cento, comment.; MARCH,
Latin Hymns with English Notes (New York,
1875) presenta (pág. 206) el texto latino con el mismo arreglo de
estrofas que lo encontró en OULD, The
Book of Hymns (Edimburgo, 1910), 33, y en el Liber Usualis (No. 700, Tournai, 1908), 67; un arreglo diferente es
seguido por The Roman Hymnal
(pág. 201); GUÉRANGER, Liturgical
Year, Paschal Time, part I (Dublín, 1871), 190; Offices
de l'Eglise ( Reims-Cambrai ed., París, 1887), 202; LALANNE, Recueil (París, 1886), 223;Les principaux chants liturgiques conformes
au chant publié par Pierre Valfray en 1669, en anotación moderna
(París, 1875), 114; el Paroissien Noté (Quebec, 1903), 128, contiene otro arreglo. Donde
el mismo arreglo de estrofas se encuentra, los textos tienen diferentes
lecturas; los trabajos mencionados exhiben muchas variaciones en la
melodía.
H.T.
HENRY
Transcripto
por WGKofron
Con agradecimiento al Padre
John Hilkert y a la Iglesia St. Mary's, Akron, Ohio.
Traducido
por José Luis Anastasio