Segundo Arzobispo
de Baltimore, nació cerca de Puerto Tabaco, Condado de Charles, Maryland,
el 15 de octubre de 1746; murió en Georgetown, D.C., el 18 de junio
de 1817. Descendiente del Capitán James Neale, fundador de la familia
en América, que se estableció en Maryland, aprox. En 1642. A los doce
años, Leonard fue enviado al Colegio Jesuita en San Omero, en Flandes
Francés. De allí fue a Bruges, y posteriormente a Liege, donde fue
ordenado sacerdote Jesuita. En la supresión de la Sociedad de Jesús,
el Padre Neale, junto con los jesuitas ingleses, enrumbaron a Inglaterra,
donde se comprometió en el trabajo pastoral por cuatro años, pero
en respuesta a su petición para trabajar en una misión extranjera,
fue asiganado a Demarara, Guyana Inglesa, América del Sur, donde trabajó
desde 1778 hasta 1783. Desilusionado por el lento avance de la gente,
y con la salud dañada por el clima, partió hacia América en enero
de 1783, arribando a Maryland en abril, asociandose con sus primeros
hermanos Jesuitas de la Sociedad de Jesús, entre ellos el Reverendo
John Carroll. Durante la epidemia de la fiebre amarilla en Filadelfia,
en 1793, los dos sacerdotes de esa ciudad fueron afectados y el Padre
Neale tomó gustosamente su lugar. Permaneció allí por casi seis años,
actuando como vicario general del entonces Obispo Carroll de Baltimore.
Durante la segunda visita de la fiebre amarilla a Filadelfia, en 1797-8,
fue alcanzado por la enfermedad. En 1798 el Obispo Carroll llamó al
Padre Neale de Filadelfia, para que tomara el lugar del Reverendo
Dr. Dubourg, en la presidencia del colegio en Georgetown. Actuó como
presidente y tutor por varios años, y bajo su tutela la institución
se desarrolló de ser una academia a un colegio, en 1801. El venerable
Obispo Carroll tuvo un tiempo previo a su aplicación a Roma para nombrar
al Padre Neale como su coadjutor. Fue consagrado por el Obispo Carroll
en 1800, pero permaneció como Presidente de Georgetown hasta 1806,
cuando fue reemplazado por el Reverendo Padre Molyneux.
Luego de la muerte
del Arzobispo Carroll, el 3 de diciembre de 1815, el Obispo Neale
asumió su puesto, recibiendo, al año siguiente, el pallium por parte
de Pío VII. Ya cerca de los setenta años de edad, vivió la
mayor parte del tiempo en quietud y retiro en Georgetown, pero cuando
en sus deberes como el más alto dignatario de la Iglesia en los Estados
Unidos era llamado a Baltimore, era notablemente energético y saludable
para alguien de su edad. Mientras que en Filadelfia el Padre Neale
había conocida a la Señorita Alice Lalor, por cuya ayuda comenzó una
pequeña escuela conducida por tres damas, destinada a ser la semilla
de una gran orden religiosa de maestros femeninos en América. La escuela
fue destruida por los estragos de la fiebre amarilla, pero el proyecto
fue revivido por el Obispo Neale, que solicitó a la Señorita Lalor
y a otra dama de Filadelfia vinieran a Georgetown. Se asociaron a
sí mismos con la Orden de Santa Clara, o Pobres Claras. En 1805, a
la muerte de su Abadesa, las Pobres Claras volvieron a Europa, vendiendo
la propiedad de su convento al Obispo Neale, que se lo confirió a
la Señorita Lalor y sus asociados, a quien él permitió entrar en votos
sencillos en 1813. Después que su acceso a la Sede de Baltimore, el arzobispo hizo una petición a Pío VII,
para el establecimiento regular de un monasterio de la Orden de la
Visita de la Virgen María a Georgetown, cuya solicitud fue otorgada
prontamente. Su salud fallaba, el Arzobisbo Neale aplicó a Roma para
tener al Obispo Cheverus de Boston, asociado con él para gobernar
la Diócesis de Baltimore con el derecho de la sucesión. Pero el Obispo
Cheverus se opuso, proponiendo en lugar que un coadjutor sea designado
con el derecho de la sucesión. El arzobispo estuvo de acuerdo, siendo
elegido por Neale, el Reverendo Ambrose Marechal, quien propuso su
nombre a la Santa Sede. Por mandato de Pío VII, fechado el
24 de julio de 1817, el Padre Marechal fue nombrado coadjutor con
derecho de sucesión, bajo el título de Obispo de Strauropolis in partibus
infidelium, pero antes de la llegada del mandato, el venerable arzobispo
ya había muerto.
CLARKE, Lives of deceased Bishops, I (New York,
1872); SHEA, History of Catholic Church in U. S. (New York, 1890);
SCHARF, Chronicles of Baltimore (Baltimore, 1874), p. 386.
J. PRESTON W.
MCNEAL
Transcrito por Joseph P. Thomas
Dedicado a los Católicos de Baltimore
Traducido por Alonso
Teullet