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Viernes, 20 de octubre de 2017

Introducción a la Historía de la Música: Una visión de la Historia de la Música desde América

De Enciclopedia Católica

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Introducción: Una visión de la Historia de la Música desde América

Para que la música se perciba como un proceso coherente dentro del complejo social de la vida de los pueblos, es menester superar el enfoque tradicional de los libros de historia de las artes y de la música que exponían las diversas expresiones artísticas, al margen del contexto histórico, como hechos aislados sin mayor relación entre sí. De igual manera, es erróneo plantear una historia de la música en la cual América aparezca como mero apéndice; más aún, cuando en el siglo XX el aporte americano a la cultura musical universal ha sido tan importante en diversos aspectos y manifestaciones. ¿Cómo comprender entonces el sentido y el fondo de estos aportes si concebimos la Historia de la Música como un hecho centralizado en Europa sin tener en claro cuáles fueron las proyecciones reales de la cultura europea en América?. Es preciso, por lo tanto, exponer desde otra perspectiva el devenir histórico de la música.

Para acercarnos a lo propuesto es necesario comprender la evolución cultural -y musical en particular- que siguieron los pueblos de América; hay que señalar y tener en cuenta las vertientes humanas, es decir, los distintos grupos étnicos que concurrieron a su formación. De estos grupos procede la elaboración de una cultura americana en general y las características propias del arte - en este caso la música- “americano” si cabe el término, según prevalezca la influencia de cada vertiente. Estas vertientes fundamentales, que se manifiestan en distinta medida en los diversos países americanos, son tres: la aborigen, la europea y la africana.

Es preciso afirmar en principio que en todos los pueblos de la tierra, desde las primeras edades de la historia del hombre y las civilizaciones, la música aparece como una expresión humana integrada a la palabra y al gesto en forma de canto y danza. En el aspecto musical se tiene casi de manera excluyente melodías que se suceden solas, sin combinación con otras en forma simultánea; no se da pues la polifonía, ni tampoco la melodía acompañada por acordes: el canto es exclusivamente al unísono. Sólo en la cultura europea se produjo, desde el siglo X, el desarrollo paulatino de diversas posibilidades técnicas de la música; vale decir, la conquista de la polifonía y la armonía, con todas sus derivaciones.

No obstante, el compositor peruano Enrique Iturriaga ha observado que el proceso de la polifonía no se manifiesta históricamente en América, donde se pasó de forma directa y sin pasos graduales de la monodia a la polifonía hallándose ésta última en una etapa muy sofisticada de su desarrollo.

A partir de lo expuesto, es menester plantear algunas consideraciones previas referentes a las tres vertientes que conforman la cultura musical americana.


Vertiente aborigen

La música aborigen de América pertenece al ámbito de la monodia, al igual que la oriunda de África y Asia, por ejemplo; y como se ha indicado, las del continente europeo anteriores al siglo X, incluidas Grecia y Roma. Lo aborigen en nuestras regiones comprende no sólo las expresiones culturales costeñas y andinas -de las que quedan algunos vestigios que nos dan una idea de que se trataron de culturas musicales avanzadas- sino también las expresiones de la Amazonía, cuya música recién se empieza a investigar. En general, tratándose aún de los sectores de la música aborigen más avanzada, no nos es posible un conocimiento más amplio y profundo sobre el tema hasta que se pueda contar con mayores datos.

Vertiente europea

La música occidental irrumpe en América desde los inicios del siglo XVI y concurre a la formación de los nuevos pueblos, merced a la conquista española. Desde entonces, todos los progresos de la creación musical, tales como la polifonía, la armonía, la música instrumental entendida como “música pura” no cantada ni danzada, se incorporan a la cultura americana , al lado de la monodia aborigen. Además, no sólo por razones culturales, sino en general sociales, políticas y económicas, la vida musical de las clases dominantes, como ocurre en distintos casos con todas las artes, será fundamentalmente similar a la europea. Cabe precisar además, que si bien España y Portugal fueron los portadores iniciales de la vertiente europea, ella comprende también manifestaciones originadas en otros países europeos. Sin embargo, cabe hacer la salvedad de que ha sido común también incurrir en el error de enfocar la historia de la música de América desde una perspectiva europea.

Vertiente africana

Con los europeos llegó a América un aporte africano, con gentes de raza negra en condición de esclavitud. Los negros quedaron radicados, en muy diversa proporción, en distintos países. Mucho mayor fue su presencia en Brasil y el Caribe, pero también de manera significativa en el Perú, Colombia y Ecuador. Como en el caso de la vertiente aborigen, la comprensión cabal del aporte negro, con sus características y proyecciones definidas, no podrá lograrse sino cuando avance suficientemente la investigación.