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Sábado, 16 de diciembre de 2017

Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima

De Enciclopedia Católica

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La Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima[1] tiene su origen en el Estudio General de la Orden de Santo Domingo, establecido en el convento del Rosario de Lima el año 1548. Por Cédula Real del 12 de mayo de 1551 este Estudio, con la Facultad de Teología, pasó a ser la Universidad de Lima, con todos los privilegios de la de Salamanca. San Pío V la aprobó con el breve “Exponi Nobis” del 26 de julio de 1571. En 1574, tomó el nombre de Universidad de San Marcos.

Parámetros documentales

1º. El D-L Nº 18009, del 26 de noviembre de 1969, estableció que la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima es “la más antigua de América y viene funcionando sin interrupción” y que “es conveniente, por razones de histórico y tradicional, conservar sin variantes el hombre de dicha Facultad”. 2º. El informe de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte, del Congreso de la República, de señala que la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima es la “decana de todos los centros universitarios, no solo del Perú sino de toda América”. 3º. Asimismo, recordemos que el 6 de mayo de 1998, nuestra Facultad agradeció a la Orden de Predicadores, al cumplirse los cuatrocientos cincuenta años, ser la iniciadora de los estudios teológicos en nuestro país. A esta memorable fecha, se aunó también la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, señalando, a través de carta de su Rector, el 24 de noviembre de 1998, lo siguiente: “Al cumplirse el 450 Aniversario de la creación del Estudio General, acordado con el Capítulo de la Orden de Predicadores, en el Cuzco y en el mes de julio de 1548, la Universidad Nacional de San Marcos se asocia a esta magna celebración. El Estudio General, y la Facultad de Teología, que funcionó en el Convento de Santo Domingo de lima, fue el precedente de la fundación de la Universidad de Lima en 1551, intitulada San Marcos desde 1574. Por esta circunstancia es que antiguos cronistas como Fran Juan Meléndez, Francisco Echave y Assu, Francisco Antonio de Montalvo, Diego de Córdova y Salinas y Antonio de León Pinelo, señalan como fundacional los años 1548 y 1549. La gloriosa Facultad de Teología, adornada por eminentes catedráticos y autores, fue parte de San Marcos hasta 1935, en que, a petición propia, consiguió su autonomía”. 4º. Finalmente INDECOPI inició un proceso administrativo contra la Facultad de Teologìa por supuesta falta de veracidad publicitaria de un aviso institucional, publicado en el diario El comercio el 9 de febrero del año 2003. El 20 de febrero, INDECOPI “dio por concluida la investigación”, en vista de la respuesta documentada presentada por la Facultad sobre su afirmación de contar con “más de 450 años al servicio del Perú.

Antecedentes del 1º de Julio de 1548

El 1 de julio de 1548 es la fecha histórica . Ella tiene un significado especial para la Orden de Predicadores, para la Facultad de Teología y también para todas las universidades del Perú. Constituye, a la vez, el inicio y el registro histórico de los estudios universitarios, casi tres años antes de la creación de la Universidad Real de Lima, posteriormente conocida como Universidad de San Marcos. Una afirmación de estos alcances merece algún sustento. A su singularidad histórica, España ofrece un particular interés por establecer universidades en el Nuevo Mundo. Portugal e Inglaterra tuvieron una actitud distinta, abasteciendo con sus propias universidades a los requerimientos educativos de sus nuevas tierras. Había algo en el aire de España para favorecer la aparición y el desarrollo de la institución académica, desde los primeros momentos en el territorio americano. No en vano, Francisco Pizarro, según refiere fray Antonio de la Calancha, “escogiendo para ciudad principal y cabeza de este Reino el pueblo de Jauja, en la sierra, cuarenta y cuatro leguas, este oeste de lo que hoy es ciudad de Lima, señaló allí, en conformidad de los poderes que trujo del Emperador Carlos Quinto, sitio y casa para la Universidad el año 1533”. Este es el mismo Pizarro que, en su primer viaje al Perú, viene acompañado por los siguientes religiosos de la Orden de Predicadores : Fray Reginaldo de Pedraza, fray Tomás de San Martín ( de especial importancia para la Universidad de San Marcos), fray Vicente Valverde, fray Martín de Esquivel, primer prior del convento del Rosario de Lima), fray Pedro Ulloa, fray Alonso de Montenegro y fray Domingo de Santo Tomás, posteriormente gran conocedor del quechua. La Orden de Predicadores, desde su origen, ha sido una orden de vocación universitaria. El contingente de frailes se mantuvo fiel a esta tradición y la fermentó para los años siguientes. Los religiosos dominicos, tan pronto se instalaron en el país, se dieron cuenta de las dificultades propias de depender de superiores instalados en la América Central. Por eso y gracias a las gestiones de fray Agustín de Zúñiga y fray Francisco Martínez Toscano, consiguen la creación de una provincia propia, la Provincia de San Juan Bautista, con fecha 4 de enero de 1540, firmada en el Convento de Santa María super Minervam, por fray Agustín Recuperato de Favencia, Maestro General de la Orden. Queda erigido así el Convento de Santa María del Rosario, de Lima, más conocido para nosotros como el Convento de Santo Domingo. El documento del Maestro General de la Orden contiene disposiciones muy amplias y variadas, orientadas al fortalecimiento de la nueva Provincia. Estas medidas son dictadas bajo la autorización especial otorgada mediante Breve firmado el Papa Paulo III, con fecha 23 de diciembre de 1539. Como no podía ser de otro modo para un dominico, sobre todo si es el Maestro General, el documento tiene un lugar especial para la formación de los nuevos religiosos. El siguiente texto de la carta, según la traducción consignada por el P. Meléndez, en su libro Tesoros verdaderos de las Indias, es elocuente por sí solo: “Amonestamos y queremos que el sobredicho Provincial o Provinciales futuros, lo más presto que pudieren en la dicha Ciudad y Convento, o en aquel donde de consejo de Padres les pareciere conveniente, estén obligados a poner estudio, adonde se instituyan Lectores de Artes y Teología con toda diligencia, los cuales gozarán de inmunidades y dispensaciones, según que juzgare conveniente el Provincial o el Capítulo Provincial. Empero no queremos que por ahora se gradúen allí los religiosos, ni sean creados Maestros, hasta que llegue la Provincia al número de conventos y frailes que sea más conveniente a estas promociones de grados y así fuere ordenado por el Capítulo General”. El documento referido es la partida de nacimiento para los estudios de filosofía y de teología no sólo en nuestro país, sino también para los de otros, dentro del ámbito de la nueva Provincia. También lo es para la formalización, dentro de la Orden, y la institucionalización de tales estudios. Se trata de organizar la formación filosófica y teológica dominicana dentro de un “studium”. Por cierto, un “studium” privado, propio de la Orden de Predicadores, pues ha sido pensado y dispuesto exclusivamente para sus miembros.

1º de Julio de 1548: La memoria y la gratitud históricas

Los religiosos miembros de la nueva provincia tomaron muy en serio el mandato de su Maestro General. En la media en que se multiplicaban para la labor de evangelización y el florecimiento de escuelas, como constatará el mismo Rey de España a través de fray Tomás de San Martín, también la idea del “studium” se afianzó y tomó cuerpo gracias a su esfuerzo y espíritu. Llegaría el momento adecuado para dar el paso decidido para hacer realidad el establecimiento oficial del “studium”, dentro de la misma Orden y dentro de la sociedad que surgía. En efecto, el 1º de julio de 1548, se reunió en el Cusco el Capítulo , integrado por religiosos de los conventos del CUSCO, Arequipa y Lima, y tomó importantes decisiones a favor de la misma Orden. Como refiere el mismo P. Meléndez, ya referido, luego de elegido el provincial para un nuevo mandato, “ se pasaron a hacer las actas y las ordenaciones”. ¿ Y qué ordenó o dispuso el Capítulo? Entre otras disposiciones, las de mayor detenimiento y alcances son las siguientes, recogidas por el P. Meléndez: 1º. La creación de un Estudio General en el Convento de Lima. Meléndez dice así : “ En el título de las instituciones, instituyen lo primero, en el Convento de Lima, un Estudio General en la forma en que hoy se ve, aunque no con tanto número de cátedras como ahora, hoy tiene dos regentes primero y segundo: cuatro cátedras de Teología, tres de Escolástica, y una Escritura, otra de la lengua general del Perú, que llaman Quechua, un maestro de Estudiantes , y tres lectores de Artes”. 2º. “Instituyeron en Lector de Teología para el Convento de Lima al mismo Padre Prior, y Predicador General Fr. Domingo de Santo Thomas; que parece, según lo merecía, que no tenían manos los Padres Definidores, más que para llenarlo de honores y preeminencias”. 3º. Dar permiso al nuevo Lector de Teología para ausentarse, dejando en suspenso sus actividades hasta su regreso, teniendo en cuenta “ser pocos los estudiantes que auian de cursar y que auian de oyr antes el curso entero de Artes…”. Quedó así registrada la existencia de estudiantes, aunque su número es reducido. A tenor de estos fragmentos, el Capítulo creó el 1 de julio de 1548 el Estudio General y queda anotada la existencia de un pequeño grupo de estudiantes y , desde luego, de profesores. Estos son los primeros universitarios del Perú: universitarios profesores y universitarios alumnos, ambos de pregrado. El primer Rector del Estudio fue fray Domingo de Santo Tomás. Por5 otros y posteriores documentos, el primer Regente de Prima de Teología fue fray Rafael Segura, nombre del primer catedrático históricamente registrado. Con el paso de los años, y luego de la erección de la Universidad de San Marcos, en 1551, los primeros graduados también serán de la Facultad de Teología; sus nombres merecen consideraciones mayores y para otra oportunidad. El 1º de julio de 1548 es la fecha de la fundación oficial de los estudios universitarios en el Perú. Los primeros estudios corresponden a Artes (Filosofía) y Teología. Por eso, esta fecha es el origen registrado de los estudios que, desde entonces y hasta hoy, identifican a la Facultad de Teología, con una continuidad ininterrumpida, a los largo de 464 años, comenzados antes de la existencia de la Universidad de San Marcos, luego desarrollados dentro de esta Universidad como la primera y más importante de sus Facultades, y, en la actualidad, fuera de ella y como parte de la Universidad que es hoy, por mandato y reconocimiento expreso de la Ley Nº y del Decreto Ley Nº , de 1970. Este Decreto Ley, pues, tiene una motivación histórica irrebatible: la Facultad de Teología inició los estudios universitarios de pre y posgrado en el Perú. El informe del Congreso, avalado por la historia, tiene razón al decir que nuestra Facultad es la decana del Perú y de América o de parte de ella. Consecuentemente, mantener el nombre histórico (Facultad de Teología) es, realmente, un privilegio, privilegio no asignado a alguna otra universidad peruana. Razón también ha tenido el INDECOPI, que se vio obligado a declarar cerrado el proceso administrativo que abrió contra la Facultad, aduciendo posible falta de veracidad publicitaria por su aseveración de tener más de 450 años de existencia (en el año 2003) y ser la iniciadora de los estudios universitarios en el Perú, tanto a nivel de pregrado como de posgrado.

La legitimidad histórica del 1º de julio de 1548

En el documento que instituye la Provincia de San Juan Bautista, el Maestro General de la Orden de Predicadores y la decisión que tomara el Capítulo de la Orden de Predicadores celebrada en 1º de julio de 1548, en el cuso, ha dejado escrita una palabra clave, que, para nosotros es decisiva, aunque poco usual, en las actuales circunstancias. En tanto no entendamos su significado real en el contexto de su tiempo y de su origen, perdemos la perspectiva que tiene y la especial relevancia para nuestra Facultad. Me refiero a la palabra “estudio”, o, en el texto original latino, “studium”. En palabras de Charles Homer Haskins, “la universidad, como las catedrales y los parlamentos, son un producto de la edad media europea. Los griegos y los romanos, aunque parezca extraño, no tuvieron universidades en el sentido en el cual la palabra ha sido en los últimos siete siglos. Ellos tuvieron educación superior, pero los términos no son sinónimos. Mucha de su instrucción en leyes, retórica y filosofía sería difícil de superar, pero no estuvo organizada en instituciones permanentes de enseñanza. Un gran maestro como Sócrates no otorgaba diplomas; si un estudiante moderno se sentara a sus pies por tres meses seguramente le demandaría un certificado”, o, añado yo, un diplomado o un grado acelerado. Por eso y con razón, Rolando Tamayo y Salmorán no duda en afirmar que la universidad es una auténtica “epopeya medieval”, pues “ninguna otra civilización produjo el equivalente de estas asociaciones corporativas de maestros y alumnos dotadas de estatutos propios, sello, ¿Y cómo surgieron las universidades? Sin descender a detalles, podemos asegurar, siguiendo en parte a Denifle, que las universidades, en gran parte, comenzaron de manera espontánea e informal, y sólo después buscaron el reconocimiento real, pontificia o, según los casos, de ambos. PERU. INFORMAL “Las circunstancias sociales prevalecientes a mediados del siglo XII y principios del siglo XIII, dieron lugar a la creación de las primeras universidades, algunas de las cuales simplemente brotaron, sin que se pueda determinar con precisión quién las fundó ni cuándo exactamente se constituyeron” (C. Tunnermann ). “En París nunca fue fundada la universidad de modo oficial, simplemente surgió y fue desarrollándose, de manera casi imperceptible a partir de su escuela catedralicia. Estas evoluciones, sin embargo, fue más rápida que la de otras escuelas similares, debido tal vez a la favorable ubicación de la ciudad y al hecho de ser ésta la capital del reino. En cambio en Chartres, sólo a noventa kilómetros de París, la escuela, que tanta celebridad había alcanzando en el siglo XI, nunca llegó a convertirse en universidad, degenerando por el contrario en una escuela de gramática”( James H. de la educación occidental, t. 2, p.161-162). “El término universitas se refería únicamente al gremio o corporación, que en el caso de París lo era de maestros: universitas magistrorum Parisiensis. En algún momento del siglo XII la institución propiamente dicha adquirió el título de studium generale, literalmente lugar de estudio adonde acudían estudiantes de todas partes. Solo más tarde, en el siglo XV, la palabra universitas llegaría a ser sinónimo de studium generale, cayendo este último término en desuso”. Por eso, en la Real Cédula referente a nuestra Universidad de San Marcos, el término utilizado estudio general , primero, y luego, estudio y universidad. Recordemos que España tiene, en Europa, una historia particular, pues en el siglo XVI tiene su siglo de oro que los otros países lo tuvieron en el siglo XIII. Recién vivía aún aparte de su Edad Media. Este es el contexto histórico que justifica el aprecio y el uso del término studium con singular contenido y riqueza. España, en el siglo XVI, recoge la definición de studium dada en el código de las siete partidas de Alfonso El sabio. El texto Alfonsino dice así : “Estudio es ayuntamiento de maestros et de escolares es fecho en algúnt lugar con voluntad et con entendimiento de aprender los saberes: et son de dos maneras del : la una es a que dicen Estudio General en que ha maestros de las artes asi como de la gramática et lógica, et retòrica, et aritmética , et geometría et de música et de astronomía, el otro en que ha maestros de decretos et señores de letes: et este estudio debe ser establecido por mandato del papa, o de emperador o de rey. La segunda manera es a que dice estudio particular que quier tanto decir como quando alguien maestro a muestra en alguna villa apartadamente a pocos escolares et tal como este puede mandar facer perlado o consejo de algunt logar”. Consecuentemente, de acuerdo al uso del término en España y según recoge la carta del Maestro General de la Orden, el 1º de ju8lio de 1548 , el Capítulo reunido en el Cuzco instituyó un estudio o universidad privada, que será el antecedente y la base para pasar luego al Estudio General o universidad al cual se refiere la Cédula de Carlos V,al disponer el funcionamiento de lo que hasta hoy conocemos como Universidad Mayor de San Marcos.

1º de Julio: Tradición, presente y proyeccióm

Los frailes de la Orden de Predicadores, reunidos en el Cusco el 1º de julio de 1548, decidieron crear una universidad, según los usos y costumbres de la edad media. La Edad Media histórica no es la que imaginaron algunos protestantes, los enciclopedistas, más de un positivista y un modernista. Es la Edad Media que creó la universidad, cuyo sustituto aún no pudo ser imaginada por la Edad Moderna o la Edad Contemporánea. Es la universidad que estudia, que explora, que ensaya posibilidades de pensamiento creativo, que problematiza o hace de la cuestión (quaestio) y del debate ( disputatio) las formas más importantes de la investigación, entendida como proceso de creación de conocimientos, a partir de la herencia recibida, que debemos mantener enriqueciéndola y renovándola. No entendían la filosofía ni la teología como simples ejercicios de memoria o la repetición mecánica de textos. Las entendieron como exploración constante de la realidad humana en un mundo cambiante y temporal, que anhela eternidad y la trascendencia. Sabían perfectamente que la letra mata y sólo el espíritu vivifica. Percibieron su Estudio privado como un espacio dominicano de irradiación de fe en el hombre y en Dios, una fe henchida de amor. Recordaron lo que se le atribuye anecdóticamente a Domingo de Guzmán y que recuerda Jacques Le Goff, el más grande medievalista de nuestros tiempos: El mejor libro es el libro de la caridad, que expande a la fe y tonifica a la esperanza. La fecha que rescatamos hoy como institucional nos invita a continuar las huellas de esos intrépidos, que cruzaron mares e ilusiones para venir a estas tierras a compartir su amor al Dios de la vida, inspirados en la oración y el estudio. Los universitarios del Perú deben una expresión de gratitud a ese colegiado dominico que abrió paso a las universidades del país. Los universitarios de la Facultad somos los herederos más privilegiados por estar incluidos en la institución que inició los estudios universitarios en esta parte de América. Por eso mismo tenemos la mayor obligación de cuidar esta herencia, fortaleciéndola con imaginación e inteligencia, desde el diálogo permanente de fe y razón. Para terminar, permítaseme entresacar algunas ideas de compromisos señaladas por aquel religioso de la Orden de Predicadores más conocido y mejor maestro universitario en la Universidad de París, la figura intelectual más representativa justamente de la Edad Media. Decía este maestro, refiriéndose a los maestros universitarios: “A causa de la elevación de la doctrina que comunican se requiere que los que la enseñan sean dignos”, que “deben estar en alto por la eminencia de sus vidas”. A los estudiantes universitarios: ”deben ser humildes, pero firmes por su sentido de rectitud y fecundos como es la tierra para que las palabras de sabiduría que oyen den fruto en ellos. Les es muy necesaria la humildad para la disciplina que viene `por brindar oído a las palabras: “Si te gusta escuchar aprenderás y si inclinas tu oído serás sabio” ( Eclesiástico, 6, 33). Son palabras de Tomàs de Aquino, dichas ante el pleno del claustro de la Universidad de París, reunido para escuchar su lección magistral, titulada Rigans montes, con la cual daba comienzo a a sus actividades de maestro universitario.

Luis Gildomero Arista

Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima

Selección de imágenes: José Gálvez Krüger

Tratamiento de imágenes: Johann Carpio Acurio. Kuna Studio Enciclopedia Católica:Soporte fotográfico y visual

Escudo de la Faculta de Teología: Ronald Bustamante Alata.[2]