(Francisco-Alejandro-Federico)
Nació en La Roche-Guyón, el 11 de enero de 1741; murió
en París, el 27 de marzo de 1827. Se opuso durante los últimos
años al reino de Luis XV, al gobierno de Maupeou, fue amigo de los reformadores
que rodearon a Luis XVI y tuvo influencia entre estos economistas a favor del
rey. Tuvo poca atracción a la carrera militar y se dedicó más
bien a trabajos de agricultura científica. Durante el último período
del viejo régimen, La Rochefoucauld hizo de sus propiedades rurale sen
Liancourt, una estación experimental; esperaba con ello mejorar tanto
el suelo como al campesinado.
Introdujo nuevos métodos de labranza, fundó la primera escuela
técnica en Francia (la que estaba destinada a los niños de los
soldados pobres) y comenzó con dos fábricas. Políticamente
fue partidario del régimen democrático el cual estaba encabezado
por el rey, y toda la vida fue fiel a este sueño. Como suplente de la
nobleza en Clermont en Beauvaisis, se dedicó sin titubeos a la “reunión
de los tres órdenes”. Fue él quien en la noche siguiente
a la toma de la Bastilla (14 de julio de 1789) despertó a Luis XVI, diciendo:
“No es una revuelta, es una revolución”.
Presidió la Asamblea Constitucional del 20 de julio al 3 de agosto
de 1789. En la noche del 4 de agosto, fue de los más entusiastas en votar
a favor de la abolición de los títulos de la nobleza y de los
privilegios de la misma. Como gran maestro, acompañó a Luis XVI
de Versalles a París el 5 y 6 de octubre de 1789. Como presidente del
comité de la mendicidad, realizó un esfuerzo supremo en la Asamblea
Constituyente a fin de organizar la asistencia pública.
Determinó la extensión, y los límites respecto a los
derechos de cada ciudadano en cuanto a la asistencia, determinación de
obligaciones hacia el Estado, y estableció un presupuesto estatal para
acción social, el cual tuvo un monto de cinco millones y medio de francos,
y el que implicó la confiscación nacional de las propiedades del
hospital, de organizaciones de caridad, y el ingreso de fundaciones privadas.
Liancourt es uno de los más evidentes representantes de la tendencia
que dirigió el estado revolucionario en destruir todas las formas colectivas
de caridad. Se dedicó a la persona de Luis XVI y a las doctrinas de la
Revolución; en 1792 se preparó desde Normandía y Picardy,
para la lucha del rey en territorios tan lejanos como Rouen.
Sin embargo, Luis XVI rechazó la idea de colocarse en las manos de
los diputados. La Rochefoucauld emigró luego del 10 de agosto, y residió
en Inglaterra hasta 1794, y después en Estados Unidos (1794-7). Mientras
estuvo residiendo en este último país, escribió ocho volúmenes
para inducir a Washington a interferir a favor de Lafayette, y donde también
expuso las ideas que sobre educación y agricultura, trató de aplicar
en Francia. Después del 18 Brumario, Napoleón le autorizó
a retornar a sus propiedades en Liancourt, las que le fueron restauradas.
Fue nombrado durante el Primer Imperio (1806) como inspector general de la
“Ecole des Arts e Métiers” en Chalons, de la cual, la escuela
de Liancourt había sido pionera. El libro “Prisons of Philadelphie”
el que compuso en Estados Unidos y fue publicado en 1796, tuvo la intención
de iniciar reformas en los sistemas penitenciarios. En Francia, durante la restauración,
en 1814, él pidió en reiteradas ocasiones, ser nombrado inspector
de prisiones. En 1819 llegó a ser inspector de uno de las veintiocho
divisiones en las cuales se dividían las penitenciarias. Luis XVIII no
le dio de nuevo los ribetes azules, y él se sentó con la oposición.
La Rochefoucauld fue para la Revolución Francesa, una figura similar
a la de Franklin en Estados Unidos. Fue un aristócrata de nacimiento,
y un liberal en su perspectiva de vida; estuvo en contacto con los representantes
del nuevo comercio, mantuvo su presencia como líder en las causas de
beneficio a la gente, en pro de mejorar las condiciones de vida, de salud, sanitarias,
en hospitales. Fundó asilos, reorganizó las escuelas de conformidad
con las teorías de Lancaster, cuyo libro llegó a traducir (Systéme
Anglais D´Instruction).
Puso en práctica métodos de instrucción mutua, y los
estudiantes, entre 1816 y 1820, incrementaron su número entre 165,000
a 1,123,000. En 1818 estableció el primer banco de ahorros, como institución
en París. El 19 de noviembre de 1821, fundó la Sociedad de Moral
Cristiana, la que presidió hasta 1825. Fue visto mucho veces con carácter
de sospechoso, por parte de la policía de la Restauración.
En sus reuniones, se encontraban hombres tales como Charles de Rémusat,
Charles Coquerel, Guizot el pedagogo, Oberlin, y Llorente, historiador de la
Inquisición. También, Broglie, Guizot, y Benjamin Constant así
como Dufaure, Tocqueville, y Lamartine. Ellos compartían en las reuniones
con discursos y presentaciones. Se discutía sobre temas de asistencia
social, de caridad, sobre loterías, esclavitud; se combatió el
juego de casino, y sobre esto se estableció pena de prisión.
Cuando La Rochefoucauld murió, la Restauración no permitió
a los estudiantes de Chalons llevar su ataúd, y se tomaron medidas extremas.
Nuestro personaje fue un típico filantropista, con todo lo que ello implicó
en cuanto a generosas intensiones e innovaciones prácticas. No obstante,
también, con cierta actitud de ingenuidad, heredó de la filosofía
del Siglo XVIII, la observancia de no confiar demasiado en las acciones de caridad
de la Iglesia. Olvidó también que la Iglesia, la entidad más
representativa del espíritu de hermandad, está llamada por nuestra
moderna sociedad, a establecer la victoria del espíritu en términos
prácticos, como sólo ella puede hacerlo.
FERDINAND-DREYFUS, Un philanthrope d'autrefois: La Rochefoucauld-Liancourt,
1747-1827 (Paris, 1903).
GEORGE GOYAU
Transcripción de Beth Ste-Marie
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes