Nombre de un legendario recipiente sagrado, también identificado
como el cáliz de la Eucaristía
o la patena del Cordero Pascual, tema de un famoso ciclo de poemas
caballerescos. En dichos poemas, el concepto de Grial varía considerablemente;
con frecuencia su naturaleza apenas se menciona y, en el caso del poema
Perceval de Chrétien de Troyes, se deja sin explicación
alguna.
El significado de la frase también se ha explicado de diversas
maneras. La más aceptada es la del cronista cisterciense Helinandus
(m. aprox. en 1230). Este historiador hace referencia a la visión
de un ermitaño (aprox. en 717) acerca del plato utilizado por
Nuestro Señor en la Última
Cena, sobre la cual el ermitaño escribiría posteriormente
un libro en latín (ahora en francés) llamado "Gradale".
Helinandus nos informa: "Gradalis o Gradale es un plato
(scutella) ancho y un poco profundo en el que solían servirse
costosos manjares a los ricos en forma gradual (gradatim), bocado
tras bocado en diferentes hileras. En francés popular también
se le llama 'greal' porque a él le parece placentero (grata)
y aceptable comer ahí". La palabra del latín medieval
"gradale" proviene del francés antiguo "graal", "greal" o "greel"
de donde proviene la palabra inglesa "grail" (español "grial").
Otros asumen que la palabra se deriva de "garalis" o "cratalis" (crater,
tazón para mezclar). Seguramente significa plato; pues la
derivación de "grata", mencionada en la última parte del
pasaje citado, o de "agréer" (complacer), que se encuentra en
las historias caballerescas francesas, es secundaria. La interpretación
de "San greal" como "sang real" (sangre real) no se difundió
hasta la última parte de la Edad Media y otros orígenes
etimológicos propuestos pueden pasarse por alto por obsoletos.
Al examinar la tradición literaria, inmediatamente nos damos
cuenta de que la leyenda del Grial está muy relacionada con
las historias de Perceval y el Rey Arturo. Sin embargo, originalmente
todas estas leyendas eran independientes. La historia de Perceval
puede tener un origen mítico, o puede considerarse como el
cuento acerca de un inocentón (fr. nicelot) que, al
fin y al cabo, logra grandes cosas. En todas las versiones que tenemos,
esta historia es parte de la leyenda del Rey Arturo, y en casi todas
está relacionada con el Grial. Así que es posible lograr
la reconstrucción de la leyenda original del Grial a partir
de un análisis comparativo de todas las versiones existentes.
Esa tarea ha dado pie a algunos de los problemas más complicados
de toda la historia de la literatura.
La mayor parte de los cuentos franceses de aventuras caballerescas
acerca del Grial aparecieron entre 1180 y 1240. Después del
siglo XIII no se agregó ningún elemento nuevo a la leyenda.
La mayoría de dichos cuentos está en francés,
pero hay versiones en alemán, inglés, noruego, italiano
y portugués. Su valor como fuentes es muy variable; algunas
son meras traducciones o copias de las versiones francesas. Hoy todas
esas historias pueden dividirse en dos categorías: aquellas
cuyo tema principal se relaciona con la búsqueda del Grial,
o con las aventuras y personalidad del héroe de dicha búsqueda;
y las que relatan la historia del recipiente sagrado mismo. Al primer
tipo se le conoce como la Búsqueda y al segundo como la Historia
Temprana.
En la primera categoría podemos incluir "Conte del Graal"
de Chrétien de Troyes y sus sucesores, vasta compilación
de unos 60,000 versos compuestos entre 1180 y 1240, y el poema épico
en alto alemán medio "Parzival" de Wolfram von Eschenbach,
escrito entre 1205 y 1215, y basado, de acuerdo con las declaraciones
de Wolfram, en el poema francés acerca de un tal Kyot (Guiot)
de Provence. El paradero de dicho poema es una incógnita, e
incluso se duda de su misma existencia. A los anteriores se pueden
agregar los cuentos populares galeses o "Mabinogion", que conocemos
sólo a partir de manuscritos del siglo XIII (aunque ciertamente
el material es más antiguo), y el poema inglés "Sir
Percyvelle" del siglo XV. Entre las versiones de la Historia Temprana,
la más antigua es la trilogía métrica de Robert
de Boron, compuesta entre 1170 y 1212, de la cual se conserva solamente
la primera parte, "Joseph d'Arimathie", y un fragmento de la segunda,
"Merlin". Sin embargo, se ha conservado una versión completa
en prosa en el manuscrito llamado "Didot". La historia más
detallada del Grial se encuentra en el "Grand St. Graal", una extensa
historia caballeresca francesa en prosa que data de la primera mitad
del siglo XIII, donde se nos cuenta que Cristo
mismo entregó a un piadoso ermitaño el libro que relata
la historia. Además de esas versiones, existen otros tres cuentos
de caballería franceses en prosa, también del siglo
XIII, los cuales a pesar de tratar principalmente el tema de la búsqueda,
cuentan también la historia del recipiente sagrado. El más
notable es "Queste del St. Graal", bien conocido por los lectores
ingleses porque se insertó casi completo en "Mort d'Arthur"
de Malory. Los otros son conocidos como "Didot Perceval" o "La petite
queste" y el extenso y prolijo "Perceval le Gallois", también
conocido como "Perlesvaus".
El poema de Chrétien, considerado por muchos como la historia
más antigua acerca del recipiente sagrado, cuenta la visita
de Perceval al castillo del Grial, donde ve entrar a una doncella
cargando un Graal, acompañado de una lanza sangrante
y un plato de plata. Es un recipiente precioso con joyas incrustadas,
y tan resplandeciente que eclipsa las luces del salón. Todos
los caballeros que se encuentran reunidos muestran reverencia. Obedeciendo
el mandato de no indagar demasiado, Perceval no pregunta cuál
es el significado de lo que ve, y de ese modo incurre en la culpa
y la vergüenza. Sin duda Chrétien tenía la intención
de relatar la segunda visita del héroe al castillo, durante
la cual habría hecho la pregunta y recibido la información
deseada. Sin embargo, el poeta murió antes de terminar la historia,
sin dar una explicación del Graal, que en esta versión
no tiene un sentido religioso demasiado marcado. En cambio, en las
versiones de la Historia Temprana se reviste de una gran santidad.
Según la explicación, es el plato donde Cristo comió
el Cordero Pascual en compañía de sus discípulos,
para pasar luego a las manos de José de Arimatea, quien
lo utilizó para recolectar la Sangre Preciosa de Nuestro Salvador
cuando su cuerpo fue desclavado de la Cruz. Se le identifica como
el Cáliz de la Eucaristía. Presuntamente, la lanza es
la utilizada por Longius para perforar el costado de Nuestro Señor,
y el plato de plata es la patena que cubre al cáliz. En estas
versiones, la búsqueda tiene un carácter de lo más
sagrado, y la atmósfera caballeresca del poema de Chrétien
cede ante un intenso ascetismo que insiste no sólo en la pureza
del caballero, sino en su castidad. Además, en "Queste" y "Grand
St. Graal" el héroe no es Perceval, sino el célibe caballero
Galahad. Sin embargo, los demás caballeros de la Mesa Redonda
también tienen participación en la búsqueda.
La historia temprana del Grial está íntimamente ligada
a la historia de José de Arimatea. Cuando los judíos
arrojan a éste a prisión, Cristo se aparece y le da
el recipiente, gracias al cual logra sobrevivir milagrosamente durante
cuarenta y dos años, hasta ser liberado por Vespasiano. Luego,
el Grial es llevado al oeste, a Inglaterra, ya sea por José
y Josefes, su hijo (Grand St. Graal), o por Alain, uno de sus
parientes (Robert de Boron). Galahad (o Perceval) tiene éxito
en la búsqueda, pero el Grial desaparece al morir su guardián.
Según la versión del "Perlesvaus", Perceval desaparece
-nadie sabe con qué rumbo- en un barco de velas blancas con
una cruz roja. En la versión de Guiot de Wolfram nos encontramos
con un concepto del Grial totalmente diferente al de las aventuras
caballerescas francesas. Wolfram lo concibe como una piedra preciosa
caída del cielo, lapsit exillis (es decir, lapis
o lapsi ex caelis), la cual posee una especial pureza y
poderes milagrosos que le son conferidos por el contacto con una Hostia
consagrada traída del cielo por una paloma cada Viernes Santo.
Los ángeles que permanecieron neutrales durante la rebelión
de Lucifer fueron sus primeros guardianes; luego fue llevada a la
tierra y confiada a Titurel, el primer rey del Grial. La piedra se
custodia y nutre a sí misma en el espléndido castillo
de Munsalvaesche (mons salvationis o silvaticus), mediante
su milagroso poder de producción de alimentos.
La relación que guarda cada una de las versiones del Grial
con las demás, especialmente la de Chrétien con las
de Robert de Boron y "Queste", es un tema discutible. Tampoco se tiene
certeza en cuanto a su relación cronológica. Sin embargo,
en todas estas versiones la leyenda aparece en un estado de desarrollo
avanzado, y sus fases anteriores no son autentificadas por obras literarias;
por lo tanto, sólo se pueden hacer conjeturas. El origen de
la leyenda está rodeado de oscuridad, y los eruditos no se
ponen de acuerdo en este punto. Se han hecho afirmaciones de un origen
oriental, celta o puramente Cristiano; pero las historias orientales
paralelas, como la mesa del sol de los etíopes, la copa de
Jamshid de los persas y el paraíso hindú o Cridavana,
no son muy convincentes. Además, la declaración de Wolfram
en el sentido de que la fuente del Guiot era un manuscrito árabe
de Toledo, deja la puerta abierta a muchas dudas. No sucede lo mismo
con la historia celta, ya que indudablemente hay elementos celtas
en la leyenda como la conocemos. La historia de Perceval podría
tener origen celta, y la leyenda artúrica ciertamente lo tiene.
Además, ambas leyendas están íntimamente relacionadas
con la historia de la búsqueda. Talismanes tales como lanzas
mágicas y recipientes productores de alimentos desempeñan
un papel importante en los mitos y cuentos populares celtas. Según
esta teoría, el "Mabinogion", con su sencillo argumento de
venganza mediante talismanes, y desprovisto de significado religioso,
es la versión más cercana a la forma original de la
leyenda. La historia de la búsqueda podría estar basada
en un cuento precristiano acerca de un héroe que trata de vengar
las heridas hechas a un pariente. El elemento religioso sería
entonces de un origen secundario, y se habría incorporado a
la leyenda cuando el antiguo cuento de venganza se fusionó
con la leyenda de José de Arimatea, cuyo tema principal es
la conversión de Inglaterra.
Quienes sostienen la teoría de un origen puramente cristiano
consideran fundamental el elemento religioso de la historia, y relacionan
las motivaciones principales de sus personajes con ideas y conceptos
cristianos. Se deriva del evangelio apócrifo de Nicodemo, el
cual estuvo muy en boga en el siglo XII, sobre todo en Inglaterra.
En dicha historia, leemos como José, a quien los judíos
habían hecho prisionero, es alimentado milagrosamente por Cristo
mismo. Otros rasgos fueron extraídos de "Vindicta Salvatoris",
el legendario relato de la destrucción de Jerusalén.
Además, a José se le confundió con el historiador
judío Josefo, cuya liberación por parte del emperador
Tito es narrada por Suetonio. Las propiedades de producción
de alimentos del recipiente pueden explicarse, sin recurrir a las
historias paralelas celtas, mediante la relación del Grial
con el Sacramento de la Eucaristía, el cual alimenta espiritualmente
a los fieles. La leyenda puramente cristiana así surgida entró
en contacto con la evangelización tradicional de Inglaterra;
luego se desarrolló en suelo británico, en Gales, lo
cual explica el sello celta que indudablemente porta. Con respecto
a la conversión legendaria de Inglaterra, cabe mencionar que
los relatos literarios acerca del hecho están relacionados
con la famosa Abadía de Glastonbury, la cual está también
íntimamente relacionada con la leyenda de Arturo. En el relato
de William de Malmesbury, Glastonbury es identificado como el mítico
Avalon. Por ello, los eruditos se inclinan a relacionar este santuario
británico con el origen de los cuentos caballerescos sobre
el Grial. Probablemente Walter Map, quien murió como arcediano
de Oxford en 1210, y a quien se le atribuye la autoría de un
ciclo sobre el Grial y Lancelot, obtuvo su información en dicha
abadía. Por lo tanto, las primeras historias caballerescas
sobre el Grial pudieron haber sido escritas en latín y convertirse
en la base de la obra de Robert de Boron, un caballero inglés
súbdito de Enrique II, y contemporáneo de Chrétien
y de Map.
Más tarde, la leyenda del Grial ya totalmente desarrollada
entró en contacto con otras leyendas; como la Lohengrin, el
caballero cisne, en el poema de Wolfram, o la de Prestor John, el
legendario monarca cristiano del este. En este punto también
se agregó la historia de Klinschor, el mago. Después
del renacimiento, la leyenda del Grial cayó en el olvido junto
con la mayoría de las leyendas medievales, de donde fue rescatada
al establecerse el romanticismo (principios del siglo XIX). Las versiones
modernas más famosas son la de Tennyson, "Santo Grial" en los
"Idilios del Rey" (1869), y el drama musical de Wagner, "Parsifal",
producido originalmente en la ciudad alemana de Bayreuth en 1882.
Unas palabras sobre la actitud de la iglesia hacia la leyenda. Parecería
que por tener tantas referencias cristianas debería haberle
caído en gracia a la comunidad eclesial; sin embargo, no fue
así. Con excepción de Helinandus, los escritores eclesiásticos
no mencionaron el Grial, y la iglesia ignoró la leyenda por
completo. Después de todo, la historia contenía elementos
que no podían ser aprobados por iglesia. Por ejemplo, sus fuentes
son libros apócrifos, no canónicos, y las pretensiones
acerca de la santidad del Grial fueron refutadas por su misma extravagancia.
Además, la leyenda reclamaba para la iglesia Británica
un origen casi tan ilustre como el de la iglesia Romana, e independiente
de ésta. Así que tenía el propósito de
fomentar cualquier tendencia separatista que pudiera existir en Inglaterra.
Como hemos visto, toda la tradición relacionada con el Grial
es de origen tardío y en muchos puntos no concuerda con la
verdad histórica.
ARTHUR F.J. REMY
Transcrito por Joseph P. Thomas
Traducido por Leonardo Molina Díaz