|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
|
|
Cardenal romano y célebre filólogo nacido en Schilpario, en la
diócesis de Bergamo, el 7 de Marzo de 1782, muere en Albano el 9 de Septiembre
de 1854. A temprana edad entra en la Compañía de Jesús
(era novicio para el 1779 [sic; ¿1799?]), fue enviado a la residencia
de Nápoles (1804), estuvo también en Orvieto y Roma. Por sus habilidades
en la paleografía, en 1811 fue designado a un puesto en la Biblioteca
Ambrosiana, en Milán. Esto permitió sus primeros descubrimientos:
Las Oraciones de Cicerón: “Pro Scauro”, “Pro Tullio”,
“Pro Flacco”, “In Clodium”, y “In Curionem”
(1814); la correspondencias de Fronto, Marcos Aurelio y de Vero (1815); el discurso
de Isaeo: , “De hæreditate Cleonymi” (1915); un fragmento
de La Vidulari de Plauto y comentarios sobre Terencio (1816); una versión
gótica de San Pablo; el “Itinerarium Alexandri", una biografía
de Alejandro por Julio Valerio (1817); y una versión armenia de La Crónica
de Eusebio (1818). Tantos textos, la mayor parte hallados en palimpsesto, no
sin mencionar algunas ediciones de textos conocidas, le ganaron a Mai la atención
mundial.
En 1819 sus superiores decidieron que podía ofrecer mayor servicio sirviendo
como clérigo secular, por tanto deja la Sociedad y es llamado por el
Papa a laborar en la Biblioteca Vaticana. Entonces trabaja con mayor empeño
en un campo más amplio. Su más grande hallazgo en ese momento
lo fue La República de Cicerón (1822). Para asegurar la publicación
regular de sus hallazgos, comienza una periódica serie de Anécdotas:
“Scriptorum veterum nova collectio” (10 vols., 1825-38); “Classici
auctores” (10 vols., 1825-38); “Spicilegium Romanum” (10 vols.,
1839-44); “Novum Patrum Bibliotheca” (7 vols. 1852-54), publicados
por el propio Mai. Los autores profanos que se beneficiaron de la labor de Mai
son Diodoro de Sicilia, Polibio, Oribasio, Procopio, Cicerón (especialmente
las oraciones de Verres), y los jurisconsultos romanos. Igualmente, realizó
importantes hallazgos relacionados a las obras de los padres de la Iglesia como
las de los santos Agustín, Hilario, Ciprian, Jerónimo, Ambrosio,
Atanasio, Cirilo, Basilio, Irineo, así como de Orígenes, Eusebio
de Cesárea, etc. A estos antiguos escritores hay que añadirles
los humanistas italianos, los poetas latinos del siglo XIV y XV: Policiano,
Sanazaro, Bembo, Sadoleto, y otros cuyas obras Mai publica por primera vez en
el “Spicilegium Romanum”. Le da al mundo las nunca publicadas páginas
de más de 350 autores. Finalmente, no ignoró la Biblia. Luego
de largos atrasos, y con timidez, finalmente fue autorizado a dar a conocer
una de los más importantes manuscritos griegos de la Biblia (“Vetus
et Novum Testamentum ex antiquissimo codice Vaticano” 1858). Se ha dicho
que la tintura de agallas utilizada por Mai para revivir los escritos de los
palimpsestos, los destruía parcialmente. El hecho es que todos los agentes
reactivos afectan las hojas. Pronto, poco queda de los palimpsestos de Plauto
en la Biblioteca Ambrosiana. Pero los trabajos de Studemund, el sucesor de Mai,
le aseguran su lugar. Los maravillosos hallazgos de Mai le ganan el respeto
y el afecto de muchos.
Fue amigo intimo de Leopardi, el poeta de la nueva Italia, una amistad honorable
para ambos. Se acusa a Mai por su negativa para compartir los tesoros que tan
celosamente guardaba de los otros expertos. Deseaba disfrutarlos todos a solas.
En 1838 el Papa lo nombra Cardenal pero continua sus investigaciones y sus publicaciones
son interrumpidas solo por su fallecimiento.
SOMMERVOGEL, Bibliothèque de la compagnie de Jésus,
V, 323, till 1819; BONNETTY, Table alphabétique analytique et raisonnée
de tous les auteurs sacrés et profanes qui ont été découverts
et édités récemment dans les 43 vol. publiés par
le cardinal Mai (Paris, 1850); POLLETO, PHINA, and others, Nel primo centenario
del cardinale Angelo Mai, atti della solenne Accademia tenustasi in suo onore
il 7 Marzo 1882 (Bergamo, 1882); POLLETTO, Del cardinale Angelo Mai e de' suoi
studi e scoperte (Sienna, 1886); CHATELAIN, Les palimpsestes latins in Annuaire
de L'Ecole pratique des hautes études (1904), 5.
PAUL LEJAY
Traducido por Anónimo de Borinquen
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
| |