Arquitectónicamente es el espacio abierto central de una iglesia,
al lado oeste del coro o cancel, y separado de éste por una pared
baja o pantalla . Esta dividido de los pasillos de los lados, por columnas
, postes, o pilares, está techada con madera o hecha en forma
de arco con piedras, y usualmente se eleva sobre el nivel del pasillo
de techos para proveer altas ventanas para iluminación . Coloquialmente,
el término se usa para indicar la porción de la iglesia
reservada para adoradores, incluyendo el transito que cruza por los
pasillos centrales y laterales. El nombre se deriva del Latín
navis, un barco, posiblemente en referencia al "Barco de San
Pedro" o el Arca de Noé. La norma de todos los desarrollos subsecuentes,
ya sea desde el principio del cristianismo, la era Bizantina, la Normadí,
la Medieval, o el Renacimiento se van a encontrar en la Basílica
de Roma, con su amplia, área central, y sus pasillos y galerías
separadas por columnas y arcos que apoyan las paredes de arriba , abiertas
por ventanas, y el techo de madera. Durante los siglos tercero y cuarto
el ábside, el cual en los ejemplos clásicos terminaba
inmediatamente el espacio abierto central , fue empujado hacia atrás
y separado de la nave propiamente por una nave transversal ; mas
tarde la unión de la nave principal, la transversal, y el ábside
( ahora prolongados en un coro profundo o cancel ) fueron sobremontados
por un domo, o torre, llamándosele al espacio de abajo el cruce,
mientras que el sistema simple de apoyos igualmente espaciados fuè
abandonado por un tiempo por el sistema alterno. Simultáneamente
las paredes superiores fueron incrementadas en altura, los pasillos
arqueados en ladrillo, la nave misma; los sólidos fueron reducidos
a un mínimo en favor de ventanas que tendían a incrementar
en tamaño , el espacio arriba de los arcos de los pasillos y
sus techos inclinados estaban arqueados y abiertos a la nave, se desarrolló
y perfeccionó un sistema completo de botareles, la nave Gótica
llegó a su existencia (ver ARQUITECTURA GOTICA).
A excepción de las iglesias mas pequeñas la nave estaba
flanqueada por un pasillo en cada lado , algunas veces por ( por ejemplo
en la catedral de Bourges ) doble pasillo. Ocasionalmente, como
en las iglesias Jaobianas de el siglo trece, había dos naves,
una al lado de la otra, de iguales dimensiones y separadas por cortinas
; ocasionalmente también , particularmente en Alemania y Flanders,
la nave y los pasillos eran de igual altura . El tipo estándar,
sin embargo, era el de una nave elevada con un arco, triforio, y vidrieras,
flanqueada por un pasillo comparativamente bajo a cada lado.
En las primeras basílicas Cristianas el santuario era poco mas
de un ábside semicircular, la nave transversal servía
para el coro y los clérigos :poco a poco el cancel fue profundizándose
para acomodar a un numero creciente de clérigos , pero la nave
transversal y el cruce fueron cerrados a el paso de la gente. Conforme
se desarrolló el monasticismo, mas y mas esta porción
de la iglesia se fue encerrando, hasta que en muchas abadías
de los monjes de Cister el espacio central entero de este a oeste estaba
reservado. En el sur de Europa. el coro encerrado se proyecta
todavía con frecuencia hacia el oeste de el cruce, pero en Francia,
en las grandes catedrales de la Edad Media, la nave, la nave transversal
y el cruce están abiertos, quedando fija la cortina del coro
en el lado este del cruce, y este arreglo es en tiempos modernos, casi
universal. Durante la Edad Media también, el plan desarrollo
de la predicación requirió de un espacio mas grande para
la congregación, y como resultado la nave medieval incrementó
a grandes proporciones y fue capaz de acoger multitudes que con frecuencia
eran de decenas de miles . Ni estaban estos grandes auditorios reservados
para exclusivo uso religioso; en muchos casos éstos eran no consagrados,
y no se usaban solo para obras milagrosas, sino para muchos propósitos
seglares. La línea entre cancel y nave siempre fue muy clara,
en Inglaterra por ejemplo, el párroco tenía autoridad
completa sobre el primero, y las reparaciones corrían por su
cuenta, mientras que la parroquia misma era responsable por el cuidado
y mantenimiento de la nave.
RALPH ADAMS CRAM
Transcrito por Michael C. Tinkler
Traducido al español por Alfonso Enríquez