Obispo de esa ciudad, nació en Cartago cerca de 534, de una familia
romana que se estableció en esa ciudad; murió en Sevilla
el 13 de Marzo de 600 o 601. Algunos historiadores sostienen que Severino,
su padre, fue duque o gobernador de Cartago, pero San Isidoro afirma que
simplemente fue un ciudadano de esa ciudad. La familia emigró de
Cartago cerca del año 554 y viajó a Sevilla. El gran valía
de los hijos de Severino parece indicar que fueron educados en ambientes
distinguidos. Severino tuvo tres hijos, Leandro, Isidoro, Fulgencio, y
una hija, Florentina. Tanto San Leandro cuanto San Isidoro fueron obispos
de Sevilla; San Fulgencio, obispo de Cartagena y Santa Florentina, una
monja, quien dirigió cuarenta conventos y a mil hermanas religiosas.
También se creyó, pero equivocadamente, que Theodosia, otra
hija de Severino, fue la esposa del rey Visigodo Leovigildo. Leandro fue
primero un monje Benedictino para luego ser nombrado Obispo de Sevilla
en 579. Mientras tanto fundó una célebre escuela, que pronto
se convirtió en un centro de aprendizaje y ortodoxia. Asistió
a la princesa Ingunthis en convertir a su esposo Hermenegildo, el hermano
mayor de Leovigildo, y defendió al convertido de las crueles represalias
de su padre. En su esfuerzo por salvar a su país del arrianismo,
Leandro demostró ser un cristiano ortodoxo y un patriota clarividente.
Exiliado por Leovigildo, él se retiró a Bizancio del 579
al 582. Es posible, pero no comprobado, que haya visto levantarse al emperador
Tiberio y tomar armas contra el rey arriano; en cualquier caso el intento
no obtuvo resultados. No obstante lo cual él sacó provecho
de su estancia en Bizancio preparando trabajos importantes en contra del
arrianismo, y también conoció a quien sería más
tarde Gregorio El Grande, en ese entonces sucesor de Pelagio II en la
corte Bizantina. A partir de ahí una amistad muy cercana unió
a los dos hombres, y la correspondencia de San Gregorio con San Leandro
se erige como uno de los títulos más importantes y honorables.
No se sabe exactamente cuando Leandro retornó del exilio. Leovigildo
dio muerte a su hijo Hermenegildo en el año 585. Él murió
en el año 589.
En esta hora decisiva para el futuro de España, Leandro trabajó
mucho para asegurar la unidad religiosa, una fe ferviente, y su amplia cultura
en la que se basó su posterior grandeza. Él tuvo parte en la conversión
de Recaed, y nunca cesó de ejercer sobre él una influencia beneficiosa
y profunda. En el Tercer Concilio de Toledo, donde la España Visigoda
abjuró del arrianismo, Leandro expuso el último sermón.
A su regreso de este concilio, Leandro convocó un importante sínodo
en su ciudad metropolitana de Sevilla (Conc. Hisp., I), y luego de ello nunca
cesaron sus esfuerzos de consolidar el trabajo, en el que su hermano y sucesor
San Isidoro lo seguiría. Leandro recibió el pallium en Agosto
de 599. Ahí lamentablemente se conservan sólo dos trabajos de
este escritor (superior a su hermano Isidoro), a saber : De institutione virginum
ete contemptu mundi, una regla monástica compuesta para su hermana, y
Homilia de trimpho ecclesioe ob conversionem Gothorum (P.L., LXXII).
San Isidoro escribió sobre su hermano: “Este hombre de suave elocuencia
y talento eminente brilló tanto por sus virtudes cuanto por su doctrina.
Por su fe y celo, las personas góticas se han convertido del arrianismo
a la fe católica”.
(De script. eccles., xxviii).
Acta, S. S., 13 Marzo; MABILLON, Acta S. S. O. S. B., s c. I;
AGUIRRE, Collectio max. Conc.hisp.,
FLORES, Espa a Sagrada, IX; BOURRET, L. Cole chr tienne de Seville sous la monarchie
des Visigoths (Paris, 1855); MONTALEMBERT, Les Moins de d Occident, II; GAMS,
Die Kirchengesh von Spanien, II (2 ed., 1874); G RRES, Leander, Bischof von
Sevilla u Metropolit der Kirchenprov. B tica in Zeitsch fur
wissenschaftl, Theol, III (1885).
PIERRE SUAU
Trascrito por Mario Anello
Traducido por Alma del Rosario Guerra