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Físico y meteorólogo nacido en Faicchio, Benevento, Italia,
el 22 de abril de 1807; muerto en Nápoles el 9 de septiembre de 1896.
Inicialmente estudió en el seminario de Caiazzo, luego matemáticas
y ciencias naturales en Nápoles, graduándose como arquitecto
en la Universidad de Nápoles. Enseñó sucesivamente
en las escuelas secundarias de Salerno, Campobasso y Avellino, hasta que
en 1845 se convirtió en el profesor de física de la Real Escuela
Naval de Nápoles. En 1847 fue llamado a ocupar la cátedra
de física de la universidad. Comenzó su conexión con
el observatorio meteorológico del Monte Vesubio en 1848 y se convirtió
en su director en 1854, tras la muerte de Melloni. La cátedra de
física meteorológica y terrestre fue especialmente creada
en la universidad para él. La ocupó en 1860 junto con la dirección
del observatorio físico de Nápoles.
Miembro de la Real Sociedad de Nápoles (Academia de Ciencias) desde 1861,
se convirtió en miembro de la Academia de Lincei (Florencia) en 1871. Entre
otros honores recibió los siguientes: Miembro del Consejo Superior de Meteorología,
Senador del Reino, Gran Comandante de la Orden de la Corona de Italia, Comandante
de la Orden de la Rosa del Brasil, etc. Su trabajo está principalmente
relacionado con la observación de las erupciones del Monte Vesubio y con
el estudio de los terremotos y fenómenos meteorológicos en general.
Observó todos los trastornos volcánicos en el observatorio, y casi
pierde la vida durante la erupción de 1872. Fue muy exitoso en la invención
y mejora de delicados aparatos. Modificó el electrómetro de Peltier
y lo utilizó para sus investigaciones de la electricidad atmosférica
durante 40 años. Su sismómetro para la detección y medición
de las vibraciones del suelo fue tan sensible que era capaz de detectar muy pequeños
movimientos y predecir la erupción de los volcanes. Una modificación
del telégrafo Morse, un anemómetro, y un pluviómetro se encontraban
entre sus invenciones. Su tributo a Galluppi frecuentemente se aplicó a
él mismo: “La religión Católica fue la guía
de sus estudios durante su vida, y, reconfortado por la consolación inexpresable,
dejó esta vida para vivir para siempre en el cielo”.
Los resultados de sus observaciones y estudios sobre los volcanes fueron publicados
en los “Anales del observatorio Vesubiano” (1869 – 73). Numerosas
memorias también aparecieron en las “Reseñas de la Academia
de las Ciencias Físicas y Matemáticas de Nápoles” y
en el “Actas de la Real Academia de Nápoles”. Entre sus extensos
trabajos se encuentran los siguientes: “Incendio Vesubiano del 26 de abril
de 1872” (Nápoles 1872; traducción al alemán, Berlín,
1872); “El Vesubio y su historia” (Milán 1880); “Nuevas
lecciones de física experimental y de física terrestre” (Nápoles,
1883); “La electricidad atmosférica” (traducción, Viena
1884); “Les lois et les origines de l’électriceté”
(traducción, París, 1885).
Pop. Sc. Miscellany, L (New York, 1896), 430; Civiltà
Catolica, series 16, XI (Rome, 1897), 470; VILLARI in Rendiconto dell' Acc.
Napoli, XXXV (Naples, 1896), 236.
WILLIAM FOX
Trascrito por Thomas J. Bress
Traducido por Ángel Nadales
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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