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Masonería
(Francmasonería)
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Se trata el tema bajo los siguientes encabezados:
I. NOMBRE Y DEFINICIÓN
Dejando de lado diversas derivaciones imaginativas podemos trazar la
palabra masón al francés maçon (en
latín matio o machio), "un edificador de muros"
o "un labrador de piedras" (cf. del alemán Steinmetz,
de metzen, "cortar"; y del holandés vrijmetselaar).
El término compuesto Francmasón se da por
primera vez en 1375 -- según un escrito, se da aun antes
de 1155 [1] -- y, contradiciendo a Gould [2] se refiere principalmente
a un masón (albañil) de gran habilidad, aunque más
tarde también designó a aquel que disfrutaba de la
libertad, o del privilegio de ser miembro de una cofradía
del gremio. [3] El primer significado normalmente deriva de
libre albañil labrador de piedra, que era un albañil
que esculpe con hacha o construye con piedra (ornamental) labrada
en oposición a un albañil tosco (piedra no labrada).
[4] Esta deducción, aunque concuerde con el significado del
término, pareció inaceptable a algunos eruditos. Así
que Speth propuso interpretar la palabra francmasones como
referente a aquellos masones que reivindicaban la exención
de la autoridad de las cofradías locales en las ciudades
donde temporalmente se establecían. [5] De acuerdo con esta
sugerencia el "Nuevo Diccionario Inglés de la Sociedad Filológica"
(Oxford, 1898) favorisa la interpretación de francmasones
como artesanos expertos, emancipados, según la práctica
medieval, de las restricciones y del control de las cofradías
locales, de tal manera que podían viajar y prestar servicios,
dondequiera que cualquier gran edificio (catedral, etc.)
estuviera siendo construido. Estos francmasones formaron un gremio
universal para ellos mismos, con un sistema de señas secretas
y contraseñas por las que un artesano, que había sido
admitido por haber demostrado la competencia de su arte, podía
ser reconocido. A la decadencia de la arquitectura gótica
este gremio fusionó con las cofradías de masones.
[6]
Ulteriormente W. Begemann [7] combatió la opinión
de Speth [8] como completamente hipotética, diciendo que
el termino francmasón designó originalmente
a masones particularmente hábiles que trabajaban la piedra
labrada, que eran necesarios durante la época de la más
espléndida evolución de la arquitectura gótica,
y nada más. En la ley inglesa la palabra francmasón
es mencionada por primera vez en 1495, mientras que "Frank-mason"
se encuentra ya en una Acta de 1444-1445. [9] Más tarde,
francmasón y masón se utilizaron como
términos equivalentes. El significado moderno de Francmasonería
con el que, desde aproximadamente 1750, la palabra ha sido universalmente
y exclusivamente conocida, data solamente de la constitución
de la Gran Logia de Inglaterra en 1717. En esta acepción,
y según los rituales oficiales del gremio inglés,
escocés, americano, etc., la Francmasonería es más
generalmente definida como: "Un peculiar [algunos dicen "particular"
o "bello"] sistema de moralidad disimulado en alegorías e
ilustrado por símbolos". Mackey [10] declara que la mejor
definición de Francmasonería es: "Una ciencia comprometida
en la búsqueda de la verdad divina". La enciclopedia alemana
de Francmasonería, "Handbuch" [11] define Francmasonería
como "la actividad de hombres estrechamente unidos que, empleando
formas simbólicas tomadas principalmente del oficio de albañil
y del trabajo de arquitectura, trabajan por el bienestar de la humanidad,
esforzándose moralmente para ennoblecerse ellos mismos y
a los demás y así crear una liga universal de humanidad
[Menschheitsbund], que ellos aspiran a exhibir aun ahora
en pequeña escala". Las tres ediciones que este "Handbuch"
(Manual Universal de Francmasonería) ha tenido desde 1822
han sido declaradas por críticos Masones anglófonos
como la más valiosa y mejor Enciclopedia Masónica
nunca publicada. [12]
II. ORIGEN E HISTORIA TEMPRANA
Antes de entrar en ésta y en las siguientes
divisiones de nuestro tema es necesario establecer como premisa
que la naturaleza misma de la Francmasonería como una sociedad
secreta hace difícil el tener certeza aun de sus documentos
y autoridades reputados, y por consiguiente hemos consultado sólo
aquellos que son reconocidos y recomendados por miembros responsables
de la sociedad, como declaramos en la bibliografía añadida
a este artículo. "Es el oprobio de la Francmasonería",
dice Mackey [13]
que su historia nunca se haya escrito con un espíritu
de verdad crítica; que la credulidad. . . ha sido la fundación
sobre la que se han establecido todas las investigaciones masónicas
históricas,. . . que los eslabones perdidos de una cadena
de evidencia han sido suministrados con frecuencia por invenciones
gratuitas y que se han sostenido, descuidadamente, declaraciones
de enorme importancia por el testimonio de documentos cuya autenticidad
no ha sido demostrada.
"La parte histórica de archivos antiguos", añade él
[14]
escritos por Anderson, Preston, Smith, Calcott y otros escritores
de esa generación, fue poco más que una colección
de fábulas tan absurdas que provocan la sonrisa del lector.
Los gérmenes de casi todas estas teorías fantásticas
están contenidos en "Las Constituciones de los Francmasones"
de Anderson (1723, 1738) que hacen a la Francmasonería coexistente
con la geometría y con las artes basadas en ella; sugiere que
Dios, el Gran Arquitecto, fundó la Francmasonería,
y que esta tuvo por patrones a Adán,
los Patriarcas, los reyes y filósofos de antaño.
Incluso Jesucristo es incluido en
la lista como Gran Maestro de la Iglesia Cristiana. La Masonería
es creditada con la construcción del Arca de Noé, la Torre
de Babel, las Pirámides, y el Templo de Salomón. Autores
ulteriores localizan el origen de la Masonería en los misterios
egipcios, Dionisiacos, de Eleusis, Mitraico, y Druídico;
en sectas y escuelas tales como las de los Pitagóricos, Esenios,
Caldeos, las del Zoroastrismo, y las del Agnosticismo; en las sociedades
Evangélicas que precedieron la Reforma; en las órdenes
de caballería (Juanistas, Templarios); entre los alquimistas,
Rosacruces, y Cabalistas; en sociedades secretas chinas y árabes.
Se afirma además que Pitágoras fundó la institución
Druídica y por lo tanto que la Masonería probablemente
existía en Inglaterra 500 años antes de la Era Cristiana.
Algunos autores, considerando descubrimientos geológicos como
emblemas Masónicos, hacen remontar la Masonería al Período
Mioceno (?) [15] mientras que otros pretenden que la ciencia Masónica
"existía antes de la creación de este globo, diseminada
entre los muchos sistemas con los que el gran imperio del espacio universal
esta provisto". [16]
No es entonces difícil imaginar que el intentar demostrar
la antigüedad de la Francmasonería con evidencia proporcionada
por tales monumentos del pasado como las Pirámides y el Obelisco
(llevado a Nueva York en 1879) deberían haber dado por resultado
una vasta literatura acerca de estos objetos. [17] Aunque muchos masones
inteligentes estiman estas reivindicaciones como sin fundamento, la
mayoría del gremio [18] todavía acepta la declaración
contenida en el "Cargo" después de la iniciación: "Antigua
sin ninguna duda es, habiendo subsistido desde tiempo inmemorial.
En cada era monarcas [rituales americanos: "los más grandes
y mejores hombres de todos los tiempos"] han sido promotores del arte,
no han creído derogatorio a su dignidad el cambiar el cetro
por la paleta, han participado de nuestros misterios y se han reunido
nuestras asambleas". [19] es verdad que en tiempos antiguos, caballeros
que no eran ni masones operativos ni arquitectos, los así llamados
masones geomáticos [20] se reunían con los masones operativos,
o dogmáticos, en sus logias, observaban las ceremonias de admisión,
y conocían sus señas de reconocimiento. Pero esta Masonería
no es de ninguna manera la Masonería "especulativa" de los
tiempos modernos, i.e., un método sistemático de enseñanza
de la moralidad por medio de tales principios de símbolos según
los principios de la Francmasonería moderna después
de 1723. Tal como las mejores autoridades alemanas lo admiten [21]
la Masonería especulativa empezó con la fundación
de la Gran Logia de Inglaterra, el 24 de junio de 1717, y su organización
esencial se completó en 1722 con la adopción del nuevo
"Libro de Constituciones" y de los tres grados: aprendiz, compañero,
maestro. Todas las más competentes y más concienzudas
investigaciones por expertos historiadores Masónicos demuestran
que, en 1717, las antiguas logias habían casi dejado de existir.
Las nuevas logias empezaron como sociedades conviviales, y su distintivo
espíritu Masónico solo se desarrolló poco a poco.
Este espíritu, en fin, tal como se exhibió en las nuevas
constituciones estuvo en contradicción con aquel que animaba
a los primeros masones. Estos hechos demuestran que la Masonería
moderna no es, como Gould [22] Hughan [23] y Mackey [24] pretenden,
una renovación del antiguo sistema, sino que es un nuevo orden
de ninguna manera más antiguo que el primer cuarto del siglo
XVIII.
III. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Y ESPIRITU
Ha habido muchas controversias entre masones acerca de los puntos
esenciales de la Masonería. Masones anglófonos los llaman
"linderos", un término tomado del Deuteronomio 19:14, que significa
"los límites de la libertad Masónica", o los límites
inalterables dentro de los que todo albañil tiene que confinarse
a sí mismo. Mackey [25] no estipula menos de veinticinco linderos.
El mismo número es adoptado por Whitehead [26] "como la medula
de las investigaciones de los autores masones más hábiles".
Los principales de ellos son [27]
- el método de reconocimiento por señas secretas,
palabras, apretones de manos, pasos, etc.;
- los tres grados incluso el Arco Real;
- la leyenda de Hiram del tercer grado;
- el correcto "tejado" de la logia contra "lluvia" y "nieve", i.e.,
contra hombres y mujeres "cowans", o sea los que escuchan escondidos,
i.e., intrusos profanos;
- el derecho que cada Masón regualr tiene de visitar cada
logia regular en el mundo;
- la creencia en la existencia de Dios y en la vida futura;
- el Volumen de la Ley Sagrada;
- la igualdad de los masones en la logia;
- el secreto;
- el método simbólico de enseñanza;
- la inviolabilidad de los linderos.
En verdad no hay ninguna autoridad en La Francmasonería para
constituir tales linderos o leyes fundamentales "invariables". Estricta
y judicialmente, incluso los "Antiguos Cargos", que, según
las "Constituciones" de Anderson, contienen las leyes inalterables,
tienen un carácter legal obligatorio únicamente si están
incluidas en el "Libro de la Constitución" de cada Gran Logia.
[28] Pero en práctica existen ciertas características
que son universalmente consideradas como esenciales. Tales son los
principios fundamentales descritos en el primero y sexto artículos
de los "Antiguos Cargos" concernientes a la religión, en los
textos de las dos primeras ediciones en ingles (1723 y 1738) de las
"Constituciones" de Anderson. Estos textos, a pesar de diferir ligeramente,
son idénticos en su significado esencial. El de 1723 es el
texto original restaurado por la Gran Logia de Inglaterra en las ediciones
de las "Constituciones", 1756-1813, e introducido más tarde
en el "Libro de las Constituciones" de casi todas las otras Grandes
Logias, es el más autorizado; pero el texto de 1738, que fue
adoptado y usado por mucho tiempo por muchas Grandes Logias, es también
de gran importancia por sí mismo y como una ilustración
más amplia del texto de 1723.
En este último, el primer artículo de los "Antiguos
Cargos" que contiene la ley fundamental y la esencia de La Francmasonería
moderna dice (se da el texto precisamente como impreso en el original
de 1723):
I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón
esta obligado, por el ejercicio de su cargo, a obedecer la ley moral:
y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido
Ateo [letras góticas] ni un Libertino irreligioso
[letras góticas]. Pero aunque en tiempos anteriores los masones
de cada país debían pertenecer a la religión
de ese país o nación, cualquiera que fuera, ahora se
piensa que es más conveniente que sólo se les obligue
a seguir aquella religión con la que todos los hombres estén
de acuerdo, dejándoles sus Opiniones particulares a sí
mismos: esto es, ser hombres buenos y verdaderos o Hombres
de Honor y Honestidad, por cualesquiera Denominaciones o Convicciones
con las que se distingan; por lo que la Masonería llega a ser
el Centro de Unión y el medio de conciliar una Amistad
verdadera entre personas que deberían haberse quedado a una
perpetua distancia.
Bajo el Artículo VI, 2 (el comportamiento del Masón
después de que la logia se ha cerrado y los hermanos no se
han ido) se agregó:
Para conservar la paz y la armonía, ningún resentimiento
privado ni riñas se deben traer al interior de la logia, mucho
menos una reyerta cualquiera acerca de Religión o Naciones
o Política Estatal, puesto que sólo somos, como masones,
de la Religión Catholick, antes mencionada, somos también
de todas las Naciones, Lenguas, Afinidades e Idiomas y estamos decididos
en contra de toda Política [impreso en el original en letras
góticas] puesto que hasta hoy nunca ha conducido al bienestar
de la logia y nunca lo hará. Este mandato ha sido siempre estrictamente
ordenado y observado; pero especialmente desde la Reforma en Gran
Bretaña o del disentimiento y secesión de estas
Naciones de la comunión de Roma.
En el texto de 1738 los mismos artículos dicen (las diferencias
del de 1723 están en cursivas):
I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón esta obligado
por el ejercicio de su cargo a observar la ley moral como un verdadero
Noahida (hijo de Noé, el primer nombre de los Francmasones)
y si entiende correctamente el oficio, nunca será un estúpido
ateo ni un libertino irreligioso ni actuara en contra de su conciencia.
En tiempos antiguos los masones Cristianos estaban encargados
de cumplir con las costumbres cristianas de cada país
donde viajaban o trabajaban; pero siendo que la Masonería se
encuentra en todas las naciones, incluso de religiones diferentes,
están ahora generalmente encargados de adherir a esa religión,
en la que todos los hombres están de acuerdo, (dejando a
cada Hermano su propia opinión particular), o sea, ser
hombres buenos y verdaderos, hombres de honor y honestidad, sin importar
los nombres, religiones o convicciones que los distingan;
porque todos ellos están de acuerdo con los tres grandes artículos
de Noé, bastante para mantener el cemento de la logia.
Así la Masonería es el centro de su unión
y la feliz manera de conciliar la verdadera amistad entre personas
que de otra manera deberían haberse quedado a una perpetua
distancia.
VI. 1. Comportamiento en la logia antes de cerrar: Ningún
. . . resentimiento privado ni disputa sobre nación, familia,
religión o política debe, por ningún motivo
ni bajo ningún tono ni el pretexto que sea, ser traída
dentro de las puertas de la logia; ya que como masones somos de la
más antigua religión católica, antes mencionada,
y de todas las naciones en la escuadra, el nivel y la plomada;
y como nuestros predecesores de todos los tiempos estamos decidimos
en contra de las disputas políticas, ya que son contrarias
a la paz y al bienestar de la logia.
Para apreciar debidamente estos textos que describen la Francmasonería
moderna "especulativa" es necesario compararlos con los requerimientos
correspondientes de las Constituciones "Góticas" (Cristianas)
que reglamentaban las antiguas logias de la Masonería "operativa"
hasta y después de 1747. Estos requerimientos están
uniformemente resumidos en las sencillas palabras: "El primer encargo
es éste, que sean fieles a Dios y a la Santa Iglesia
y no incurran en error o herejía". [29] El radical contraste
entre los dos tipos es evidente. Aun cuando un Masón, de acuerdo
a la Antigua Constitución, se encontraba, ante todo, obligado
a ser fiel a Dios y a la Iglesia, evitando herejías,
sus obligaciones "religiosas", según el nuevo texto, se reducían
esencialmente a la observación de la "ley moral" resumida prácticamente
en los principios de "honor y honestidad" en los que "todos los hombres
están de acuerdo". Esta "religión universal de la Humanidad"
que gradualmente elimina las accidentales divisiones de la humanidad
debidas a opiniones particulares "o religiosas", y a los "prejuicios"
nacionales y sociales, debe ser el vínculo de unión
entre los hombres en la sociedad Masónica, concebida como el
modelo de asociación humana en general. "Humanidad" es el término
usado para designar al principio esencial de la Masonería.
[30] Aparece en un discurso Masónico de 1747. [31] Otras consignas
son "tolerancia", "no-sectarismo", "cosmopolita". El carácter
cristiano de la sociedad bajo el régimen operativo de siglos
pasados, dice Hughan [32] "se cambió por las reglas no-sectarias
que debían incluir bajo su manto a los creyentes de todas las
sectas, sin consideración por sus diferencias de color o región,
con tal de que se observaran las sencillas condiciones de moralidad,
edad madura y un voto aceptado". [33] En la Masonería Continental
las mismas nociones son expresadas con las palabras "neutralidad",
"laïcité", "Confessionslosigkeit", etc. En el texto de
1738 un énfasis particular se pone en la "libertad de conciencia"
y se acentúa el carácter universal, no-cristiano de
la Masonería. El Masón es llamado un "verdadero Noahida",
i.e. un seguidor del sistema pre-cristiano y pre-mosaico de la humanidad
indivisa. Los " 3 artículos de Noé" eran muy probablemente
"los deberes para con Dios, para con el vecino y para consigo mismo"
inculcados desde los tiempos más antiguos en el "Encargo a
un Hermano recién recibido". Pueden también hacer referencia
al "amor fraterno, auxilio y verdad", con la "religión" generalmente
definida como el "gran cemento" de la fraternidad y llamada por Mackey
[34] "la consigna de nuestra orden y la característica de nuestra
profesión".
De los masones antiguos ya no se dice que estaban obligados a "ser
de la religión" sino solamente a "cumplir con las costumbres
cristianas de cada país". La designación de la así
llamada religión "no sectaria" como la "antigua catholick"
descubre el intento de contraponer esta religión de "Humanidad"
a la Católica Romana como la única verdadera, genuina,
y originalmente católica. Se da a entender también el
carácter no sectario de la Masonería en la era escogida
en la página del título: "En el año 5723 de la
Masonería" y en la "Historia". Sobre la "Historia" Anderson
mismo comenta en el prólogo (1738):
Sólo un Hermano experimentado, según la verdadera
luz, puede hallar sin esfuerzo muchas convenientes alusiones en
casi cada página de este libro las cuales "Cowans" y otros
no iniciados (incluso entre masones) no pueden percibir.
Así, concluye Krause [35] la "Historia" de Anderson esta alegóricamente
escrita en "lenguaje codificado". Por eso, lejos de ser "simples alusiones
pueriles a secretos de poca importancia", la tendencia general de
esta "Historia" es el exhibir el "no sectarismo" de la Masonería.
Dos puntos merecen mención especial: las declaraciones sobre
los estilos de arquitectura "Augusto" y "Gótico" y la identificación
de la Masonería con la geometría. El "Augusto", al que
se alaba por encima de todos los otros estilos, se refiere al "Humanismo",
mientras que el "Gótico" al que se culpa de ignorancia y estrechez
de espíritu, se refiere a la ortodoxia cristiana y en particular
a la católica romana. La identificación de la Masonería
con la geometría pone de manifiesto el carácter naturalista
de la anterior. Como la Sociedad Real, de la que una grande y muy
influyente proporción de los primeros Francmasones eran miembros
[36], la Masonería profesa el método geométrico
empírico, o "positivista", de razonamiento y deducción
en la investigación de la verdad. [37] En general parece ser
que los fundadores de la Masonería pensaron seguir los mismos
métodos para sus designios sociales que los que fueron escogidos
por la Sociedad Real para sus investigaciones científicas.
[38] "La Geometría como método se recomienda
particularmente a la atención de los masones". "Bajo esta luz,
la Geometría puede muy bien considerarse como una lógica
natural; puesto que la verdad es siempre consistente, invariable
y uniforme, todas las verdades se pueden investigar de la misma manera.
Las definiciones morales y religiosas, los axiomas y las proposiciones
tienen una regular y cierta dependencia los unos en los otros tal
como cualquiera en física o matemáticas". "Permítanme
recomendarles que persigan tal saber y cultiven tales preceptos de
manera a afianzar el respeto Fraternal de esta sociedad y el honor
de su futura promoción dentro de ella". [39] Es tan sólo
por inconsistencia que algunas Grandes Logias de América del
Norte insisten en creer en la inspiración Divina de la Biblia
como una cualidad necesaria y que no pocos masones en América
y Alemania declaran la Masonería esencialmente como una "institución
cristiana". Según las Grandes Logias Alemanas, Cristo es solamente
"el sabio y poderoso hombre puro" par excellence, el principal
modelo y maestro de "Humanidad". [40] En el sistema sueco, practicado
por la Gran Logia del País Alemán, se dice que Cristo
enseñó, además de la doctrina cristiana exotérica
destinada al pueblo y a la más torpe muchedumbre de sus discípulos,
una doctrina esotérica para sus discípulos escogidos,
tales como San Juan, en la que negó que El fuera Dios. [41]
La Francmasonería, se dice, desciende de la sociedad secreta
cristiana, en la que se propagó esta doctrina esotérica.
Es evidente, sin embargo, que aun en éste sentido restringido
de Cristianismo "no-sectario", La Francmasonería no es una
institución cristiana, porque reconoce a muchos modelos y maestros
pre-cristianos de "Humanidad". Todos los masones instruidos están
de acuerdo en la importancia objetiva de este principio Masónico
de "Humanidad", según el cual la creencia en dogmas es cuestión
de importancia secundaria, e incluso es perjudicial para las leyes
del amor y la tolerancia universales. La Francmasonería, por
consiguiente, se opone no sólo al Catolicismo y al Cristianismo,
sino también al sistema entero de verdad sobrenatural.
Las únicas divergencias serias entre masones sobre la interpretación
de los textos de 1723 y 1738 se refieren a las palabras: "Y si entiende
correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo
ni un Libertino irreligioso". La controversia acerca del significado
de estas palabras ha sido particularmente aguda desde el 13 de septiembre
de 1877, cuando el Gran Oriente de Francia borró el párrafo,
introducido en 1854 en sus Constituciones, por el cual la existencia
de Dios y la inmortalidad del alma eran declarados la base de La Francmasonería
[42] y le dio al primer artículo de sus nuevas Constituciones
el siguiente tenor: "La Francmasonería, una institución
esencialmente filantrópica, filosófica (naturalista,
adogmatica) y progresista, tiene como objetivo la búsqueda
de la verdad, el estudio de la moralidad universal, de las
ciencias y de las artes y la práctica de la beneficencia. Tiene
como principios la absoluta libertad de conciencia y la solidaridad
humana. No excluye a nadie a causa de sus creencias. Su
divisa es Libertad, Igualdad, Fraternidad". El 10 de septiembre de
1878, el Gran Oriente, además, decretó expurgar de los
Rituales y de los procedimientos de la logia todas las alusiones a
dogmas religiosas tales como los símbolos del Gran Arquitecto,
la Biblia, etc. Estas medidas atrajeron solemnes protestas de casi
todos los órganos angloamericanos y alemanes y llevaron a la
ruptura entre las Grandes Logias angloamericanas y el Gran Oriente
de Francia. Puesto que muchos masones librepensadores en América
y en Europa simpatizaron en esta disputa con los franceses, ocurrió
una ruptura mundial. Bastante recientemente muchas Grandes Logias
de los Estados Unidos se negaron a reconocer la Gran Logia de Suiza
como un Cuerpo regular, porque guardaba relaciones amistosas con el
ateo Gran Oriente de Francia. [43] Esta ruptura parece mostrar, que
en el precedente párrafo de los "Antiguos Cargos" la creencia
en un Dios personal es declarada como el más importante requisito
previo y deber de un Masón y que la Masonería angloamericana,
al menos, es un campeón inflexible de esta creencia en contraste
con la impiedad de Masonería latina.
Pero en verdad toda Masonería esta llena de ambigüedad.
Los textos de 1723 y 1738 de la ley fundamental acerca del Ateísmo
son deliberadamente ambiguos. El ateísmo no es condenado de
manera afirmativa, sino sólo suficientemente desaprobado para
respetar las exigencias del momento, cuando un reconocimiento público
del ateísmo habría sido fatal a la Masonería.
No se dice que no se pueden admitir Ateos, o que ningún Masón
puede ser un Ateo, sino sólo que si comprende correctamente
el Arte, nunca será un estúpido Ateo, etc.,
i.e., que no sostendrá o profesara el Ateísmo de una
manera tonta, con declaraciones, por ejemplo que choquen el sentimiento
religioso y causen a la Masonería una mala reputación.
Y aun tal estúpido Ateo no incurre en crítica más
fuerte que la del simple hecho de que no comprende debidamente el
Arte, un juicio meramente teórico sin ninguna sanción
práctica. Tal desaprobación sirve más bien a
alentar el positivismo moderno o el Ateísmo científico.
Escasamente más serio es el rechazo del Ateísmo por
las Grandes Logias británicas, americanas y algunas alemanas
en su disputa con el Gran Oriente de Francia. Es verdad que la Gran
Logia inglesa, en su comunicación trimestral del 6 de marzo
de 1878 [44] aprobó cuatro resoluciones, en las que declara
que el más importante lindero antiguo de la orden, es la creencia
en el Gran Arquitecto del Universo, y se exige una declaración
explícita de esta creencia de parte de los hermanos visitantes
pertenecientes al Gran Oriente de Francia, como un requisito para
entrar en las logias inglesas. Medidas similares fueron tomadas por
las Grandes Logias irlandesas, escocesas, y norteamericanas . Pero
esta creencia en un Gran Arquitecto es tan vaga y simbólica,
que casi cada clase de Ateísmo e incluso el "estúpido"
Ateísmo puede ser cubierto por ella. Además, las Grandes
Logias británicas y americanas declaran que se satisfacen totalmente
con tal incertitud, que es, de hecho, sólo una declaración
verbal, sin mayor investigación sobre la naturaleza de esta
creencia, y que no sueñan con declarar que la Francmasonería
es una "iglesia", un "concilio", o un "sínodo". Por consiguiente
se reconocen como masones incluso aquellos que con Spencer y otros
filósofos Naturalistas de la época llaman a Dios
el principio oculto todopoderoso que opera en la naturaleza, o, tal
como los partidarios del "Handbuch" [45] sostienen que las dos columnas
de la religión son "el sentimiento de la pequeñez del
hombre en la inmensidad de espacio y tiempo", y "la convicción
de que todo lo que es real tiene su origen en lo bueno y de que todo
lo que ocurre debe ser para el bien".
Un Gran Orador americano Zabriskie (Arizona) el 13 de noviembre de
1889 promulgó que "miembros individuales pueden creer en muchos
dioses, si su conciencia y discernimiento así les mandan".
[46] Limousin [47] aprobado por masones alemanes [48] dice: "La mayoría
de los hombres conciben a Dios, según las religiones exotéricas,
como un hombre todopoderoso; otros conciben a Dios como la idea más
elevada que un hombre puede formarse de acuerdo a las religiones esotéricas".
Estos últimos son llamados Ateos según la noción
exotérica de Dios rechazada por la ciencia, pero no son Ateos
según la noción esotérica y verdadera de Dios.
Al contrario, añaden otros [49] son menos Ateos que los miembro
de una iglesia, de quienes sólo difieren por tener una idea
más alta de Dios o de lo Divino. En este sentido Thevenot,
Gran secretario del Gran Oriente de Francia, en una carta oficial
a la Gran Logia de Escocia (30 de enero de 1878), declara: "La Masonería
francesa no cree que existan Ateos en el sentido absoluto de la palabra"
[50] y Pike mismo [51] reconoce:
Un hombre que tiene una concepción más alta de Dios
que aquellos que lo rodean y que niega que la concepción de
ellos sea Dios, será muy probablemente llamado Ateo por aquellos
hombres que son en realidad mucho menos creyentes en Dios que él,
etc.
Así que toda la polémica es meramente nominal y formal.
Además, hay que notar que la cláusula que declara que
la creencia en el Gran Arquitecto es un requisito de admisión
fue introducida, en el texto de las Constituciones de la Gran Logia
de Inglaterra, solamente en 1815 y este texto dice: "Un Masón
por consiguiente esta particularmente obligado a nunca actuar
en contra de los dictados de su conciencia", con lo que la Gran Logia
de Inglaterra parece reconocer que la libertad de conciencia es el
principio supremo de la Francmasonería y que predomina por
encima de todos los demás en caso de conflicto. Se implica
asimismo la misma supremacía de la libertad de conciencia en
el carácter no-sectario, que los masones angloamericanos reconocen
como la esencia más profunda de la Masonería. "Dos principios",
dijo el Emperador alemán Federico III, en un discurso solemne
a masones en Estrasburgo el 12 de septiembre de 1886, "caracterizan
sobre todo nuestros propósitos, a saber, la libertad de conciencia
y la tolerancia"; y el "Handbuch" [52] justamente hace notar que la
libertad de conciencia y la tolerancia fueron por eso promulgadas
como los cimientos de la Masonería por la más alta autoridad
Masónica de Alemania.
Por tanto el Gran Oriente de Francia tiene razón sobre la
esencia de la cuestión, según el punto de vista Masónico;
pero se ha apartado de la tradición al suprimir símbolos
y formulaciones simbólicas, las cuales, si se comprenden debidamente,
de ninguna manera implican aserciones dogmáticas y no se pueden
rechazar sin dañar la obra de la Masonería, ya que ésta
necesita de formulas religiosas ambiguas adaptables a cada forma de
creencia y a cada fase de desarrollo moral. Desde este punto de vista
los símbolos del Gran Arquitecto del Universo y de la Biblia
son verdaderamente de suma importancia para la Masonería. Así
que, varias Grandes Logias que al principio habían imitado
el radicalismo francés, finalmente guardaron esos símbolos.
Un representante de la Gran Logia de Francia escribe en este sentido
a Findel: "Estamos completamente de acuerdo con ustedes en considerar
todos los dogmas, sean positivos o negativos, como radicalmente contradictorios
con la Masonería, cuya enseñanza debe ser propagada
sólo por símbolos. Y los símbolos pueden y deben
ser explicados por cada quien según su propia comprensión;
por eso sirven para mantener la concordia. Por eso nuestra Gran Logia,
de manera facultativa, retiene el Símbolo del Gran Arquitecto
del Universo, ya que cada quien puede concebirlo de acuerdo a sus
convicciones personales. [A las logias se les permite el retener los
símbolos, pero no hay ninguna obligación de hacerlo
así, y muchas no lo hacen.] Excomulgarse los unos a los otros
a causa de cuestiones metafísicas, nos parece a nosotros los
masones la cosa más indigna que se puede hacer". [53] El órgano
oficial de la Masonería italiana incluso recalca: "La fórmula
del Gran Arquitecto, que se reprocha a la Masonería como ambigua
y absurda, es la afirmación más liberal y justa del
inmenso principio de la existencia y puede representar ya sea al (revolucionario)
Dios de Mazzini como al Satanás de Giosue Carducci (en su famoso
himno a Satanás); Dios, como fuente de amor, no de odio; Satanás,
como el genio de lo bueno, no de lo malo". [54] En ambas interpretaciones
es en realidad el principio de la Revolución que adora la Masonería
italiana.
IV. PROPAGACION Y EVOLUCION DE
LA MASONERÍA
Los miembros de la Gran Logia formada en 1717 por la unión
de cuatro logias antiguas, fueron hasta 1721 pocos en número
e inferiores en calidad. La entrada de varios miembros de la Sociedad
Real y de la nobleza cambió la situación. Desde 1721
se han extendido a través de Europa. [55] Esta rápida
propagación fue principalmente debida al espíritu
de los tiempos que, cansado de las disputas religiosas, intranquilo
bajo la autoridad eclesiástica y descontento con las condiciones
sociales existentes, buscó la iluminación espiritual
y el consuelo en los misterios antiguos y deseó, uniendo
hombres de tendencias afines, reconstruir la sociedad sobre una
base completamente humana. En esas circunstancias la Francmasonería
con su vaguedad y elasticidad, pareció a muchos un excelente
remedio. Para adaptarse a las necesidades de países y clases
sociales diferentes, el sistema original (1717-23) fue sometido
a modificaciones más o menos profundas. En 1717, contrariamente
a Gould [56], solo una sencilla ceremonia de admisión o un
grado parece haber estado en uso [57] en 1723 dos aparecen tal como
lo reconoció la Gran Logia de Inglaterra: "Aprendiz Ingresado"
y "Compañero del Gremio o Maestro". El sistema de tres grados,
practicado primero alrededor de 1725, llegó a ser universal
y oficial solamente después de 1730. [58] Los símbolos
y formas rituales, tal como fueron practicados desde 1717 hasta
la introducción de más grados después de 1738,
junto con los "Antiguos Cargos" de 1723 o 1738, se consideran como
la Francmasonería pura original. Un cuarto, el grado "Arco
Real" [59] usado al menos desde 1740, es primeramente mencionado
en 1743, y aunque ajeno al sistema de la Masonería pura y
antigua [60] es muy característico de la Masonería
anglosajona posterior. En 1751 una rival, la Gran Logia de Inglaterra,
"según las Instituciones Antiguas" fue establecida y, por
la actividad de su Gran secretario, Lawrence Dermott, pronto superó
a la Gran Logia de 1717. Los miembros de esta Gran Logia son conocidos
con la denominación de "Masones Antiguos". Se llaman también
"Masones de York" por referencia, no a la efímera Gran Logia
de toda Inglaterra en York, mencionada en 1726 y reavivada en 1761,
sino a la supuesta primera Gran Logia de Inglaterra congregada en
926 en York. [61] Por fin, la Gran Logia Unida de Inglaterra, ganó
el control adoptando en 1813 sus formas rituales.
En su espíritu religioso la Masonería anglosajona
después de 1730 retrogradó indudablemente hacia una
bíblica ortodoxia cristiana. [62] Este movimiento es atestado
por la Cristianización de los rituales y por la popularidad
de los trabajos de Hutchinson, Preston, y Oliver con los masones
angloamericanos. Es debido principalmente al conservatismo de la
sociedad anglófona en cuestiones religiosas, a la influencia
de miembros eclesiásticos y a la institución de "capellanes
de la Logia" mencionados en los archivos ingleses desde 1733. [63]
La reforma provocada por los artículos de unión entre
las dos Grandes Logias de Inglaterra (1 diciembre, 1813) consistió
sobre todo en la restauración del carácter no-sectario,
de acuerdo con el cual toda alusión a una religión
particular (cristiana) se debe omitir en los procedimientos de la
logia. Además, se decretó que "habrá la más
perfecta unidad de obligación de disciplina, o funcionamiento.
. . según los genuinos linderos, leyes y tradiciones. . .
en todo el mundo masónico desde el día y fecha de
la dicha unión (1 diciembre, 1813) hasta que el tiempo no
sea más". [64] Tomando esta acción la Gran Logia Unida
sobrestimo su autoridad. Su decreto fue respetado, hasta cierto
punto, en los Estados Unidos, donde la Masonería, primero
introducida hacia 1730, siguió en general las fases de evolución
Masónica en la madre patria.
El título de Madre-Gran Logia de los Estados
Unidos fue el objeto de una prolongada y apasionada polémica
entre las Grandes Logias de Pennsylvania y Massachusetts. La opinión
predominante actualmente es que, desde tiempo inmemorial, i.e., antes
de las autorizaciones de la Gran Logia [65] existió en Filadelfia
una logia regular con archivos fechados de 1731. [66] En 1734 Benjamín
Franklin publicó una edición del "Libro de Constituciones"
inglés. Los principales representantes de la Gran Logia moderna
de Inglaterra en los Estados Unidos eran Coxe y Price. Los estatutos
de varias logias fueron establecidos por la Gran Logia de Escocia.
Después de 1758, sobre todo durante la Guerra de Independencia,
1773-83, la mayor parte de las logias pasaron a los "Ancianos". La
unión de los dos sistemas en Inglaterra (1813) fue seguida
por una unión similar en América. La forma real del
rito americano desde entonces practicada se debe principalmente a
Webb (1771-1819), y a Cross (1783-1861).
En Francia y Alemania, al principio, la Masonería
fue practicada según el ritual inglés [67] pero la así
llamada Masonería "escocesa" pronto apareció. Puesto
que sólo los nobles eran entonces considerados admisibles en
la buena sociedad como miembros totalmente calificados, la sociedad
de caballeros Masónicos se interpretó como una sociedad
de Gentilshommes, i.e., de nobles o por lo menos de hombres
ennoblecidos o armados caballeros por la sola admisión en la
orden, la cual según el antiguo ritual inglés todavía
en uso, es "más honorable que el Vellón de Oro, o la
Estrella o la Jarretera o cualquier otra Orden bajo el Sol". La pretendida
asociación de la Masonería con las órdenes de
caballeros guerreros y con las religiosas era mucho más aceptable
que la idea de un desarrollo a partir de las cofradías
de labradores de cantera. Así pues un discurso presentado por
el Caballero escocés Ramsay delante de la Gran Logia de Francia
en 1737 e introducido por Tierce en su primera edición francesa
del "Libro de Constituciones" (1743) como un "discurso del Gran Maestro",
marcó su época. [68] En ese discurso la Masonería
fue datada desde "la intima asociación de la orden con los
Caballeros de San Juan de Jerusalén" durante las Cruzadas;
y se dijo que las "antiguas logias de Escocia" habían conservado
la Masonería genuina, perdida por las inglesas. Poco después
de 1750, sin embargo, y dado que la practica de ciencias ocultas fue
atribuida a los Templarios, su sistema fue fácilmente adaptable
a toda clase de propósito Rosacruz y a prácticas tales
como la alquimia, la magia, la cábala, el espiritismo, y la
necromancia. La supresión de la orden con la historia del Gran
Maestro Jacques de Molay y su pretendido renacimiento en la Masonería,
reproducido en la leyenda de Hiram, representando la caída
y la resurrección del justo o la supresión y la restauración
de los derechos naturales del hombre, se adaptaba admirablemente con
ambos sistemas, cristiano y revolucionario, de los grados elevados.
Los principales sistemas Templarios del siglo XVIII fueron el sistema
de la "Estricta Observancia", organizado por el estafador Rosa y propagado
por el entusiasta von Hundt; y el sistema sueco, constituido por los
grados franceses y escoceses en Suecia.
En ambos sistemas se prometía obediencia a superiores desconocidos.
Se supuso falsamente que la cabeza suprema de estos sistemas Templarios,
que eran rivales entre si, fue el impostor Jacobino, Charles Edward,
quien declaró en 1777, que nunca había sido un Masón.
[69] Casi todas las logias de Alemania, Austria, Hungría, Polonia,
y Rusia estuvieron, en la segunda mitad del siglo XVIII, envueltas
en la disputa entre estos dos sistemas. En las logias de Francia y
otros países [70] la admisión de mujeres a las reuniones
de las logias ocasionaron una inmoralidad escandalosa. [71] El espíritu
revolucionario se manifestó muy pronto en la Masonería
francesa. Ya en 1746 en el libro "La Franc-Maçonnerie, écrasée",
un experto ex-Masón, quien, siendo Masón, había
visitado muchas logias en Francia e Inglaterra, y consultado encumbrados
masones con cargos oficiales, describió como el verdadero programa
Masón un programa que, según Boos, el historiador de
La Francmasonería (pág. 192), en grado asombroso coincide
con el programa de la gran Revolución francesa de 1789. En
1776 este espíritu revolucionario fue llevado a Alemania por
Weisshaupt por medio de un sistema conspirador, que pronto se extendió
por todo el país. [72] Charles Augustus de Saxe-Weimar, el
Duque Ernest de Gotha, el Duque Ferdinand de Brunswick, Goethe, Herder,
Pestalozzi, etc., son mencionados como miembros de esta orden de Illuminati.
Muy pocos miembros, sin embargo, fueron iniciados en los más
altos grados. Los Illuminati franceses incluían a Condorcet,
el Duque de Orleans, Mirabeau y Sieyès. [73] Después
del Congreso de Wilhelmsbade (1782) se hicieron reformas en Alemania
y en Francia. Los principales reformadores alemanes, L. Schröder
(Hamburg) e I.A. Fessler, trataron de restaurar la sencillez y pureza
originales. El sistema de Schröder es de hecho practicado por
la Gran Logia de Hamburgo, y un sistema modificado (Schröder-Fessler)
por la Gran Logia Real York (Berlín) y la mayoría de
las logias de la Gran Logia de Bayreuth y Dresden. Las Grandes Logias
de Frankfort-on-the-Main y Darmstadt practican un ecléctico
sistema basado en el ritual inglés. [74] Exceptuando a la Gran
Logia York Real, que tiene "Orientaciones Internas" y una "Orientación
más profunda" escocesas, las otras rechazan los altos grados.
La más grande Gran Logia de Alemania, la Nacional (Berlín),
practica un sistema escocés corregido (Observancia Estricta)
de siete grados y el "Landes Grossloge" y sistema sueco de nueve grados.
El mismo sistema es practicado por las Grandes Logias de Suecia, Noruega,
y Dinamarca. Estos dos sistemas aun declaraban que la Masonería
es una institución cristiana y, como la Gran Logia York Real,
se negaban a iniciar judíos. Findel dice que la razón
principal es para evitar que la Masonería sea dominada por
gente cuyos fuertes apegos raciales son incompatibles con el carácter
no-sectario de la institución. [75]
El principal sistema en los Estados Unidos (Charleston, Carolina del
Sur) es el llamado Antiguo y Aceptado Rito escocés, organizado
en 1801 sobre la base del Rito francés escocés de perfección,
que fue establecida por el Consejo de los Emperadores de Este y Oeste
(París, 1758). Este sistema, que se propagó por todo
el mundo, puede considerarse como el tipo revolucionario de la Masonería
Templaria francesa, que lucha por los derechos naturales del hombre
en contra de los despotismos religiosos y políticos, simbolizados
por la tiara papal y una corona real. Se esfuerza por ejercer
una influencia preponderante sobre las otras organizaciones Masónicas,
dondequiera que se establezca. Esta influencia le es garantizada por
los sistemas Gran Oriente de los países latinos; se resiente
aun en Gran Bretaña y Canadá, donde los jefes supremos
de gremios de la Masonería son también, en general,
miembros prominentes de los Consejos Supremos del Rito escocés.
Había, en 1908, veintiséis Consejos Supremos universalmente
reconocidos del Antiguo y Aceptado Rito escocés: EE.UU. de
América: Jurisdicción del sur (Washington), establecida
en 1801; Jurisdicción del norte (Boston), 1813; República
Argentina (Buenos Aires), 1858; Bélgica (Bruselas), 1817; Brasil
(Río de Janeiro), 1829; Chile (Santiago), 1870; Colon, para
las Islas de la India Occidental (La Habana), 1879; Colombia (Cartagena);
República Dominicana (S. Domingo); Inglaterra (Londres), 1845;
Egipto (Cairo), 1878; Francia (París), 1804; Grecia (Atenas),
1872; Guatemala (para Centroamérica), 1870; Irlanda (Dublín),
1826; Italia (Florencia), 1858; México 1868); Paraguay (Asunción);
Perú (Lima), 1830; Portugal (Lisboa), 1869; Escocia (Edinburgo),
1846; España (Madrid), 1811; Suiza (Lausana), 1873; Uruguay
(Montevideo); Venezuela (Caracas). Consejos Supremos no universalmente
reconocidos existían en Hungría, Luxemburgo, Nápoles,
Palermo, Roma, Turquía. Los fundadores del rito, para darle
un gran esplendor, inventaron la fábula de que Federico II,
Rey de Prusia, fue su verdadero fundador, y esta fábula, bajo
la autoridad de Pike y Mackey, se mantenía todavía como
probable en la edición de la "Enciclopedia" de Mackey (1908).
[76]
V. ORGANIZACION Y ESTADÍSTICAS
La característica distintiva de organización de la
Masonería especulativa es el sistema de la Gran Logia fundado
en 1717. Cada Gran Logia regular o Consejo Supremo en el sistema
escocés, o Gran Oriente en el sistema mixto, constituye una
organización soberana e independiente con poderes legislativo,
judicial y ejecutivo. Se compone de las logias o organizaciones
inferiores de su jurisdicción o de sus representantes reunidos
de modo regular y de los grandes oficiales elegidos. Una logia debidamente
constituida ejerce la misma autoridad, pero en una esfera más
restringida. Los oficiales indispensables de una logia son el Maestro
Adorador [77] el Guardián Mayor y Menor, y el Tejador. El
maestro y los guardianes son normalmente auxiliados por dos diáconos
y dos mayordomos para el trabajo ceremonial y social y por un tesorero
y un secretario. Muchas logias tienen un Capellán para las
ceremonias y discursos religiosos. Los mismos oficiales en mayores
cantidades y con rimbombante títulos (Gran Maestro Muy Adorador,
Soberano Gran Comandante, etc.) existen en las Grandes Logias. Como
los gastos de los miembros son fuertes, sólo personas ricas
pueden permitirse el pertenecer a la fraternidad. Se restringe además
el número de candidatos por prescripciones con relación
a sus cualidades morales, intelectuales, sociales y físicas,
y por una reglamentación que exige la unanimidad de votos
secretos para su admisión. Así que, contrariamente
a su pretendida universalidad, La Francmasonería parece ser
una sociedad muy exclusiva, tanto así que es una sociedad
secreta, cerrada al mundo profano del común de los mortales.
"La Francmasonería", dice la "Keystone" ("Piedra Angular")
de Filadelfia [78]
"no tiene derecho a ser popular. Es una sociedad
secreta. Es para los pocos, no para los muchos, para los escogidos,
no para las masas."
En la práctica, en verdad, las prescripciones acerca de
los dones intelectuales y morales no son rigurosamente obedecidas:
"Cantidad se admiten . . . cuyo único objetivo
es hacer de su membresia un medio para promover su interés
pecuniario". [79]
"Hay un numero considerable de nuevo, que aprecia La Francmasonería
únicamente por las reuniones sociables que le son atribuidas."
"De nuevo he oído hombres que dicen abiertamente, que se habían
afiliado para tener acceso a cierta clase de individuos, como asunto
de negocios, y que fueron obligados a hacerlo porque cada quien así
lo hacía. Además hay un gran numero que se afilian por
curiosidad o tal vez, porque alguien en una posición por encima
de ellos es masón."
"Muy semejante a esto es esa clase de individuos que desean una asociación
simpática". [80]
"En la Masonería encuentran los medios de tener fácil
acceso a una sociedad, que se les niega por convenciones sociales.
Tienen riqueza pero ni el nacimiento ni la educación que les
permitan ser elegibles para relaciones corteses y distinguidas."
"El negocio nunca esta ausente de sus palabras y actos."
"El cuerpo Masónico incluye un gran número de publicanos."
[81]
De la regla Masónica -- amor fraterno, ayuda, y verdad --
son seguramente las dos primeras, especialmente tal como se entienden
en el sentido de ayuda mutua en todas las emergencias de la vida,
las principales razones de adhesión para la mayor parte de
los candidatos. Esta asistencia mutua, simbolizada sobre todo por
los cinco puntos de confraternidad y el "gran saludo en señal
de desgracia" del tercer grado, es una de las características
fundamentales de la Francmasonería. Por su juramento el Maestro
Masón se compromete a mantener y sostener los cinco puntos
de confraternidad de hecho así como de palabra, i.e., asistir
a todo Maestro Masón en cada ocasión según
sus facultades, y en especial cuando haga la señal de desgracia.
En Duncan, "Ritual americano" (229), el Archi-Masón Real
jura incluso:
Ayudaré a un compañero Archi-Masón
Real, cuando lo vea metido en cualquier dificultad y tomaré
su causa para liberarlo del problema tenga o no razón.
Es un hecho atestado por hombres experimentados de todos países
que, dondequiera que la Masonería es influyente, los no-masones
sufren en sus intereses por la preferencia sistemática que
masones se dan el uno al otro en nombramientos a cargos y empleos.
Incluso Bismarck [82] se quejó de los efectos de esta ayuda
Masónica mutua, que es perjudicial asimismo para la igualdad
cívica que para los intereses públicos. En libros
y revistas Masones, los actos ilícitos y traicioneros, ejecutados
para prestar esta ayuda mutua, son recomendados y alabados como
una gloria de La Francmasonería. "Las mismas leyes inexorables
de la guerra", dice el orador oficial del Gran Oriente de Francia,
Lefèbvre d'Aumale [83] "tienen que doblegarse delante de
La Francmasonería, lo que es quizás la demostración
más notable de su poder. Una señal bastó para
detener la matanza; los combatientes tiraron sus armas, se abrazaron
el uno al otro fraternalmente y se volvieron enseguida amigos y
Hermanos como sus juramentos lo prescriben", y el "Handbuch" [84]
lo declara: "esta señal ha tenido efectos benéficos,
particularmente en tiempos de guerra, cuando frecuentemente aplaca
a los más acerbos enemigos, de manera que escuchan la voz
del humanismo y se dan ayuda mutua en lugar de matarse el uno al
otro". [85] Incluso la ampliamente propagada sospecha, de que a
veces la justicia es frustrada y criminales Masones son salvados
de un merecido castigo, no se puede estimar infundada. La dicha
práctica de ayuda mutua es tan reprensible que los mismos
autores Masones [86] la condenan severamente. "Si", dice el Hermano
Marbach (23), "La Francmasonería pudiera verdaderamente ser
una asociación, e incluso una secreta, de hombres de los
más diversos rangos de la sociedad, ayudándose y promoviéndose
el uno al otro, sería una asociación inicua, y los
policías no tendrían deber más urgente que
el exterminarla."
Otra característica de la ley Masónica es que "traición"
y "rebelión" en contra de la autoridad civil son declaradas
sólo como crímenes políticos, que no afectan
la buena reputación de un Hermano más que la herejía,
y no proporcionan ninguna razón para un juicio Masónico.
[87] La importancia que la Masonería atribuye a este punto
se manifiesta por el hecho de que se publica en el Artículo
II de los "Antiguos Cargos", que define los deberes de un Francmasón
con respecto a las autoridades Estatales y civiles. Comparado con
el mandato correspondiente de las constituciones "góticas"
de la masonería operativa, no es nada menos ambiguo que el
Artículo I acerca de Dios y de la religión. Las antiguas
Constituciones góticas cándidamente ordenaban: "Asimismo
serás fiel vasallo del Rey sin traición ni mentira
y que no conocerás traición sin enmendarla, si puedes,
sino advertirás de ella al Rey o a su consejo". [88] El segundo
artículo de La Francmasonería moderna especulativa
(1723) dice:
De los magistrados civiles, supremos y subordinados.
Un Masón es un pacífico sujeto de las Autoridades Civiles,
dondequiera que reside o trabaja, y nunca tendrá nada que ver
con Complots ni Conspiraciones en contra de la paz y el bienestar
de la Nación, ni se comportara de manera indebida con los Magistrados
subalternos; Porque la Masonería siempre ha sido perjudicada
por la Guerra, el derramamiento de sangre y la Confusión, los
antiguos Reyes y Príncipes han sido muy bien dispuestos a alentar
a los masones, debido a su Pacifismo y Lealtad, con lo que prácticamente
contestaron a las Criticas de sus adversarios y promovieron el Honor
de la Fraternidad, que siempre floreció en Tiempos de Paz.
De manera que si un Hermano pudiera Rebelarse en contra del Estado,
su Rebelión no se debe aprobar, pero se le debe tener lastima
como a un hombre infeliz; y, si no se le declara culpable de ningún
otro Crimen, sin embargo, la fiel Hermandad tiene que y debe repudiar
su Rebelión, y no debe tener resentimiento ni Razón
de Envidias políticas hacia el Gobierno por el momento; no
pueden expulsarlo de la Logia y su Relación a con ella es inabrogable.
Así que la rebelión, según la Masonería
especulativa moderna, es sólo desaprobada cuando se conspira
contra la paz y el bienestar de la nación. La hermandad debe
rechazar la rebelión, pero sólo para preservar a la
fraternidad de problemas por parte de las autoridades civiles. Un
hermano, por tanto, culpable de rebelión no puede ser expulsado
de la logia; Por el contrario, sus compañeros masones están
particularmente obligados a compadecerse de él en su infortunio
cuando él (en prisión o frente a las cortes) tenga
que sufrir de las consecuencias de su rebelión, y le darán
fraternal ayuda tanto como puedan. La Francmasonería misma
como organización es muy pacífica y leal, pero no
desaprueba; al contrario, alaba aquellos hermanos que por amor de
la libertad y del bienestar nacional complotan con buen éxito
en contra de monarcas y otros gobernantes despóticos, aun
cuando, como asociación de utilidad pública exija
privilegios y protección de los reyes, príncipes,
y otros altos dignatarios para el éxito de su obra pacífica.
"La lealtad a la libertad", dice "la Crónica del Francmasón"
[89] "pasa por encima de todas las otras consideraciones". La sabiduría
de esta reglamentación, observa Mackey [90] "será
evidente cuando consideremos que, si la traición o la rebelión
fueran crímenes masones, casi cada masón en las Colonias
Unidas, en 1776, habría sido sometido a expulsión
y cada Logia a la confiscación de su autorización
por las Grandes Logias de Inglaterra y Escocia, bajo cuya jurisdicción
estaban en ese momento."
Un engañoso refrán es "Masón una vez, Masón
siempre". Esto a menudo se interpreta como que "el vínculo
Masónico es indisoluble, y que no hay ninguna remisión
de sus consecuencias" [91] o "Obligaciones" [92] que ni siquiera
la muerte puede cortar la unión de un Masón con la
Francmasonería. [93] Pero indudablemente un Masón
tiene el "derecho de demisionar" [94] y este derecho, cualquiera
que sea la opinión de la jurisprudencia Masónica y
según los derechos naturales e inalienables del hombre, se
extiende hasta un retiro completo no sólo de la logia sino
también de la hermandad. En la escala de penas Masónicas,
la "expulsión" es la más grave. [95] Además
de aquellos que han sido expulsados o que han renunciado hay muchos
masones "no afiliados" que han cesado de ser miembros "activos"
de una logia, pero, según la ley Masónica, la cual,
por supuesto, no puede obligar más que de lo que esta autorizada
por las reglas generales de la moralidad, quedan sujetos a la logia
dentro de la jurisdicción de la cual ellos residen.
Sobre la unidad, las autoridades Masónicas unánimemente
afirman que la Francmasonería en todo el mundo es una sola,
y que todos los francmasones constituyen en realidad una sola logia;
que las diferentes logias existen sólo por conveniencia,
y que por consiguiente todo Masón regular tiene derecho a
ser recibido en toda logia regular del mundo como un hermano, y,
en caso de que esté en apuros, a que se le ayude. El buen
entendimiento entre masones de diferentes países es favorecido
por las relaciones personales y por la correspondencia, especialmente
entre las oficinas de los grandes secretarios, y por los congresos
internacionales [96] que llevaron al establecimiento, en 1903, de
una oficina permanente internacional en Neuchâtel, Suiza.
[97] No hay ninguna Gran Logia general o dirección de la
Francmasonería, aunque varios intentos se han hecho en casi
cada uno de los más grandes estados o países para
establecer una. Disensiones incesantes entre sistemas y Cuerpos
Masónicos son características de la Francmasonería
en todos los países y épocas. Pero la unidad federal
de la Francmasonería basta para demostrar una verdadera solidaridad
entre masones y Cuerpos Masónicos en todo el mundo; De donde
viene la acusación de complicidad en las maquinaciones que
algunos de ellos tienen. Esta solidaridad es públicamente
reconocida por autoridades Masónicas. Pike, por ejemplo,
escribe [98]
Cuando el periódico en Londres que habla de
la Francmasonería de la Gran Logia de Inglaterra, con menosprecio
protestó que la Francmasonería inglesa era inocente
de las acusaciones proferidas por la Bula Papal (Encycl. 1884) contra
la Francmasonería, cuando declaró que la Francmasonería
inglesa no tenía ninguna opinión política ni
religiosa, y que ni en el menor grado simpatizaba con las permisivas
opiniones ni con las extravagantes declaraciones de una fracción
de la Francmasonería Continental, recibió muy justamente
y de manera muy concluyente un jaque mate por los Organos Romanos
con la respuesta, 'le es inútil protestar. Ustedes son francmasones
y usted los reconocen como francmasones. Ustedes les dan aprobación,
estímulo y apoyo y son responsables junto con ellos y no pueden
evitar esa responsabilidad'.
Ya que estadísticas exactas no siempre se tienen y que los
métodos de enumeración difieren en los diferentes
países, las cantidades totales sólo pueden ser aproximadas.
Por eso en la mayoría de las logias de los Estados Unidos
sólo los Maestros (tercer grado) son contados, mientras que
en otros países se suman los aprendices y los compañeros.
Hay además muchos masones no afiliados (que han cesado de
ser miembros de una logia) que no se incluyen. Se estima su número
a dos tercios del de los masones activos. En Inglaterra un Masón
puede actuar como miembro de varias logias. Confirmando nuestra
declaración acerca de los miembros activos de los Cuerpos
estrictamente Masónicos, que en calendarios y libros del
año están registrados como tales, podemos, según
fuentes recientes y fidedignas [99] estimar la situación
actual de la Francmasonería como sigue (alrededor de 1900):
Grandes Orientes, Grandes Logias, Consejos Supremos, y otros G.
Cuerpos escoceses, 183; logias 26,500; masones, aproximadamente
2,000,000; el número de los Grandes Capítulos del
Arco Real es: en los Estados Unidos 2968 capítulos subordinados,
bajo un Gran Capítulo General; Inglaterra, 46 Grandes Capítulos
con 1015 capítulos subordinados; Colonias inglesas y centros
Masónicos extranjeros, 18 Grandes Capítulos con 150
capítulos subordinados. El censo de la masonería de
gremio es como sigue:
Gran Bretaña y Colonias (excluyendo a Canadá):
4.670 logias; 262.651 miembros
Canadá: 727 logias; 60.728 miembros
Estados Unidos (Blanco): 12.916 logias; 1.203.159
miembros
Estados Unidos (de color): 1.300 logias; 28.000
miembros
Países latinos: 2.500 logias; 120.000
miembros
Otros países europeos: 771 logias; 90.700
miembros
Africa: 53 logias; 2.150 miembros
Total: 22.937 logias; 1.767.388 miembros
VI. TRABAJO INTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SIMBOLISMO MASONICO Y JURAMENTOS
"Del principio al fin", dice Pike [100] "la Masonería
es trabajo". El "trabajo" Masónico, propiamente dicho, es el
trabajo ritual interno secreto por el que los Masones se hacen
y son educados para el trabajo externo, que es acción para
el bienestar de la humanidad según los principios Masónicos.
Los Masones son hechos por las tres ceremonias de iniciación
(primer grado), pasaje (segundo grado), y crecimiento (tercer grado).
Los símbolos exhibidos en estas ceremonias y explicados de
acuerdo a los principios Masónicos y a las indicaciones verbales
dadas en los rituales y en las conferencias de los tres grados, constituyen
el manual de instrucción Masónica. La educación
así empezada se completa por la vida total de la logia, en
la que se aconseja a cada Masón el tomar una parte activa,
asistiendo regularmente a las reuniones de la logia, aprovechando,
según su habilidad, los medios que la Masonería le ofrece,
perfeccionándose en conformidad con los ideales Masónicos,
y contribuyendo a las discusiones de temas Masónicos y a un
buen gobierno de la logia, que se representa como un modelo del gobierno
de la sociedad en general. La logia debe ser un tipo del mundo [101]
y los masones tienen la intención de tomar parte en la regeneración
de la raza humana. [102] "El simbolismo de la Francmasonería",
dice Pike en una carta a Gould del 2 de diciembre de 1888 [103] "es
el alma misma de la Masonería." Y Boyd, el Gran Orador de Missouri,
confirma: "es del principio al fin, símbolo, símbolo,
símbolo". [104]
Las principales ventajas de este simbolismo, que no es particular
a la Francmasonería sino que se refiere a los misterios y doctrinas
de todas las edades y de todos los factores de la civilización,
es el siguiente: (1) Siendo adaptable a todas las opiniones posibles,
doctrinas, y gustos, atrae al candidato y fascina al iniciado. (2)
conserva la unidad no-sectaria de la Francmasonería a pesar
de diferencias profundas de religión, raza, sentimiento nacional,
y tendencias individuales. (3) resume la sabiduría teórica
y práctica de todas las edades y naciones en un idioma universalmente
inteligible. (4) entrena al Masón a considerar las instituciones
existentes, religiosas, políticas, y sociales, como fases pasajeras
de la evolución humana y a descubrir por su propio estudio
las reformas que se deben realizar en nombre del progreso Masónico,
y los medios para realizarlas. (5) le enseña a ver en las doctrinas
y dogmas predominantes tan sólo las concepciones subjetivas
o los símbolos cambiantes de una verdad universal más
profunda en el sentido de los ideales Masónicos. (6) permite
a la Francmasonería disimular sus verdaderos propósitos
de los profanos, e incluso de aquellos de entre los iniciados que
son incapaces de apreciar esos objetivos, como la Masonería
se propone. "La Masonería", dice Pike, " oculta celosamente
sus secretos e intencionalmente lleva al error a los intérpretes
presumidos". [105] "Parte de los Símbolos son mostrados . .
. al Iniciado, pero es intencionalmente engañado con interpretaciones
falsas". [106] "Los iniciados son pocos aunque muchos oyen el Thyrsus".
[107] "El significado de los Símbolos no se descubre enseguida.
Les damos sólo indicaciones generales. Debe descubrir el significado
profundo y misterioso por sí mismo". [108] "es para cada uno
de los Masones el descubrir el secreto de la Masonería por
la reflexión en sus símbolos y por una sabia consideración
de lo que es dicho y hecho en el trabajo". [109] "El grito universal
en todo el mundo Masónico", dice Mackey [110] "es por la luz;
nuestras logias de ahora en adelante serán escuelas, nuestra
labor será estudiar, nuestro sueldo será aprender; los
tipos y símbolos, los mitos y alegorías de la institución
empiezan apenas a investigarse con referencia al significado fundamental
y los Francmasones ahora comprenden completamente la tan frecuentemente
citada definición, que la Masonería es una ciencia de
moralidad oculta en alegorías e ilustrada por símbolos."
Los símbolos Masónicos pueden y son interpretados en
sentidos diferentes. Eclesiásticos ortodoxos anglicanos trataron
todo el simbolismo del Antiguo y Nuevo Testamentos en relación
con el simbolismo del Templo de Salomón como un simbolismo
Masónico y a la Masonería como a la "sirvienta de la
religión" [111] que, "en casi todas partes de cada grado se
refiere distinta y plenamente a un Salvador crucificado". [112] Muchos
autores Masónicos en los países latinos [113], y algunos
de los principales autores angloamericanos [114], declaran que el
simbolismo Masónico en su original y apropiado sentido se refiere
sobre todo al culto solar y fálico de los antiguos misterios,
sobre todo los egipcios. [115] "es en los símbolos antiguos
y su significado oculto", dice Pike [116] "que los verdaderos secretos
de la Francmasonería consisten. Éstos deben revelar
su naturaleza y propósitos verdaderos". En conformidad con
esta regla de interpretación, la letra G en el símbolo
de Gloria (Estrella Resplandeciente) o la Gamma griega (cuadrado),
resumiendo a toda la Masonería es normalmente explicada con
el significado de "generación"; la letra inicial del tetragramaton
(Yahweh) y el nombre completo se explican como un principio
macho o macho-hembra. [117] Con el mismo sentido, según la
antigua interpretación, se explican las dos columnas Boaz y
Jachin; la Rosacuz (una cruz con una rosa en el centro); el punto
dentro del círculo; el "vesica piscis", el bien conocido símbolo
del Salvador; el triple Tau; Sol y Luna; Hiram y Cristo (Osiris);
el ataúd; la Cámara Media y aun el Sancta Sanctorum,
como adyta o las más santas partes de cada templo, normalmente
contenían horribles objetos de culto fálico. [118]
Puesto que los masones, incluso en sus conferencias oficiales y rituales,
generalmente reivindican un origen egipcio del simbolismo Masónico
y una íntima "afinidad" de "los usos y costumbres Masónicos
con aquellos de los Antiguos Egipcios" [119] tales interpretaciones
se han de considerar oficialmente autorizadas. Pike dice, además,
que "casi cada uno de los símbolos Masónico antiguos"
tiene "cuatro significados distintos, como si uno estuviera dentro
del otro, el significado moral, político, filosófico
y espiritual". [120] Desde el punto de vista político Pike,
con muchos otro Masones Escoceses angloamericanos, interpreta todo
simbolismo Masónico en el sentido de una lucha sistemática
contra toda clase de "despotismo" político y religioso. Hiram,
Cristo, Molay se ven tan sólo como representantes de la "Humanidad"
los "Apóstoles de Libertad, Igualdad, Fraternidad". [121] La
Cruz (un cuadrado doble o cuádruple) no es "ningún símbolo
específicamente cristiano", "para todos nosotros es un emblema
de la Naturaleza y de la vida Eterna; de ellos sólo deje que
cada quien diga por sí mismo". [122] La Cruz X (Cristo) fue
el Signo de la Sabiduría Creadora o Logos, el Hijo de Dios.
Mithraism marco a sus soldados en la frente con una cruz, etc. [123]
I.N.R.I., la inscripción en la Cruz, Masónicamente dice:
"Igne Natura Renovatur Integra". La regeneración de la naturaleza
por la influencia del sol simboliza la regeneración espiritual
de la humanidad por el fuego sagrado (verdad y amor) de la Masonería,
como una institución completamente naturalista. [124]
"El primer asesino de Hiram es la Realeza que es el ejemplo
típico de la tiranía", golpeando "con su regla de hierro
a la garganta de Hiram y haciendo de la libertad de palabra una traición".
El segundo asesino es el Pontificado (Papado) "apuntando el cuadrado
de acero al corazón de la víctima". [125] Cristo agonizando
en el Calvario es para la Masonería "el más grande
entre los apóstoles de la Humanidad, desafiando el despotismo
romano y el fanatismo e intolerancia del sacerdocio". [126] Bajo el
símbolo de la Cruz, "las legiones de la libertad marcharán
a la victoria". [127]
El Kadosh (decimotercer grado), pisoteando la tiara papal y
la corona real, se destina a desahogar una justa venganza en estos
"grandes criminales" por el asesinato de Molay [128] y "como
el apóstol de la verdad y de los derechos del hombre" [129]
librar a la humanidad "de la esclavitud del Despotismo y de la Tiranía
espiritual". [130] "En la mayoría de los rituales de este grado
todo respira venganza" en contra del "Despotismo" religioso y político.
[131] Por eso se dice que los símbolos Masónicos "resplandecen
de ideas, que deben penetrar el alma de cada Masón y ser claramente
reflejados en su carácter y comportamiento, hasta que llegue
a ser una columna de fortaleza para la fraternidad". [132] "no hay
ni una iota del Ritual Masónico", agrega la "Voice" de Chicago,
"que este vacío de significado". [133] Estas interpretaciones,
es verdad, no han sido adoptadas oficialmente por los ritos angloamericanos
del gremio; pero aparecen como totalmente autorizados, aunque no los
únicos autorizaron ni siquiera por su sistema ni por los dos
primeros artículos de los "Antiguos Cargos" (1723), que contienen
la ley fundamental de la Francmasonería. Acerca del carácter
no-sectario de la masonería y de su simbolismo, Pike justamente
comenta: "La Masonería no propaga ninguna creencia, excepto
la suya propia muy sencilla y sublime enseñada por la Naturaleza
y la Razón. Nunca ha habido una falsa Religión en el
mundo. La única revelación universal permanente esta
escrita en la Naturaleza visible y es explicada por la Razón
y completada por las sabias analogías de la fe. No hay mas
que una religión verdadera, un dogma, una creencia legítima".
[134] Por consiguiente, también, la Biblia como un símbolo
Masónico, se interpreta como un símbolo del Libro de
la Naturaleza o del Código de la razón y conciencia
humanas, mientras que los dogmas, cristianos y otros, no tienen para
la Francmasonería sino la importancia de símbolos cambiantes
que cubren la única verdad permanente, de la que las "Ciencia"
y "Artes" Masónicos son una "revelación progresiva",
y su aplicación. [135]
Se debe notar, que la gran mayoría de los Masones están
lejos de ser "iniciados" y "se arrastran en la oscuridad egipcia".
[136] "La masonería de los grados más altos", dice Pike
[137] "enseña las grandes verdades de la ciencia intelectual;
pero acerca de estos, así como de los rudimentos y primeros
principios, la masonería Azul es completamente ignorante. Sus
dramas parecen tener la intención de enseñar la resurrección
del cuerpo". "La pretendida posesión de secretos misteriosos,
ha permitido a la masonería Azul de contar sus iniciados por
decenas de millares. Nunca fue ninguna pretensión a la posesión
de conocimientos misterioso tan sin fundamento y tan absurda como
la de los Grados del Capítulo del Arco Azul y Real". [138]
"La parodia de Cristiandad de la Masonería Azul la hizo simplemente
una emasculada e impotente sociedad con grandes y resonantes pretensiones
y escasos resultados. Y, aún así, sus multitudes adhieren
a ella, porque la iniciación es una necesidad del Alma Humana;
y porque instintivamente anhela la unión de los muchos bajo
el mando de una única voluntad, en cosas espirituales así
como en cosas temporales, por una Jerarquía y un Monarca".
[139] "Debe el Adepto entender el significado de los Símbolos
[140] y Oliver declara: "Hermanos, de rango y cargo elevados, desconocen
a menudo los principios elementales de la ciencia". [141] Masones,
"pueden haber sido Maestros de la Cátedra por cincuenta años
y aun no haber aprendido el secreto de la Hermandad. Este secreto
es, en su propia naturaleza, invulnerable; para el Masón que
ha llegado a conocerlo, que sólo podía haberlo supuesto
y ciertamente no haberlo recibido de nadie; lo ha descubierto, porque
ha estado en la logia, marcado, aprendido e interiormente digerido.
Cuando llega al descubrimiento, él incuestionablemente, lo
guarda para sí mismo, sin comunicarlo ni aun a su Hermano más
íntimo, porque, si esta persona no tiene la capacidad para
descubrirlo por si mismo, querría asimismo la capacidad para
utilizarlo, si lo recibiera verbalmente. Por esta razón será
para siempre un secreto". [142]
En vista del hecho de que los secretos de la Masonería son
desconocidos de la mayoría de los masones, los juramentos de
secreto tomados sobre la Biblia son de lo más sorprendente
e injustificable. El juramento, por ejemplo, del primer grado es como
sigue: "Yo, en la presencia del Gran Arquitecto del Universo, . .
. por la presente y sobre esto solemne y sinceramente juro, que esconderé
siempre, encubriré y nunca revelare ninguna parte o partes,
ningún punto o puntos de los secretos o misterios de o pertenecientes
a los Libres y Aceptados Masones en la Masonería que se me
hubieran dado a conocer hasta este momento, que se me den a conocer
ahora o que puedan en cualquier momento futuro serme comunicados"
etc. "Estos varios puntos que solemnemente juro observar bajo pena,
no menor, de que me corten la garganta y la lengua de raíz
y de que mi cuerpo sea enterrado en las arenas del mar", "o el castigo
aun más eficaz de ser estigmatizado como un individuo deliberadamente
perjuro, vacío de todo valor moral". "Así que Dios me
ayude", etc. Juramentos semejantes, excepto con castigos aun más
severos, se toman en los grados superiores. Los contenidos fundamentales
de las promesas son según Pike: decimoctavo grado: "Me comprometo
y garantizo que sostendré siempre, que corresponde a la Masonería
el enseñar las grandes verdades no-sectarias, que no pertenecen
exclusivamente a ninguna religión y reconozco que no tengo
el mas mínimo derecho para exigir de otros que acepten ninguna
interpretación particular de los símbolos Masónicos,
que I les atribuya en virtud de mis creencias personales. Me obligo
y solemnemente garantizo que respetare y sostendré por todos
los medios y bajo cualquier circunstancia la Libertad de Expresión,
la Libertad de Pensamiento y la Libertad de Conciencia en temas religiosos
y políticos". [143] Trigésimo Grado: A.-- "Yo solemnemente
y libremente juro obediencia a todas las leyes y reglamentos de la
Orden, cuya creencia será mi creencia, prometo obediencia a
todos mis superiores regulares. . . . Me comprometo a dedicarme, alma
y cuerpo, a la protección de la inocencia, a la defensa del
derecho, a la derrota de la tiranía y al castigo de toda infracción
contra la ley de la Humanidad y los derechos del Hombre. . . nunca,
ni por interés ni por miedo, ni aun para salvar mi existencia,
ni me someteré ni sufriré ningún despotismo material,
que pudiera esclavizar u oprimir a la humanidad por la usurpación
o el abuso del poder. Juro nunca someterme ni tolerar ningún
Despotismo intelectual, que pretenda encadenar o trabar el libre pensamiento,
etc." B. "Yo solemnemente juro consagrar mi vida a los fines de la
Orden de los Caballeros Kadosh, y cooperar lo mas eficazmente por
todos los medios prescritos por las autoridades constituidas de la
orden para alcanzarlos. Yo solemnemente juro y dedico a estos fines,
mis palabras, mi energía, mi fuerza, mi influencia, mi inteligencia
y mi vida. Yo juro considerarme en adelante y para siempre como el
Apóstol de la Verdad y de los derechos del hombre". C. "Yo
me consagrare al máximo a traer el debido castigo sobre los
opresores, los usurpadores y los perversos; Me comprometo a nunca
perjudicar a un Caballero Kadosh, sea por palabra o por hecho. . .;
juro que si lo encuentro como enemigo en el campo de batalla, salvaré
su vida, cuando me haga el Signo de Auxilio, y lo libraré de
prisión y cautiverio por tierra o por agua, aun al riesgo de
mi propia vida o de mi propia libertad. Me comprometo a defender el
derecho y la verdad aun por la fuerza y la violencia, si necesario
y si debidamente ordenado por mis superiores regulares". D. "Me comprometo
a obedecer sin titubeo cualquier orden que sea de mis Superiores regulares
en la Orden". [144]
VII. TRABAJO EXTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SUS REALIZACIONES, INTENCIONES Y MÉTODOS
El trabajo externo de la Francmasonería, aunque uniforme en
su carácter fundamental y sus líneas generales, varía
considerablemente en diferentes países y con distintos símbolos
Masónicos. Propósitos "Caritativos" o "filantrópicos"
son perseguidos principalmente por las Masonerías inglesa,
alemana y americana, mientras que, prácticamente al menos,
estos son descuidados por los Masones en los países latinos,
que están absortos en actividad política. Pero aun en
Inglaterra, donde se gastan, relativamente, las más grandes
cantidades para propósitos caritativos, la filantropía
Masónica no parece ser inspirada por muy altos ideales de generosidad
y desinterés, por lo menos con respecto a la gran mayoría
de los hermanos; las contribuciones principales son hechas por unos
cuantos hermanos muy ricos y el resto por los acomodados. Por otra
parte, en todos los países son casi exclusivamente masones
y sus familias quienes se aprovechan de la caridad Masónica.
La beneficencia Masónica hacia el mundo "profano" es poco más
que figurativa, consistiendo en la propagación y aplicación
de los principios Masónicos por los que los Masones fingen
promover el bienestar de la humanidad; y si los Masones, particularmente
en los países Católicos, de vez en cuando se dedican
a trabajos caritativos como ordinariamente se entiende, su objetivo
es ganar simpatía y así hacer avanzar sus verdaderos
propósitos. En América del Norte, sobre todo en los
Estados Unidos, un aspecto característico del trabajo externo
es la propensión a exhibirse en la construcción de suntuosos
"templos" Masónicos, en procesiones Masónicas, en la
pose de primeras piedras y la dedicación de edificios públicos
y aun de iglesias cristianas. Esta tendencia ha sido frecuentemente
censurada por escritores Masónicos. "¡La masonería de
este continente se ha vuelto loca yendo en pos del alto ranguismo
y de los altos títulos. Les decimos a los hermanos, que si
no le ponen más atención al simbolismo puro, simple,
bello de la logia y menos al oropel, perifollos, fuego y plumas del
Ritualismo y Templarismo escoceses, el Gremio será sacudido
hasta sus mismas fundaciones!" "Que suene la alarma". [145] "Muchos
masones han pasado por la ceremonia sin ninguna inspiración;
pero, en los desfiles públicos de las logias (incluso en Inglaterra)
se encuentran generalmente en la primera línea y en los banquetes
Masónicos no pueden ser igualados ni superados". [146]
Pero el objetivo verdadero de ambos trabajos, interno y externo, es
la propagación y aplicación de los principios Masónicos.
El verdadera método Masónico es, que la logia es el
terreno común en el que hombres de diferentes religiones y
opiniones políticas, con tal de que acepten los principios
generales Masónicos, se pueden reunir; por tanto, no interfiere,
directa ni activamente, con la política de los partidos, pero
excluye las discusiones políticas y religiosas de las reuniones,
dejando a cada Masón aplicar los principios a los problemas
de cada día. Pero este método es abiertamente repudiado
por la Masonería contemporánea en los países
latinos y por muchos Consejos Supremos del Antiguo y Aceptado sistema
escocés, por la Gran Logia de Hungría; el Gran Orienta
de Bélgica, etc. fue y es prácticamente rechazado también
por la masonería alemana e incluso por la americana y la inglesa.
Por eso las logias Masónicas americanas, por lo menos, y abiertamente,
así lo reivindican algunos de los principales autores Masónicos,
jugaron un papel preponderante en el movimiento de independencia,
las logias de los "Ancianos", en general, promovieron este movimiento
y las de los "modernos" se pusieron del lado de la Gran Bretaña.
[147] según la "Revista Masónica" la Francmasonería
fue instrumental en la formación de la Unión Americana
(1776), reivindicando cincuenta y dos [148] o incluso cincuenta y
cinco [149] de los cincuenta y seis "signatarios de la Declaración
de Independencia como miembros de la Orden". Otras publicaciones periódicas
Masónicas, sin embargo, reivindican que sólo seis de
los signatarios [150] y sólo nueve de los presidentes de los
Estados Unidos eran francmasones. [151] En la Revolución francesa
(1789) y en los movimientos revolucionarios posteriores en Francia,
Italia, España, Portugal, América Central y del Sur,
Cuerpos Masónicos, se dice, tomaron una parte más o
menos activa, como lo declaran prominentes representantes de las Grandes
Logias en los diferentes países y en muchos casos por historiadores
imparciales "profanos". [152] En Rusia también la Francmasonería,
finalmente, llegó a ser una "conspiración política"
de asociaciones organizadas Masónicamente que cubrieron el
terreno.
Incluso con respecto a la más reciente Revolución Turca,
parece cierto que el Nuevo partido turco, que hizo y dirigió
la Revolución, fue guiado por masones, y que la masonería,
sobre todo los Grandes Orientes de Italia y Francia, tuvieron un papel
preponderante en esta Revolución. [153] Dirigiendo estas obras,
la Francmasonería propaga principios que, lógicamente
desarrollados, como se muestra antes, son esencialmente revolucionarios
y sirven de base para todo tipo de movimientos revolucionarios. Dirigiendo
a los Masones a descubrir por si mismos reformas prácticas
en conformidad con los ideales Masónicos y a trabajar para
su realización, fomenta en sus miembros, y a través
de ellos en la sociedad en general, el espíritu de innovación.
Como una asociación aparentemente inofensiva y aun caritativa,
pero que es en realidad, por su secreto y ambiguo simbolismo, sujeta
a las más diversas influencias, proporciona en tiempos críticos
un refugio para la conspiración, y aun cuando sus logias no
se transformen ellas mismas en clubes de complots, los Masones son
entrenados y alentados a encontrar asociaciones nuevas para tales
propósitos o a utilizar asociaciones existentes. Por eso, la
Francmasonería en el siglo XVIII, como un aliado poderoso de
la infidelidad, preparó la Revolución francesa. Se selló
la alianza de la Francmasonería con la filosofía, públicamente,
por la iniciación solemne de Voltaire, jefe de estos filósofos,
el 7 de febrero de 1778, y su recepción de la túnica
Masónica del famoso materialista Hermano Helvetius. [154] Antes
de la Revolución, nacieron varias sociedades conspiradoras
relacionadas con la Francmasonería de la que se apropiaron
sus formas y métodos; Illuminati, clubes de Jacobinos, etc.
Un número relativamente importante de los principales revolucionarios
fueron miembros de logias Masónicas, entrenados por la vida
en la logia para sus carreras políticas. Incluso el programa
de la Revolución expresado en los "derechos del hombre" fue,
como antes se muestra, tomado de los principios Masónicos,
y su divisa: "Libertad, Igualdad, Fraternidad" es la divisa misma
de la Francmasonería. De la misma manera, la Francmasonería,
junto con los Carbonari, cooperaron en el movimiento revolucionario
italiano del siglo XIX. Casi todos los jefes prominentes y entre ellos
Mazzini y Garibaldi, son ensalzados por la Masonería como sus
miembros más distinguidos. En Alemania y Austria la Francmasonería,
durante el siglo XVIII fue un poderoso aliado del partido llamado
de "Las Luces" (Aufklaerung), y del Josefinismo; durante el
siglo XIX de los partidos pseudo-Liberal y anticlerical.
Para apreciar debidamente la actividad de la Francmasonería
en Alemania, Suecia, Dinamarca e Inglaterra, y en Francia bajo el
régimen Napoleónico, no se deben descuidar las relaciones
especiales entre la Francmasonería y las dinastías reinantes.
En Alemania dos terceras partes de los masones eron miembros de las
antiguas Grandes Logias Prusianas bajo el protectorado de un miembro
de la Dinastía Real, lo que implica un control severo de toda
actividad de la logia en conformidad con los objetivos del Gobierno.
Así que los francmasones alemanas son difícilmente capaces
de una actividad independiente. Pero ellos indudablemente fomentaron
el movimiento por el que Prusia gradualmente llegó a ser el
principal estado de Alemania, considerado por ellos como el "representante
y el protector de la evolución moderna" en contra del "Ultramontanismo",
la "intolerancia", y las "usurpaciones Papales". También promovieron
el "Kulturkampf". El famoso jurisconsulto Masón, Gran
Maestro Bluntschli, fue uno de los principales agitadores en este
conflicto; también inspiró la "Kulturkampf" suiza. Por
su instigación, la asamblea de la "Federación de las
Grandes Logias alemanas", con el objeto de aumentar la actividad de
la logia en el sentido de la "Kulturkampf", declaró, el 24
de mayo de 1874: "es un deber profesional para las logias, el cuidar
que los hermanos lleguen a ser totalmente conscientes de las relaciones
de la Francmasonería con la esfera ética de la vida
y con los propósitos culturales. Los Francmasones están
obligados a realizar los principios de la Francmasonería en
la vida práctica y a defender las fundaciones éticas
de la sociedad humana, siempre que sean atacados. La Federación
de las Grandes Logias alemanas facilitará, que cada año
se propongan a todas las logias cuestiones de actualidad para discusión
y acción uniforme". [155] Los Francmasones alemanes harán
incansables esfuerzos para ejercer una firme influencia en la vida
general de la nación, siguiendo los principios Masónicos,
manteniendo así una perpetua y silenciosa "Kulturkampf". Los
medios principales que emplearan serán las bibliotecas populares,
conferencias, la afiliación de asociaciones e instituciones
afines, la creación, donde sea necesario, de instituciones
nuevas, a través de las cuales el espíritu Masónico
penetrara a la nación. [156] Una actividad semejante es desplegada
por los francmasones austríacos.
La organización principal que en Francia afianzó el
éxito de la Francmasonería fue la famosa "Liga de instrucción"
fundada en 1867 por el Hermano F. Macé, que posteriormente
fue miembro del Senado. Esta liga afilió e implicó con
su espíritu a muchas otras asociaciones. La Masonería
francesa y sobre todo el Gran Oriente de Francia han desplegado la
actividad más sistemática como el elemento político
dominante en la "Kulturkampf" francesa desde 1877. [157] De los documentos
oficiales de la Masonería francesa contenidos principalmente
en el "Boletín" oficial y en los "Compte-rendu" del Gran Oriente
se ha demostrado que todas las medidas anticlericales pasadas por
el Parlamento francés fueron decretadas de antemano en las
logias Masónicas y ejecutadas bajo la dirección del
Gran Oriente, cuyo objetivo declarado es controlar todo y a todo mundo
en Francia. [158] "Yo dije en la asamblea de 1898", declara el diputado
Massé, orador oficial de la Asamblea de 1903, "que es el deber
supremo de la Francmasonería el interferir cada día
más y más en las contiendas políticas y profanas".
"Éxito (en la lucha anticlerical) es en gran medida debido
a la Francmasonería; porque es su espíritu, su programa,
sus métodos, que han triunfado". "Si se ha establecido el Bloc,
esto se debe a la Francmasonería y a la disciplina aprendida
en las logias. Las medidas que ahora tenemos que acelerar son la separación
de la Iglesia y del Estado y una ley sobre la enseñanza. Confiemos
en la palabra de nuestro Hermano Combes". "Por mucho tiempo la Francmasonería
ha sido simplemente la república oculta", i.e., el parlamento
y el gobierno secretos de la Francmasonería en realidad gobiernan
Francia; el Estado, el Parlamento y el Gobierno profanos simplemente
ejecutan sus decretos. "Somos la conciencia del país"; "somos
cada año la campanilla fúnebre que anuncia la muerte
de un gabinete que no ha cumplido con su deber sino que ha traicionado
a la República; o somos su apoyo, diciendo alentadoramente
en un solemne momento: Le presento la voz del país. . . el
satisfecit que usted desea, o su reproche que mañana
será sellado por su caída". "Requerimos vigilancia y
sobre todo confianza recíproca, si hemos de llevar a cabo nuestro
trabajo, aún no terminado. Este trabajo, usted sabe. . . el
combate anticlerical, continua. La República debe librarse
a sí misma de las congregaciones religiosas, hechandolas fuera
con un enérgico golpe. El sistema de medias tasas es peligroso
en todas partes; el adversario debe ser aplastado de un solo golpe".
[159] "Es fuera de duda", declaró el presidente de la Asamblea
de 1902, Hermano Blatin, con respecto a las elecciones francesas de
1902, "que habríamos sido derrotados por nuestros bien organizados
adversarios, si la Francmasonería no se hubiera extendido sobre
todo el país". [160]
Junto con esta actividad política, la Francmasonería
empleó contra sus adversarios, fueran reales o supuestos, un
sistema de espionaje y de falsas acusaciones, cuya exposición
provocó la caída del gabinete Masónico de Combes.
En verdad, todas las reformas "anticlericales" Masónicas llevadas
a cabo en Francia desde 1877, tales como la secularización
de la educación, las medidas en contra de las escuelas privadas
cristianas y los establecimientos caritativos, la supresión
de las órdenes religiosas y la expoliación de la Iglesia,
de manera declarada culminaron en una reorganización anticristiana
e irreligiosa de la sociedad humana, no sólo en Francia sino
en todo el mundo. Por eso la Francmasonería francesa, siendo
el abanderado de toda la Francmasonería, pretende inaugurar
la era de oro de la república Masónica universal, incluyendo
en la hermandad Masónica a todos los hombres y a todas las
naciones. "La victoria del Galileo", dijo el presidente del Gran Oriente,
Senador Delpech, el 20 de septiembre de 1902, "ha durado veinte siglos.
Pero ahora él muere a su vez. La misteriosa voz, que anuncio
(a Julián el Apóstata) la muerte de Pan, hoy anuncia
la muerte del impostor Dios que prometió una era de justicia
y paz a aquellos que creían en él. La ilusión
ha durado mucho tiempo. El mentiroso Dios desaparece ahora a su vez;
muere para reunirse en el polvo de las edades con las divinidades
de India, Egipto, Grecia, y Roma, que vieron a muchas criaturas postrarse
delante de sus altares. Hermanos Masones, nos alegramos declarando
que no somos totalmente ajenos a este derrocamiento de los falsos
profetas. La Iglesia Romanista, fundada en el mito Galileo, empezó
a deteriorarse rápidamente desde el mismo día en el
que se estableció la Asociación Masónica". [161]
La afirmación de los masones franceses: "somos la conciencia
del país", no era cierta. De las estadísticas oficiales
se determinó, que en todas las elecciones hasta 1906, la mayoría
de los votos fueron en contra del Bloc Masónico, y aun
el resultado de 1906 no prueba que el Bloc, o masonería,
en sus medidas y propósitos anticlericales representaban la
voluntad de la nación, ya que lo contrario es evidente por
muchos otros hechos. Mucho menos representa él la "conciencia"
de la nación. El hecho es, que el Bloc, en 1906, obtuvo
una mayoría tan sólo porque la mayor parte de esta mayoría
votó en contra de su "conciencia". Sin duda las reivindicaciones
de la Francmasonería en Francia son muy exageradas, y los éxitos
que han obtenido son debidos principalmente al rebajamiento de la
tonalidad moral en la vida pública y privada, facilitado por
la desunión existente entre los católicos y por los
serios errores políticos que cometieron. Bastante semejante
es el trabajo externo del Gran Oriente de Italia que también
pretende ser el porta estandarte de la Francmasonería en la
lucha laica de la luz y de la libertad Masónicas en contra
de los poderes de "la oscuridad espiritual y de la esclavitud", que
se refieren por supuesto al papado, y sueña con el establecimiento
de un nuevo y universal imperio republicano con una Roma Masónica,
que reemplazara al imperio papal y Cæsareo, como metrópolis.
El Gran Oriente de Italia ha declarado frecuentemente que es seguido
entusiásticamente en esta lucha por la Francmasonería
del mundo entero y, sobre todo, por los centros Masónico de
París, Berlín, Londres, Madrid, Calcuta, Washington.
[162] No ha sido contradicha ni por una sola Gran Logia en ningún
país, ni las alemanas ni otras Grandes Logias no rompieron
de ningún modo sus relaciones con ella a causa de su vergonzosa
actividad política y anti-religiosa. Pero aunque los objetivos
de los masones italianos son quizás más radicales y
sus métodos más astuto que los de los franceses, su
influencia política, debido a la desigualdad de las condiciones
sociales circundantes, es menos fuerte. Lo mismo se puede decir de
las Grandes Logias belga y húngara, que también consideran
al Gran Oriente de Francia como su modelo político.
Desde 1889, fecha del congreso Masónico internacional, reunido
en París, los 16 y 17 de julio de 1889, por el Gran Oriente
de Francia, se han hecho sistemáticos y continuos esfuerzos
para crear una unión más estrecha de la Francmasonería
universal con el fin de realizar eficaz y rápidamente los ideales
Masónicos. Los aliados especiales del Gran Oriente en esta
tarea son: el Consejo Supremo y la Gran Logia Simbólica de
Francia y las Grandes Logias Masónicas de Suiza, Bélgica,
Italia, España, Hungría, Portugal, Grecia; Las Grandes
Logias de Massachusetts y de Brasil también fueron representadas
en el congreso. El programa seguido por el Gran Oriente de Francia,
en sus líneas principales, dice así: "La Masonería,
que preparó la Revolución de 1789, tiene el deber de
continuar su trabajo". [163] Esta tarea se debe de cumplir por la
aplicación consistente, completa y estricta, de los principios
de la Revolución a todos los departamentos del orden religioso,
moral, judicial, legal, político y social. Como las reformas
políticas necesarias están realizadas en la mayoría
de sus puntos esenciales, de aquí en adelante la aplicación
consistente de los principios revolucionarios a las condiciones sociales
de la humanidad será la tarea principal de la Masonería.
La república social universal, en la que, después del
derrocamiento de toda clase de tiranía espiritual y política",
de los poderes dinásticos y "teocráticos" y de los privilegios
de clase, reinara la más grande libertad individual posible
y una igualdad social y económica en conformidad con los ideales
Masónicos franceses, verdaderos objetivos finales de esta labor
social.
Los siguientes se consideran como los medios principales:
(1) destruir radicalmente, por la persecución abierta de la
Iglesia o por un sistema hipócrita y engañoso de separación
entre el Estado y la Iglesia, toda influencia social de la Iglesia
y de la religión, insidiosamente llamada "clericalismo", y,
hasta donde sea posible, destruir a la Iglesia y toda verdadera, i.e.,
religión sobrehumana, que vaya más allá de un
incierto culto de la patria y de la humanidad; (2) Laicizar o secularizar,
por un igualmente hipócrita y engañoso sistema de "no-sectarismo",
toda vida pública y privada y, sobre todo, la instrucción
y educación populares. "No-sectarismo" tal como lo entiende
el partido del Gran Oriente es un sectarismo anticatólico e
incluso anticristiano, ateo, positivista, o agnóstico disfrazado
de no-sectarismo. La libertad de pensamiento y conciencia de los niños
tiene que desarrollarse sistemáticamente en el niño
en la escuela y ser protegida, lo más que se pueda, en contra
de toda influencia perturbadora, no sólo por parte de la Iglesia
y de los sacerdotes, sino también de los propios padres de
los niños y aun por medio de la coacción moral y física,
sí necesario. El partido del Gran Oriente la considera como
la indispensable e indefectiblemente vía segura hacia el establecimiento
definitivo de la república social universal y de la pretendida
paz mundial, como ellos la imaginan, y de la gloriosa era de solidaridad
humana y de insuperable felicidad humana en el reino de libertad y
justicia. [164]
El esfuerzo para lograr una unión más estrecha con las
Francmasonerías angloamericana y alemana se hizo principalmente
por la Gran Logia Simbólica de Francia y la "Agencia Masónica
Internacional" de Neuchâtel (dirigida por el ex-Gran Maestro
suizo Quartier-La Tente), vinculado con la pequeña Gran Logia
"Alpina" de Suiza. Estas dos Grandes Logias, como agentes secretos
del Gran Oriente de Francia, actuaron como mediadores entre éste
y los Cuerpos Masónicos de países anglófonos
y alemanes. Con las Grandes Logias inglesas y americanas sus esfuerzos,
hasta ahora, habían tenido poco éxito. [165] Sólo
la Gran Logia de Iowa parece haber reconocido a la Gran Logia de Francia.
[166] La Gran Logia inglesa no sólo rechazó la oferta,
sino que incluso declaró, el 23 de septiembre de 1907, por
medio de su archivista: "Creemos que, estamos mejor en Inglaterra,
separados de tal gente. De hecho, la Francmasonería tiene un
tan mal olor en el Continente de Europa, a causa de ser explotada
por Socialistas y Anarquistas, que tenemos que romper enteramente
las relaciones con la mayoría de los Grandes Cuerpos que han
abandonado nuestros Linderos". [167] Las Grandes Logias americanas
(Massachusetts, Missouri, etc.), en general, parecen estar resueltas
a seguir el ejemplo de las Grandes Logias inglesas.
Las Grandes Logias alemanas, al contrario, por lo menos la mayoría,
cedieron ante la presión ejercida en ellas por un gran numero
de hermanos alemanes. Cautivadas por el partido del Gran Oriente,
el 3 de junio de 1906, la Federación de las ocho Grandes Logias
alemanas, por 6 votos a 2, decretó establecer relaciones amistosas
oficiales con la Gran Logia, y el 27 de mayo de 1909, por 5 votos
a 3, restaurar las mismas relaciones con el Gran Oriente de Francia.
Este último decreto provocó las más grandes demostraciones
de alegría, triunfo y jubilación en el partido del Gran
Oriente, que lo consideró como un evento de gran importancia
histórica. Pero entre tanto una discusión en la prensa
pública fue provocada por algunos artículos incisivos
del "Germania" [168] con el resultado de que, las tres antiguas Grandes
Logias Prusianas, que constaban de 37 198 hermanos controladas por
el protectorado, abandonando su ambigua actitud enérgicamente
condenaron el decreto del 27 de mayo de 1909, y la actitud de las
5 otras así llamadas Grandes Logias "humanitarias" alemanas,
que constaban de solo 16 448 hermanos. Se esperaba que, las Grandes
Logias británicas y americanas, incitadas por el ejemplo de
las Grandes Logias alemanas, frente al secular enemigo común
del Vaticano, se unirían al partido del Gran Oriente antes
del gran congreso Masónico universal, que se tendría
en Roma en 1911. Pero en lugar de una más estrecha unión
de la Francmasonería universal soñada por el partido
del Gran Oriente, el único resultado fue una división
entre las Grandes Logias alemanas por el que la federación
misma fue momentáneamente sacudida hasta sus cimientos.
Pero a pesar del fracaso de las negociaciones oficiales, había
muchos alemanes y no pocos masones americanos, que evidentemente,
favorecían, por lo menos, los principales objetivos anticlericales
del partido del Gran Oriente. Sorprendente evidencia de esto fue la
resultante y violenta agitación mundial, que, con la ocasión
de la ejecución del anarquista, Hermano Ferrer, 31, un miembro
activo del Gran Oriente de Francia [169] fue provocada por los Grandes
Orientes de Francia [170] y de Italia [171] para motivar la organización
de un Kulturkampf internacional según el modelo francés.
En casi todos los países de Europa, la separación del
Estado y de la Iglesia y la laicizacion o neutralización de
la enseñanza y educación populares, fueron y son todavía
exigidas por todos los partidos de Izquierda con redoblada impetuosidad.
El hecho de que hay también masones americanos, que evidentemente
defienden la Kulturkampf en América e inspiran la Kulturkampf
internacional, es atestado por el ejemplo de los Hermanos. J.D. Buck,
33 y A. Pike, 33. Buck publicó un libro, "El Genio de la Francmasonería",
en el que defiende muy enérgicamente una Kulturkampf
para los Estados Unidos. Este libro que, en 1907, estaba en su 3ra
edición, se recomienda ardientemente a todos los masones americanos
por los periódicos Masónicos. A. Pike, como el Gran
Comendador del Supremo Consejo Maestro Mundial (Charleston, Carolina
del Sur) no perdió ninguna oportunidad para, en sus cartas,
excitar el espíritu anticlerical de sus colegas. En una larga
carta del 28 de diciembre de 1886, por ejemplo, le ruega al Gran Comendador
italiano, Timoteo Riboli, 33, amigo íntimo de Garibaldi, de
hacer todo lo que este en su poder, para unir a la Masonería
italiana en contra del Vaticano. El escribe:
El Papado. . . ha sido durante mil años el
verdugo y la maldición de la Humanidad, la impostura más
desvergonzada, en su pretensión al poder espiritual de todas
las edades. Con sus túnicas empapadas y apestando con la
sangre de medio millón de seres humanos, siempre con el apreciado
olor de carne humana quemada en sus narices, se regocija con la
renovada perspectiva del poder. Ha enviado por todo el mundo sus
anatemas en contra del gobierno Constitucional y del derecho de
los hombres a la libertad de pensamiento y conciencia.
Además,
"En presencia de esta 'Cobra di capello' espiritual,
este enemigo mortal, traicionero, asesino, el más formidable
poder en el mundo, la unidad de la Masonería italiana es
de necesidad absoluta y suprema; y ante esta necesidad superior
y omnipotente todas las consideraciones menores deben deferirse;
las disensiones y la desunión, en presencia de este enemigo
de la raza humana son criminales". "no debe haber ninguna insistencia
inflexible, intransigente en opiniones particulares, teorías,
prejuicios, profesiones: sino, al contrario, concesiones mutuas
y cooperación armoniosa". "La Francmasonería del mundo
se regocijará al ver cumplida y consumada la Unidad de la
Francmasonería italiana". [172]
Periódicos Masónicos importantes, por
ejemplo, "El Tyler-Keystone Americano" (Ann Arbor), abiertamente patrocinan
los esfuerzos del Partido del Gran Oriente francés. "La absoluta
unidad del Gremio", dice el Antiguo Gran Maestro Clifford P. MacCalla
(Pennsylvania), "es un glorioso concepto". "Ni las fronteras de los
Estados ni los vastos océanos separan a la Fraternidad Masónica.
Por todas partes es una". "No hay iglesia universal, ni Cuerpo universal
de política; solo hay una Fraternidad universal, esta Francmasonería;
y cada Hermano que es un miembro digno, puede sentirse orgulloso de
ella". [173] Debido a la solidaridad existente entre todos los Cuerpos
Masónicos y entre los masones individuales, todos son solidariamente
responsables por las maldades de sus compañeros miembros.
Masones representativos, sin embargo, exaltan la pretendida saludable
influencia de su orden en la cultura y el progreso humanos. La Masonería",
dice Frater, Gran Orador, Washington, "es el santuario de grandes
pensamientos, de bellos sentimientos, el seminario para el perfeccionamiento
de los estándares moral y mental de sus miembros. Es como un
deposito de moralidad que llueve su benigna influencia en la mente
y en el corazón". [174] "La Francmasonería Moderna",
según otros masones, "es un reformador social y moral". [175]
"nadie", dice el "Keystone" de Chicago, "ha calculado o puede calcular
el tan extenso carácter de la influencia de la Masonería
en el mundo. No se limita de ninguna manera a los Cuerpos del Gremio.
Cada iniciado es un portador de la luz, una fuente luminosa". [176]
"En Alemania como en los Estados Unidos y Gran Bretaña aquellos
que han sido lideres de hombres en la vida intelectual, moral y social,
han sido francmasones. Ejemplos eminentes en el pasado han sido los
Hermanos Fichte, Herder, Wieland, Lessing, Goethe. El más grande
de todos ellos fue I.W. von Goethe. Bien podemos estar orgullosos
de un tal hombre" [177] etc. Los Masones alemanes [178] reivindican
para la Francmasonería una parte considerable en el espléndido
desarrollo de la literatura alemana en los siglos XVIII y XIX. Estas
reivindicaciones, sin embargo, cuando se examinan con espíritu
crítico, resultan o infundadas o exageradas. La Francmasonería
inglesa, estaba entonces en un bajo nivel moral e intelectual y retrogradando
hacia la ortodoxia, no estaba calificada para ser la creadora o un
factor importante en la libre pensadora "Cultura de la Ilustración".
La Masonería alemana, entonces dominada por el sistema sueco
y la Estricta Observancia e intelectual y moralmente degenerada, como
los mismos historiadores Masónicos lo reconocen, no estaba
en mejor condición. En verdad los principales hombres literarios
de la época, Lessing, Goethe, Herder, etc. fueron cruelmente
engañados y defraudados por lo que vieron y experimentaron
en su vida de la Logia. [179] Lessing habló con desdén
de la vida de la Logia; Goethe describió las asociaciones Masónicas
y sus hechos como "necios y pícaros"; Herder escribió,
el 9 de enero de 1786, al famoso Hermano filólogo Heyne; "sostengo
un odio mortal a las sociedades secretas y, como resultado
de mi experiencia, tanto dentro de sus círculos más
íntimos y fuera de ellas, las mando a todas el demonio. Por
las constantes conspiraciones para dominar y el espíritu de
intriga que se arrastra bajo la cubierta". [180]
La Francmasonería, lejos de contribuir a la grandeza literaria
de estos u otros hombres importantes, se aprovechó del esplendor
exterior que su membresia reflejó en ella. Pero la ventaja
no fue de ninguna manera merecida, ya que, aun en la plenitud de su
fama literaria, no ellos, sino estafadores ordinarios, como Johnson,
Cagliostro, etc., fueron los centros alrededor de los cuales el mundo
Masónico gravitó. Todos los hombres superiores pertenecientes
a la Francmasonería: Fichte, Fessler, Krause, Schröder,
Mossdorf, Schiffman, Findel, etc., cuando se esforzaron por depurar
la vida de la Logia de la charlatanería, fueron tratados ignominiosamente
por la mayoría de los masones ordinarios y aun por las autoridades
de la Logia. Hombres de semejante tendencia de pensamiento son estigmatizados
por partidarios Masónicos ingleses y americanos como "materialistas"
e "iconoclastas". [181] Pero cierto es que las Logias trabajan silenciosa
y efectivamente por la propagación y aplicación de los
principios Masónicos "no-sectarios" en la sociedad y vida humanas.
Las revistas Masónicas abundan en pasajes a este efecto. Así
el Hermano Richardson de Tennessee afirma: "La Francmasonería
hace su trabajo silenciosamente, pero es el trabajo de un río
profundo, que silenciosamente empuja hacia el océano, etc."
[182] "El abandono de viejos temas y la formación de nuevos",
explicó el Supremo Gran sacerdote, J.W. Taylor (Georgia), "no
siempre surge de la causa inmediatamente perceptible que el mundo
designa, sino que es la culminación de principios que han trabajado
en las mentes de hombres por muchos años, hasta que por fin
el momento apropiado y el ambiente propicio encienden la verdad latente
en vida, y, como la luz de la razón fluye de mente a mente
y la unidad de propósito de corazón a corazón,
entusiasmando a todos con una poderosa causa común y moviendo
naciones como un solo hombre hacia la realización de grandes
fines. Con este principio la Institución de la Francmasonería
difunde su influencia al mundo de la humanidad. Trabaja calladamente
y en secreto, pero penetra a través de todos los intersticios
de la sociedad con sus muchas relaciones, y los recipientes de sus
muchos favores son intimidados por sus grandes logros, pero no pueden
decir de donde llegó". [183] El "Voice" (Chicago) escribe:
"Nunca antes en la historia de las edades ha la Francmasonería
ocupado una posición tan importante, como en el momento actual.
Nunca fue su influencia tan notable, el número de sus miembros
tan extenso, su enseñanza tan venerada". "Hay más masones
fuera de la gran Hermandad que dentro de ella". A través de
su "moralidad pura" con la que la Francmasonería pura es sinónima,
"influencia a la sociedad y, imperceptiblemente, siembra la semilla
que trae fruto en sanas leyes y virtuosos decretos. Sostiene el derecho,
releva al apurado, defiende al débil y levanta al caído
(por supuesto, todo se entiende en el sentido Masónico antes
explicado). Así, silenciosa pero segura y continuamente, construye
en el gran tejido de la sociedad humana". [184]
La real fuerza de la Francmasonería en su trabajo externo es
en verdad, que hay más masones y con frecuencia mejor calificados
para el desempeño del trabajo Masónico, fuera de la
hermandad que dentro de ella. La Francmasonería misma en Europa
y en América funda sociedades e instituciones similares en
forma y objetivo para todas las clases sociales e infunde en ellas
su espíritu. Así según Gould [185] la Francmasonería,
desde aproximadamente 1750, "ha ejercitado una influencia notable
sobre todas las otras sociedades con obligación de juramento".
Lo mismo declaran los Hermanos L. Blanc, Deschamps, etc. por Alemania
y otros países. En los Estados Unidos según la "Enciclopedia
de Fraternidades", existen más de 600 sociedades secretas,
funcionando más o menos bajo el velo de formas modeladas en
el simbolismo Masónico y por la mayor parte notablemente influenciadas
por la Francmasonería, de manera que uno de cada tres adultos
varones en los Estados Unidos es miembro de una o más de tales
sociedades secretas. "La Francmasonería", dice la "Enciclopedia",
p.v., "es por supuesto, mostrada como la Madre-Fraternidad de hecho
y de nombre". "Pocos de los que estén bien informados en el
tema, negarán que la Fraternidad Masónica sea directa
o indirectamente la organización madre de todas las sociedades
secretas modernas, buenas, malas e indiferentes". [186]
Muchos francmasones angloamericanos están habituados
a protestar fuertemente en contra de todos los cargos que acusan a
la Francmasonería de interferir en asuntos políticos
o religiosos o de hostilidad a la Iglesia o deslealtad a las autoridades
públicas. Incluso alaban a la Francmasonería como "uno
de los baluartes más fuertes de la religión" [187] "la
sirvienta de la religión" [188] y la "sirvienta de la iglesia".
[189] "no hay nada en la naturaleza de la Sociedad", dice el "Artesano
Real", Nueva York, "que haga necesario renunciar a una sola frase
de cualquier creencia, ni a abandonar ninguna costumbre religiosa
o a eliminar un dogma de fe. A nadie se le pide que niegue la Biblia,
o que cambie su relación con la Iglesia o a ser menos atento
a las enseñanzas de sus instructores y consejeros espirituales".
[190] "La Masonería en verdad contiene la medula de la Cristiandad".
[191] "Es un gran error el pensar que es un enemigo de la Iglesia".
"No se presenta a sí misma como un substituto de esa institución
predestinada por Dios". "Se presenta a sí misma como un asociado,
como un aliado, como un ayudante en la gran obra de la regeneración
de la raza, del ennoblecimiento del hombre". [192] En consecuencia,
"negamos el derecho a la Iglesia Romish (Romana) de excluir de su
comunión aquellos de su grey que han tomado responsabilidades
en la Orden de la Francmasonería". [193] Aunque tales protestaciones
parecen ser sinceras e incluso muestran un elogiable deseo de sus
autores de no entrar en conflicto con la religión y la Iglesia,
son desmentidos por bien conocidos hechos. Indudablemente la Francmasonería
y la religión "cristiana" o "católica" no se oponen
la una a la otra, cuando los masones, algunos por error y otros hipócritamente
entiende "cristiano" o "católico" en el sentido Masónico
precedentemente descrito, o cuando la misma Masonería, equivocadamente,
se considera como una institución ortodoxa cristiana. Pero
entre la "Masonería" y la religión "cristiana" o "católica",
tomadas como verdaderamente son: entre la Francmasonería "no-sectaria"
y la Cristiandad o el Catolicismo "dogmáticos, ortodoxos",
hay una oposición radical. Es vano decir: aunque la Masonería
es oficialmente "no-sectaria", no impide a masones individuales el
ser "sectarios" en sus relaciones no Masónicas; ya que en su
"no-sectarismo" oficial, la Francmasonería necesariamente combate
todo lo que la Cristiandad contiene fuera de la "religión universal
en la que todos los hombres están de acuerdo", por consiguiente
todo aquello que es característico de la religión cristiana
y católica. La Francmasonería combate estos rasgos distintivos
no sólo como superfluos y meramente subjetivos, sino también
como adiciones espurias que desfiguran la verdad objetiva universal,
que profesa. Ignorar Cristo y la Cristiandad, es prácticamente
rechazarlos como estructuras que no son esenciales.
Pero la Francmasonería va más lejos
y ataca al Catolicismo abiertamente. La "Voice" (Chicago), por ejemplo,
en un artículo que empieza: "no hay nada en la religión
católica que sea adverso a la Masonería", continúa,
porque la verdad es, que la Masonería encarna
esa religión en la que todos los hombres están de
acuerdo. Esto es tan verdadero como que toda religión verdadera,
dondequiera que se encuentre, es en substancia la misma. Ni está
en él poder de ningún hombre ni Cuerpo de hombres
el hacerlo de otra manera. Doctrinas y formas de observancia conformes
a la piedad, impuestas por directores espirituales, pueden ser tan
variadas como las direcciones del viento; y como estos últimos
pueden guerrear el uno con el otro sobre la faz de la tierra entera,
pero no son religión. Intolerancia y celo, las suposiciones
del clero, con todas sus innumerables invenciones para amplificar
e impresionar al mundo. . . son siempre las principales causas de
disputa, odio y venganza, que difaman y destierran a la religión
y sus inseparables virtudes, y provocan daño atroces, dondequiera
que se encuentra la humanidad en la tierra. El papado y el clero
están tan unidos, que pueden ser llamados lo mismo; la verdad
es, que el primero no es ni más ni menos que un caso especial
del segundo, que es una forma particular de un principio vicioso,
que él mismo no es sino el resultado del orgullo de la autosuficiencia
y del deseo de poder. Nada de lo que se puede nombrar, es más
repugnante al espíritu de la Masonería, no hay nada
en contra de lo que más cuidadosamente nos defendamos, y
esto ha sido siempre bien entendido por todos los maestros expertos,
y debe en verdad decirse, que tal es la sabiduría de las
enseñanzas, i.e. de la instrucción Masónica
en las Logias, etc. [194]
Similares discusiones, que contienen en casi cada
palabra un ataque oculto o abierto en contra de la Cristiandad, abundan
en las verdaderas revistas y libros Masónicos de todos los
países. El ex Gran Diácono J.C. Parkinson, un ilustre
Masón inglés, francamente confiesa: "Los dos sistemas,
el Romanismo y la Francmasonería, no son sólo incompatibles,
sino que se oponen radicalmente el uno al otro" [195] y masones americanos
dicen: "no haremos francmasón un hombre, hasta que sepamos
que no es católico". [196]
Con respecto a la lealtad hacia el "gobierno legal"
masones americanos pretenden que "en todas partes los Francmasones,
individual y colectivamente, son defensores fieles y activos de los
gobiernos republicanos o constitucionales". [197] "Nuestros principios
son todos republicanos". [198] "Fidelidad y Lealtad, y paz y orden,
y subordinación a las autoridades legales son los dioses tutelares
de la Francmasonería" [199] y francmasones ingleses declaran
que, "la lealtad de los masones ingleses es proverbial". [200] Estas
protestaciones de francmasones ingleses y americanos, en general,
se consideran sinceras en lo que concierne a sus gobiernos reales.
Ni aun el revolucionario Gran Oriente de Francia piensa en derrocar
el orden político actual en Francia, lo que seria en total
conformidad con sus deseos. La pregunta es, si los francmasones respetan
un Gobierno legítimo en su propio y en otros países,
cuando no esta inspirado por principios Masónicos. En este
aspecto tanto los francmasones ingleses como los americanos, por sus
principios y conducta, provocan el veredicto condenatorio de la opinión
pública ilustrada e imparcial. Hemos ya precedentemente indicado
el caprichoso Artículo II de los "Antiguos Cargos", calculado
para alentar la rebelión en contra de los Gobiernos que no
están de acuerdo con los deseos de la Francmasonería.
La "Crónica del Francmasón" no hace mas que expresar
fielmente los sentimientos de la Francmasonería angloamericana,
cuando escribe:
Si afirmáramos que bajo ninguna circunstancia
se ha encontrado a un Masón dispuesto a tomar las armas en
contra de un mal gobierno, declararíamos solamente que, en
momentos de prueba, cuando el deber, en el sentido Masónico,
para con el estado significa antagonismo al Gobierno, habrían
fracasado en el deber más alto y más sagrado de un
ciudadano. La rebelión en algunos casos es un deber sagrado,
y nadie, sino un intolerante o un necio, dirá, que nuestros
compatriotas se equivocaron, cuando tomaron las armas en contra
del Rey James II. La lealtad a la libertad, en un caso de esta clase,
anula todas las otras consideraciones, y cuando rebelarse significa
ser libre o perecer, sería inútil insistir en que
un hombre debe recordar obligaciones que nunca se pensaron para
robarlo de su condición de ser humano y de ciudadano. [201]
Tal lenguaje satisfaría igualmente a todo movimiento
anárquico. Las declaraciones citadas se hicieron en defensa
de masones conspiradores españoles. Sólo una página
más allá, la misma revista Masónica inglesa
escribe: "Ciertamente la Masonería italiana, que ha rendido
un tan inestimable servicio en la regeneración de este país
tan espléndido", "es digna de la alabanza más alta".
[202] "Una francmasón, movido por altos principios", dice
la "Voice" (Chicago), "asestaría justificadamente un golpe
a la tiranía y se asociaría con otros para obtener
el necesario remedio, por medios que ordinariamente no son justificables.
La historia ofrece muchos casos de actos que han sido justificados
por eventos posteriores, y ninguno de nosotros, masones o no, nos
inclinamos a condenar los complotes tramados entre Paul Revere,
Dr. J. Warren y otros, en la antigua Taberna del Dragón Verde,
el cuartel general de la Francmasonería Colonial en Nueva
Inglaterra, porque estos complotes fueron inspirados por elevados
propósitos y el resultado no sólo los justifico, sino
que coronó a esos héroes con la gloria". [203] "Ningún
francmasón" dijo Right Rev. H.C. Potter en el centenario
del Gran Capítulo del Arco Real, Nueva York, "puede honorablemente
doblar la rodilla delante de ningún potentado extranjero
(ni siquiera delante del Rey Edward VII de Inglaterra) civil o eclesiástico
(el Papa) o ofrecer fidelidad a ninguna soberanía extranjera,
temporal o espiritual". [204] De esta declaración es evidente
que, según Potter, ningún católico puede ser
Masón. En conformidad con estos principios, francmasones
americanos e ingleses apoyaron a los lideres del movimiento revolucionario
en el continente europeo. Kossuth, que "había sido un líder
en la rebelión contra la tiranía austríaca",
fue entusiásticamente recibido por masones americanos, solemnemente
iniciado en la Francmasonería en Cincinnati, el 21 de abril
de 1852, y se le ofreció un generoso regalo como prueba de
"que en el altar de la Logia de San Juan el fuego del amor irradió
tan intensamente, que encendió con su luz incluso los más
profundos apartados y las fortalezas montañosas de Hungría".
[205] Garibaldi, "el más grande francmasón de Italia"
[206] y Mazzini fueron también alentados por los francmasones
angloamericanos en sus empresas revolucionarias. [207] "El Masón
tenaz", dice la "Voice" (Chicago)", nunca será hallado comprometido
en conspiraciones o complotes con el propósito de derrocar
y subvertir un gobierno basado en los principios Masónicos
de libertad y derechos equitativos". [208] "Pero" declara Pike,
"con lengua y pluma, con todas nuestras influencias abiertas y secretas,
con el dinero, y si fuera menester, con la espada, promoveremos
la causa del progreso humano y laboraremos para conceder derechos
políticos al pensamiento humano, darle libertad a la conciencia
humana (sobre todo de las 'usurpaciones' papales) y derechos justos
a la gente en todas partes. Dondequiera que una nación luche
por ganar o recuperar su libertad, dondequiera que la mente humana
afirme su independencia y las personas exijan sus derechos inalienables,
allí irá nuestra más cordial simpatía".
[209]
VIII. ACCION DE LAS AUTORIDADES DEL ESTADO
Y DE LA IGLESIA
Bastante curiosamente, el primer soberano que se unió y
protegió a la Francmasonería fue el Emperador católico
alemán Francisco I, fundador de la línea real de Austria,
mientras que las primeras medidas contra la Francmasonería
fueron tomadas por Gobiernos Protestantes: Holanda, 1735;
Suecia y Ginebra, 1738; Zurich, 1740; Berna, 1745. En España
Portugal e Italia, medidas contra la Masonería fueron tomadas
después de 1738. En Bavaria la Francmasonería se prohibió
en 1784 y 1785; en Austria 1795; en Baden 1813; en Rusia 1822. Desde
1847 se ha tolerado en Baden, desde 1850 en Bavaria, desde 1868
en Hungría y España. En Austria la Francmasonería
se prohibió porque, tal como la Corte Superior de la Administración
correctamente declaró el 23 de enero de 1905, una asociación
Masónica, aunque establecida de acuerdo con la ley, "sería
un miembro de una gran organización (internacional) (en realidad
regida por los 'Antiguos Cargos', etc. según los principios
generales y objetivos Masónicos), cuyos verdaderos reglamentos
se mantendrían ocultos de las autoridades civiles, de manera
que no se puede controlar la actividad de los miembros". [210] De
hecho se da por sentado que los masones Austro-húngaros,
cualesquiera que fueran los estatutos que pudieran presentar al
Gobierno austríaco para obtener su autorización, continuarían
de hecho a tener al Gran Oriente francés como su verdadero
modelo, y a los Hermanos Kossuth, Garibaldi, y Mazzini como los
héroes, que se esforzarían de imitar. El decreto Prusiano
de 1798 prohibió la Francmasonería en general, exceptuando
las tres antiguas Grandes Logias Prusianas que el protectorado sometía
a un estricto control por el Gobierno. Este decreto, aunque jurídicamente
abrogado por el decreto del 6 de abril de 1848, prácticamente,
según una decisión de la Suprema Corte del 22 de abril
de 1893, debido a una interpretación errónea de los
órganos de la administración, permaneció en
vigor hasta 1893. De igual manera, en Inglaterra se aprobó
una Acta del Parlamento, el 12 de julio de 1798, para la "supresión
más eficaz de las sociedades establecidas para sediciones
y propósitos traicioneros y para evitar traiciones y prácticas
sediciosas". Por esta Acta las asociaciones y reuniones Masónicas
en general fueron prohibidas, y sólo las Logias existentes
el 12 de julio de 1798, y regidas según las antiguas reglas
de la Masonería del reino fueron toleradas, a condición
de que dos representantes de la Logia debiesen tomar el juramento,
delante de los magistrados, de que la Logia existía y era
regida tal como el Acto ordenaba. [211] Durante el período
1827-34, se tomaron medidas en contra de la Francmasonería
en algunos de los Estados Unidos de América. Acerca de los
países europeos se puede declarar que, todos aquellos Gobiernos
que no se habían originado en el movimiento revolucionario,
se esforzaron por protegerse en contra de las sociedades secretas
Masónicas.
La acción de la Iglesia esta resumida en las declaraciones
papales en contra de la Francmasonería desde 1738, las más
importantes de las cuales son:
Clemente XII, Const. "In Eminenti", 28 abril,
1738;
Benedicto XIV, "Providas", 18 mayo, 1751;
Pío VII, "Ecclesiam", 13 septiembre,
1821;
León XII, "Quo graviora", 13 marzo,
1825;
Pío VIII, Encycl. "Traditi", 21 mayo,
1829;
Gregorio XVI, "Mirari", 15 agosto, 1832;
Pío IX, Encycl. "Qui pluribus", 9 noviembre,
1846;
Pío IX, Alloc. "Quibus quantisque malis",
20 abril, 1849;
Pío IX, Encycl. "Quanta cura", 8 diciembre,
1864;
Pío IX, Alloc. "Multiplices inter",
25 septiembre, 1865;
Pío IX, Const. "Apostolicæ Sedis",
12 octubre, 1869;
Pío IX, Encycl. "Etsi multa", 21 noviembre,
1873;
León XIII, Encycl. "Humanum genus",
20 abril, 1884;
León XIII, "Præclara", 20 junio,
1894;
León XIII, "Annum ingressi", 18 marzo,
1902 (en contra de la Francmasonería italiana);
León XIII, Encycl. "Etsí nos",
15 febrero, 1882;
León XIII, "Ab Apostolici", 15 octubre,
1890.
Estas declaraciones pontificales de la primera a la ultima están
en completa armonía, las últimas reafirman las primeras
con los desarrollos exigidos por el crecimiento de la Francmasonería
y otras sociedades secretas.
Clemente XII con precisión indica las razones principales
por las cuales las asociaciones Masónicas, según los
puntos de vista católico, cristiano, moral, político
y social, deben ser condenadas. Estas razones son:
El peculiar, "no-sectario" (en verdad, anticatólico
y anticristiano) carácter naturalista de la Francmasonería,
por el que teórica y prácticamente menoscaba la fe católica
y cristiana, primero en sus miembros y a través de ellos en
el resto de la sociedad, crea indiferencia religiosa y desprecio
por la ortodoxia y la autoridad eclesiástica.
El secreto inescrutable y el engañoso siempre
cambiante disfraz de la asociación Masónica y de su
"obra", por la que "hombres de esta especie entran como ladrones dentro
de la casa y como zorros maniobran para desarraigar el viñedo",
"pervirtiendo el corazon de los humildes", arruinando su bienestar
espiritual y temporal.
Los votos de secreto y de fidelidad a la Masonería
y a la obra Masónica, que no pueden ser justificados en su
propósito, su objeto, o su forma, y no pueden, por consiguiente,
causar ninguna obligación. Los juramentos son condenables,
porque el propósito y objeto de la Masonería son "perversos"
y censurables, y el aspirante, en la mayoría de los casos,
ignora la importancia o la magnitud de la obligación que él
toma. Además los "secretos" ritualisticos y doctrinales que
son el objeto principal de la obligación, según las
autoridades Masónicas superiores, o son naderías o ya
no existen. [212] En ambos casos el juramento es un abuso condenable.
Incluso las maneras de reconocimiento Masónico, que se presentan
como el principal y único "secreto" indispensable de la Masonería,
están publicadas en muchos libros impresos. En consecuencia,
los verdaderos "secretos" de la Masonería, si tales hay, pueden
sólo ser las conspiraciones políticas o anti-religiosas
como los complotes de las Grandes Logias en los países latinos.
Pero tales secretos, condenados, al menos teóricamente, por
los mismos masones angloamericanos, no harían el juramento
u obligación sino más inmoral y por consiguiente nulo
e inválido. Por eso en todo aspecto, los juramentos Masónicos
no son sólo sacrílegos sino también un abuso
contrario al orden público que requiere de juramentos y compromisos
solemnes como el principal medio para mantener la veracidad y la lealtad
en el Estado y en la sociedad humana, y que, por tanto, no deben ser
envilecidos ni caricaturizados. En la Masonería se degrada
el juramento aun más por su forma que incluye las penalidades
más atroces, por la "violación de obligaciones" que
ni siquiera existen; una "violación" que, en verdad sería
y en muchos casos es, un deber imperioso.
El peligro que tales sociedades representan para la seguridad y la
"tranquilidad del Estado" y para "la salud espiritual de las almas",
y por tanto su incompatibilidad con las leyes civil y canónica.
Porque aun admitiendo que algunas asociaciones Masónicas no
persiguieran ningún propósito contrario a la religión
y al orden público, serían sin embargo contrarias al
orden público, porque por su misma existencia como sociedades
secretas basadas en los principios Masónicos, alientan
y promueve la fundación de otras sociedades secretas
muy peligrosas y hacen difícil, si no imposible, la acción
eficaz de las autoridades civiles y eclesiásticas en contra
de ellas.
De los otros decretos papales sólo algunas declaraciones
características requieren el ser mencionadas. Benedicto
XIV apela con la mayor urgencia a los príncipes católicos
y a los poderes civiles para obtener su ayuda en la lucha contra
la Francmasonería. Pío VII condena la sociedad
secreta de los Carbonari que, si no un vástago,
es "seguramente una imitación de la sociedad Masónica"
y, como tal, ya incluida en la condenación emitida contra
ella. León XII deplora el hecho de que los poderes
civiles no hayan tomado en cuenta los primeros decretos papales
y, en consecuencia, que de las antiguas sociedades Masónicas
hayan surgido sectas aun más peligrosas. Entre ellas la "Universitaria"
se menciona como la más perniciosa. "Se debe considerar cierto",
dice el papa, "que estas sociedades secretas están
enlazadas por el vínculo de los mismos propósitos
criminales". Gregorio XVI de la misma manera declara que
las desgracias de la época son principalmente debidas a la
conspiración de las sociedades secretas, y como León
XII, deplora la indiferencia religiosa y las falsas ideas
de tolerancia propagadas por las sociedades secretas. Pío
IX [213] describe la Francmasonería como una organización
insidiosa, fraudulenta y perversa perjudicial para la religión
y la sociedad; y condena nuevamente "esta Masónica y otras
sociedades semejantes, que difieren sólo en apariencia, y
que se unen constante y abiertamente o en secreto complot contra
la Iglesia o la autoridad legal". León XIII (1884)
dice: "Hay varias sectas, que aunque difieren en nombre, rito, forma
y origen, están sin embargo tan unidas por una comunidad
de propósitos y por la similitud de sus principales principios
que no son verdaderamente mas que una con la secta Masónica,
que es una clase de centro, de donde todas ellas proceden y adonde
todas ellas regresaran". El propósito final de la Francmasonería
es "el derrocamiento de todo el orden religioso, político
y social basado en las instituciones cristianas y el establecimiento
de un nuevo estado de cosas según sus propias ideas y basado
en sus principios y leyes de Naturalismo puro".
En vista de estas varias razones a los católicos, desde
1738, les está, bajo pena de excomunión incurrida
ipso facto y reservada al papa, estrictamente prohibido entrar
o promover de cualquier manera las sociedades Masónicas.
La ley ahora en vigor [214] pronuncia la excomunión en "aquellos
que entran en las sectas Masónicas o del Carbonarias
u otras del mismo tipo, que, abiertamente o en secreto, complotan
en contra de la Iglesia o autoridad legal y aquellos que de cualquier
manera favorisan estas sectas o no denuncia a sus jefes y miembros
principales". Bajo este encabezado se debe también hacer
mención de la "Instrucción Práctica de la Congregación
de la Inquisición del 7 de mayo de 1884 [215] y de los decretos
de los Concilios Provinciales de Baltimore, 1840; Nueva Orleans,
1856; Quebec, 1851, 1868; del primer Consejo de las Colonias inglesas,
1854; y particularmente de los Concilios Plenarios de Baltimore,
1866 y 1884. [216] Estos documentos se refieren principalmente a
la aplicación de los decretos papales según la condición
peculiar de las provincias eclesiásticas respectivas. El
Tercer Consejo de Baltimore, n. 254 sig., expone el método
de determinar si si o no una sociedad se debe considerar como incluida
en la condenación papal de la Francmasonería. En esto
reserva la decisión final a una comisión que consta
de todos los arzobispos de las provincias eclesiásticas representadas
en el concilio, y, si no puede llegar a una conclusión unánime,
refiere a la Santa Sede.
Estos decretos papales y censuras en contra de la Francmasonería
han sido frecuentemente la ocasión de cargos erróneos
e injustos. La excomunión se interpretó como una "imprecación"
que maldijo a todos los francmasones y los condenó a la perdición.
En verdad, una excomunión es simplemente una pena eclesiástica,
por la que los miembros de la Iglesia deben ser disuadidos de cometer
acciones que son criminales según la ley eclesiástica.
El papa y los obispos, por consiguiente, como fieles pastores del
rebaño de Cristo, no puede sino condenar a la Francmasonería.
Traicionarían, como Clemente XII declaró, sus
deberes más sagrados, si no se opusieran con todo su poder
a la propagación insidiosa y a la actividad de tales sociedades
en los países católicos o con respecto a los católicos
en los países mixtos y protestantes. La Francmasonería
promueve sistemáticamente la indiferencia religiosa
y socava las verdaderas Fe y vida, i.e., cristianas ortodoxas y
católicas. La Francmasonería es esencialmente Naturalismo
y, en consecuencia, opuesta a todo supernaturalismo. Acerca de algunas
acusaciones particulares de León XIII (1884) desafiadas
por los francmasones, ej., el carácter ateo de la Francmasonería,
se debe observar, que el papa considera la actividad de las sociedades
Masónicas y similares en su totalidad, aplicándoles
el término que designa a la mayor parte de estas sociedades
y entre los Cuerpos Masónicos aquellos, que promueven los
así llamados "anticlericales", en realidad irreligiosos y
revolucionarios, principios de la Francmasonería lógicamente
a sus ultimas consecuencias y así, en verdad, son, tal como
eran, los fortines avanzados y portaestandartes del total e inmenso
ejército anticatólico y anti-papal en la guerra mundial
espiritual de nuestra época. En este sentido también
el papa, de acuerdo con una visión bíblica y evangélica
fundamental desarrollada por San Agustín en su "De
civitate Dei", así como el poeta Masónico Carducci
en su "Himno a Satanás", considera a Satanás como
el jefe supremo espiritual de este ejército hostil. De esta
manera, León XIII (1884) explícitamente declara:
Lo que decimos, debe ser entendido de la secta Masónica
en la acepción universal del término, ya que incluye
a todas las sociedades aparentadas y asociadas, pero no de las personas
que son miembros. Puede haber personas entre estos, y no pocos, que,
aunque no libres de la culpa de haberse comprometido ellos mismos
en tales asociaciones, no son ellos mismos cómplices en sus
actos criminales ni están enterados del objetivo final que
estas asociaciones se esfuerzan por obtener. De la misma manera, es
quizás posible que, algunos de los varios Cuerpos de la asociación,
no aprueben de ninguna manera ciertas conclusiones extremas, que aceptarían
consistentemente como consecuencia necesaria de los principios generales
comunes a todos, si no fueran disuadidos por el carácter depravado
de las conclusiones.
"La federación Masónica se debe juzgar no tanto por
los actos y cosas que ha llevado a cabo, sino por la totalidad de
sus principios y propósitos".
NOTAS
[1] The Freemason's Chronicle [La Crónica
de La francmasonería], 1908, I, 283, se le referencia frecuentemente
en este artículo como Chr.
[2] Concise Hist. [Breve Hist]., 109, 122.
[3] Gould, "Hist.", I, 378, 379, 410; II,
153 sigs. siguientes
[4] A. Q. C., VIII, 35. 155 sig.; Boos, 104
[sigs.
[5] A. Q. C., X, 10-30; IX, 167.
[6] A. Q. C., XI, 166-168.
[7] Vorgeschichte, I, 1909, 42-58.
[8] A. Q. C., X, 20-22.
[9] Gould, Concise History [Breve Historia],
166 sig.
[10] Simbolismo de la Francmasonería,
1869, 303.
[11] 1900, I, 320 sig.
[12] "Transacciones de la Logia Ars Quatuor
Coronatorum", XI (Londres, 1898), 64.
[13] Enciclopedia, 296.
[14] Chr., 1890, II, 145.
[15] Donnelly, "Atlantis el Mundo Antediluviano".
[16] Oliver, I, 20, sig.
[17] Chr., 1880, I, 148; II, 139; 1884, II,
130; Gruber, 5, 122-128.
[18] Ver, por ejemplo, "The Voice" de Chicago,
Chr., 1885, I, 226.
[19] Ritual inglés, 1908, casi idéntico
a otros rituales inglés, irlandés, escocés,
y americano.
[20] Ver Gould, "Hist.", I, 408, 473, etc.
[21] "Handbuch", 3ra ed., I, 321; Begemann,
"Vorgeschichte, etc."., 1909, I, 1 sigs.
[22] Historia, II, 2, 121.
[23] A. Q. C., X, 128.
[24] Enciclopedia, 296 sig.
[25] 3, 17-39.
[26] Chr., 1878, I, 187, 194 sigs.
[27] Mackey, "Jurisprudencia", 17-39; Chr.,
1878, I, 194 sigs.; 1888, I, 11).
[28] Fischer, I, 14 sig.; Groddeck, 1 sigs.,
91 sigs.; "Handbuch", 3ra ed., II, 154.
[29] Gran Logia Ms. No. 1, Gould, "Breve Historia",
236; Thorp, Ms. 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson Ms. 1729-39 A.
Q. C., XI, 22; Hughan, "Cargos Antiguos".
[30] Groddeck; "Handbuch", 3ra ed., I, 466
sigs.
[31] Oliver, "Ruina", I, 96; 332.
[32] Chr., 1876, I, 113.
[33] también ver Chr., 1878, I, 180;
1884, II, 38; etc., Gould, "Hist. Breve", 289 sig.
[34] Lexicon, 42.
[35] Kunsturkunden, 1810, I, 525.
[36] Begemann, "Vorgeschichte", II, 1910,
127 sig., 137 sig.
[37] Calcott, "Una Disquisition Cándido,
etc.", 1769; Oliver, "Ruinas", II, 301.
[38] Gould, "Historia", II, 400.
[39] Calcott; Oliver, ibid., II, 301-303.
[40] "Signo.", 1904, 45 sig.., 54; Gruber
(5), 49 sigs.; Idem (4), 23 sig.
[41] Findel, "Die Schule der Hierarchie, etc.".,
1870, 15 sigs.; Schiffmann, "Die Entstehung der Rittergrade", 1882,
85, 92, 95 sig.
[42] Bulletin du Grand Orient de France, 1877,
236-50.
[43] "Intern. Bull"., Berne, 1908, No. 2.
[44] Chr., 1878, I, 161.
[45] 3ra ed., II, 231.
[46] Chr., 1890, I, 243.
[47] Acacia, 1907, I, 48.
[48] Sign., 1907, 133 sig.
[49] Sign., 1905, 54.
[50] Chr., 1878, I, 134.
[51] Morales y Dogma, 643 sigs.
[52] 3ra ed., II, 200.
[53] Sign., 1905, 27.
[54] Rivista, 1909, 44.
[55] Gould, "Historia", II, 284 sig.
[56] Historia Breve, 309.
[57] A. Q. C., X, 127 sigs.; XI, 47 sigs.;
XVI, 27 sigs.
[58] Gould, "Breve Hist., 272; 310- 17.
[59] Ibid., 280.
[60] Ibid., 318.
[61] Handbuch, 3rd ed., I, 24 sigs.; II, 559
sigs.
[62] Chr., 1906, II, 19 sig.; 1884, II, 306.
[63] A. Q. C., XI, 43.
[64] Preston, "Ilustraciones", 296 [seq].
[65] Chr., 1887, II, 313.
[66] Drummond., "Chr"., 1884, II, 227; 1887,
I, 163; II, 178; Gould, "Historia Breve", 413.
[67] Prichard, "Masonería Disecada",
1730.
[68] Gould, "Historia Breve", 274 sig., 357
sig.; Boos, 174 sig.
[69] Handbuch, 2nd ed., II, 100.
[70] Abafi, I, 132.
[71] Boos, 170, 183 sigs., 191.
[72] Ver ILLUMINATI, y Boos, 303.
[73] Robertson, "Chr"., 1907, II, 95; ver
también Engel, "Gesch. des Illuminatenordens", 1906.
[74] Bauhütte, 1908, 337 sigs.
[75] Sign., 1898, 100; 1901, 63 sigs.; 1902,
39; 1905, 6.
[76] , 292 sig.
[77] Francés Vénérable;
German Meister von Stuhl.
[78] Chr., 1885, I, 259.
[79] Chr., 1881, I, 66.
[80] Chr., 1884, II, 196.
[81] Chr., 1885, I, 259), etc., etc.
[82] Gedanken und Erinnerungen, 1898, I, 302
sig.
[83] Solstice, 24 June, 1841, Procès-verb.,
62.
[84] 3ra ed., II, 109.
[85] Ver tambien Francmasón, Lond.,
1901, 181; Clavel, 288 sigs.; Ragon, "Cours", 164; Herold, 191,
no. 10; "Handbuch", 2nd
ed., II, 451 sigs.
[86] E.g., Krause, ibid., 2nd ed., I, 2, 429;
Marbach, "Freimaurer-Gelübde", 22-35.
[87] Mackey, "Jurisprudencia", 509.
[88] Thorp, Ms., 1629, A. Q. C., XI, 210;
Rawlinson, Ms. 1900, A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Antiguos Cargos".
[89] Chr., 1875, I, 81.
[90] Jurisprudencia, 510, nota 1.
[91] Chr., 1885, I, 161.
[92] Chr., 1889, II, 58.
[93] Chr., 1883, II, 331.
[94] Mackey, "Jurisprudencia", 232 sig..
[95] Mackey, op. cit., 514 sigs.
[96] París, 1889; Amberes, 1894; La
Haya, 1896; París, 1900; Ginebra, 1902; Bruselas, 1904; Roma,
planeado para Oct., 1911.
[97] Chr., 1907, II, 119.
[98] Off. Bull., 1885, VII, 29.
[99] Mackey, "Enciclopedia", 1908, 1007 sig.:
"Anual de la Masonería Universal", Berna, 1909; "Mas. Libro
del Año 1909", Londres; "Kalendar für Freimaurer", Leipzig,
1909.
[100] I, 340.
[101] Chr., 1890, I, 99.
[102] Chr., 1900, II, 3.
[103] A. Q. C., XVI, 28.
[104] Chr., 1902, I, 167.
[105] (1), 105.
[106] (1), 819.
[107] (1), 355.
[108] (3), 128.
[109] (1), 218.
[110] Santuario Intimo I, 311.
[111] Oliver, Hist. Linderos, I, 128.
[112] Oliver, ibid., I, 146, 65; II, 7 sig.
[113] Clavel, Ragnon, etc.
[114] Pike, Mackey, etc.
[115] Pike (1), 771 sig.
[116] (4), 397.
[117] Pike (1), 698 sig., 751, 849; (4), IV,
342 sig..; Mackey, "Simbolismo", 112 [sqq]., 186 [sqq].; también
ver Preuss, "Francmasonería americana", 175 [sqq].
[118] Mackey, "Diccionario", s. v. Phallus;
Oliver, "Signos", 206-17; V. Longo, La Mass. Specul.
[119] Ritual, I (primer) grado.
[120] Pike (3), 128.
[121] Pike (4), 141.
[122] Pike, ibid., 100 sig.
[123] (1), 291 sig.
[124] Pike (4), III, 81; (1), 291; Ragon,
l. c., 76-86.
[125] (4), I, 288 sig.
[126] Ibid., III, 142 sig.
[127] Ibid., III, 146.
[128] Ibid., IV, 474 sig.
[129] Ibid., IV, 478.
[130] Ibid., IV, 476.
[131] Ibid., IV, 547.
[132] "Abogado Masónico" de Indianapolis,
Chr., 1900, I, 296.
[133] Chr., 1897, II, 83.
[134] (4), I, 271.
[135] Ibid., I, 280; (1), 516 sig.
[136] Chr., 1878, II, 28.
[137] (4), I, 311.
[138] Ibid., IV, 388 sig.
[139] Ibid, IV, 389 sig.
[140] (1), 849.
[141] Oliver, "Filosofía Teocrática",
355.
[142] Oliver, Hist. Landmarks [Linderos Hist.],
I, 11, 21; "Freemasons' Quarterly Rev"., I, 31; Casanova en Ragon,
"Rit. 3r
Grado", 35.
[143] Pike (4), III, 68.
[144] Ibid., IV, 470, 479, 488, 520.
[145] Chr., 1880, II, 179.
[146] Ibid., 1892, I, 246. Para críticas
semejantes ver Chr., 1880, II, 195; 1875, I, 394.
[147] Gould, "Historia Breve" 419.
[148] Chr., 1893, I, 147.
[149] Chr., 1906, I, 202.
[150] "Nueva Edad", mayo, 1910, 464.
[151] "Acacia", II, 409.
[152] Ver Congrés Intern. de París,
1889, in "Compte rendu du Grand Orient de France", 1889; Browers,
"L'action, etc.".; Brück, "Geh. Gesellsch. en Spanien"; "Handbuch";
artículos en distintos países ,etc.
[153] Ver "Rivista", 1909, 76 sigs.; 1908,
394; "Acacia", 1908, II, 36; "Bauhütte", 1909, 143; "La Franc-Maçonnerie
démasquée , 1909, 93-96; "Compte rendu du Convent.
Du Gr. Or. de France", 21-26 Sept., 1908, 34-38.
[154] Handbuch, 3rd ed., II, 517.
[155] Gruber (5), 6; Ewald, "Loge und Kulturkampf".
[156] Ver Herold, No. 37 y 33 sigs.
[157] también ver Chr., 1889, I, 81
sig..
[158] "Que personne ne bougera plus en France
en dehors de nous", "Bull. Gr. Or"., 1890, 500 sig.
[159] Compte-rendu Gr. Or., 1903, Nourrisson,
"Les Jacobins", 266-271.
[160] Compte-rendu, 1902, 153.
[161] Compte-rendu Gr. Or. de France, 1902,
381.
[162] "Riv"., 1892, 219; Gruber, "Mazzini",
215 sigs. and passim.
[163] Circular del Gran Oriente de Francia,
2 Abril, 1889.
[164] Ver "Chaîne d'Union", 1889. 134.
212 [sqq]., 248 [sqq]., 291 [sqq].; y los "comptes rendus" oficiales
del Congreso Masónico Internacional de París, 16-17
de julio de 1889, y del 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre de 1900,
publicados por el Gran Oriente de Francia, y los "Comptes rendus
des travaux" oficiales y regulares de este Gran Oriente, 1896-1910,
y la "Rivista massonica", 1880-1910.
[165] Ver Internat. Boletín, 1908,
119, 127, 133, 149, 156; 1909, 186.
[166] Chr. 1905, II, 58, 108, 235.
[167] De una carta del Archivista J. Strahan,
en Londres, a la Gran Logia de Massachusetts; Ver "The New Age",
New York, 1909, I, 177.
[168] Berlín, 10 mayo, 1908; 9 junio,
12 noviembre, 1909; 5, 19 febrero, 1910.
[169] Barcelona, 13 octubre, 1909.
[170] Circular de 14 octubre, 1909; "Franc-Maç.
dém"., 1906, 230 sigs.; 1907, 42, 176; 1909. 310. 337 sigs.;
1910, un "Boletín Masónico Internacional", Berne,
1909. 204 sig.
[171] Rivista massonica, 1909, 337 sigs.,
423.
[172] Boletín Oficial, septiembre,
1887. 173 sigs.
[173] Chr., 1906, II, 132.
[174] Chr., 1897, II, 148.
[175] Chr., 1888, II, 99.
[176] Chr., 1889, II, 146.
[177] "Keystone", citado en Chr., 1887, II,
355.
[178] Ver Boos, 304-63.
[179] Gruber (6), 141-236.
[180] Boos, 326.
[181] Chr., 1885, I, 85, 1900, II, 71.
[182] Chr., 1889, I, 308.
[183] Chr., 1897, II, 303.
[184] Chr. 1889, II, 257 sig.
[185] Historia Breve, 2.
[186] Ibid., p. xv.
[187] Chr., 1887, II, 340.
[188] Chr., 1887, I, 119.
[189] Chr., 1885, II, 355.
[190] Chr., 1887, II, 49.
[191] Chr., 1875, I , 113.
[192] Chr., 1890, II, 101.
[193] Chr., 1875, I, 113.
[194] Chr., 1887, I, 35.
[195] Chr. 1884, II, 17.
[196] Chr., 1890, II, 347: ver también
1898, I, 83.
[197] "Voice" citado en Chr., 1890, I, 98.
[198] "Voice" en Chr., 1893, I, 130.
[199] "Voice" en Chr., 1890, I, 98.
[200] Chr., 1899, I, 301.
[201] Chr., 1875, I, 81.
[202] Chr., 1875, I, 82.
[203] Chr., 1889, I, 178.
[204] Chr., 1889, II, 94.
[205] "Keystone" de Filadelfia citado por
Chr., 1881, I, 414; la "Voice" de Chicago, [ibid]., 277.
[206] "Intern. Bol"., Berne, 1907, 98.
[207] Chr., 1882, I, 410; 1893, I, 185; 1899,
II, 34.
[208] Chr., 1892, I, 259.
[209] Pike (4), IV, 547.
[210] Bauhütte, 1905, 60.
[211] Preston, "Ilustraciones de la Masonería",
251 [sqq].
[212] Handbuch, 3rd ed., I, 219.
[213] Alocución, 1865.
[214] Const. "Apostolicæ Sedis", 1869,
Cap. ii, n. 24.
[215] "De Secta Massonum" (Acta Sanctæ
Sedis, XVIII, 43-47.
[216] Ver "Collect. Lacensis", III, 1875 y
"Acta et decr. Concil. plen. Balt. III", 1884.
OTRAS NOTAS. Las siguientes son las
abreviaciones de los términos Masónicos utilizados
en este artículo: L., Ls., GL, GLs, GO, GOs, Supr. Counc.,
GGs= Logia, Logias, Grandes Logias, Gran Oriente, Supremo Consejo,
Gr. Cuerpos, etc.
Abreviaciones de los más frecuentemente citados
libros y revistas: K.= Keystone (Filadelfia). V= "Voice" (de la
Masonería), más adelante: "Voz y Revista Masónicas"
(Chicago). Chr.= "La Crónica del francmasón" (Londres);
A. Q. C.= "Ars Quatuor Coronatorum". Transactions (Londres), la
mejor revista científica Masónica; Bauh.= Bauhütte;
Sign.= "Signale fur die deutsche Maurerwelt" (Leipzig); Enc., Cycl.,
Handb.= Enciclopedia, "Allgemeines Handbuch der Freimaurerei" (Manual
Universal de Francmasonería) Leipzig. Esta última
enciclopedia alemana, en sus tres ediciones, bastante diferentes
la una de la otra, pero todas ellas contienen información
valiosa y precisa, son consideradas incluso por críticos
Masónicos ingleses y americanos (A. Q. C., XI, 1898, 64),
y de lejos, como la mejor enciclopedia Masónico nunca publicada.
Clave para números: En el artículo
precedente, un número arábigo después del nombre
de un autor de varios trabajos indica el trabajo marcado con el
mismo número en la bibliografía siguiente. Otros números
se deben considerar según las reglas generales seguidas a
lo largo de la ENCICLOPEDIA.
BIBLIOGRAFIA. La Crónica del francmasón
-The Freemason's Chronicle- (Chr.), de la que se han publicado
dos volúmenes cada año en Londres desde 1875, reproduce
también en gran medida los artículos principales publicados
por los mejores periódicos Masónicos americanos, ofrece
el mejor y más autorizado estudio general de la Francmasonería
angloamericana. R. FR. GOULD lo describe así: "Un periódico
Masónico de primera clase" (Chr.,I,1893, I, 339). El autor
del principio Masónico que hemos citado es el difunto ALBERTO
PIKE, Gran Comendador de la Madre -[Padre] Supremo Consejo (Charleston,
Carolina del Sur--Washington), reconocido como la más gran
autoridad en todos los asuntos Masónicos. Según NORTON
"el renombrado Hermano PIKE (Chr., 1888, II, 179)generalmente
reconocido como la mejor autoridad en jurisprudencia Masónica
en América" (Chr., 1876, II, 243). Según el
Gran Orador ROBERT (Territorio indio) él "fue el más
grande erudito y escritor Masónico de este (XIX) siglo, cuyo
nombre ha sido una palabra familiar dondequiera que la Masonería
es conocida" (Chr., 1893, I, 25). según la Nueva
Edad, Nueva York, fue "considerado como la principal figura
de la Francmasonería del mundo" (1909, II, 456), "el francmasón
más grande del Siglo XIX", "el Profeta de la Francmasonería"
(1910, I, 52). "Su gran obra -- su Magnum Opus -- como la llamó",
dice la Nueva Edad (1910, I, 54), "fue Los Rituales del
Rito Escocés, tal como fueron corregidos y espiritualizados
por él". Y su libro ., frecuentemente citado por nosotros,
es muy recomendado a todos los masones que buscan información
seria y segura, por los famosos eruditos Masónicos TEMPLE
(Bruselas) y SPETH, el difunto secretario de las sabias Logias Quatuor-Coronati
de Londres (Chr., 1888, I, 389). Las cartas circulares de
PIKE, según el Boletín del Consejo Supremo de Bélgica
(1888, 211) eran "verdaderos códigos de la Sabiduría
Masónica". El bien conocido Hermano inglés. YARKER,
33, dice: "El difunto A. PIKE . . . fue s in duda un Papa Masónico,
que guió con cuerdas de marionetas a todos los Supremos Consejos
del mundo, incluyendo a los Supremos Consejos de Inglaterra, Irlanda
y Escocia, el primero de los cuales incluía al Príncipe
de Gales (ahora Rey Eduardo VII) Lord Lathom y otros Pares, que
estaban en alianza con él y en real sumisión" (A.
E. WAITE, Culto al Demonio en Francia, 1896, 215). "El Handbuch
alemán (2a ed., 1879, IV, 138) llama a PIKE: "El supremo
General de la Orden", y T.G. Findel, el historiador alemán
de la Masonería: "el rey sin corona de los Grados Superiores"
(Bauhütte, 1891, 126).
Publicaciones Masónicas. Enciclopedias: MACKEY,
(1) Enciclopedia de la Francmasonería (Londres, 1908),
incluso esta mas reciente edición, según las autoridades
americanas, es completamente anticuada y de poca mejora sobre la de
1860; IDEM, (2) Léxico de la Francmasonería (Londres,
1884); OLIVER, Dict. de la Francmasonería Simbólica
(Londres, 1853); MACKENZIE, La Real Encicl. Masónica [Royal
Masonic Cycl.] (1875-7); WOODFORD, Kenning, Cycl. (1878);
LENNING, Encycl. der Freimaurerei (1822- 1828); IDEM AND HENNE
AM RHYN, Allgemeines Handbuch der Fr., 2a ed. (1863-79); FISCHER,
Allg. Handb. d. Fr., 3ra ed. (1900); estas ediciones contienen
información valiosa y responden a los requisitos científicos
mucho más que todas las otras enciclopedias Masónicas
(A. Q. C., XI, 64); STEVENS, Enciclopedia de Fraternidades [Cycl.
Of Fraternities] (Nueva York, 1907).
Ley y Jurisprudencia Masónicas: Las Constituciones
de los francmasones, 1723, 1738; Neues Constitutionen Buch,
etc. (1741); DE LA TIERCE, Histoire, Obligations, et. Statuts,
etc. (Francfort, 1742); OLIVER, Jurisprudencia Masónica
(1859, 1874); CHASE, Compendio de Ley Masónica (1866);
MACKEY, Libro de Texto de Jurisprudencia Masón.
(1889); VAN GRODDECK, etc., Versuch einer Darstellung des positiven
innern Freimaurer. Rechts (1877), el mejor estudio general de leyes
Masónicas de todos los países.
Históricos: ANDERSON, Hist. de la Francmasonería
en la primera edición y traducciones del Libro de Constituciones
(muy poco confiable, aun después de 1717); PRESTON, Ilustraciones
de la Masonería (1772), ed. OLIVER (1856), aunque no fiable
en algunos particulares históricos, contiene mucha información
valiosa de carácter histórico y ritualistico; FORT, Hist.
Inicial y Antigüedades de la Francmasonería (Filadelfia,
1875); ROWBOTTOM, Origen de la Francmasonería tal como se
manifiesta por la Gran Pirámide (1880); HOLLAND, Francmasonería
desde la Gran Pirámide históricamente ilustrada (1885);
CHAPMAN, La Gran Pirámide, etc. (1886); WEISSE, El
Obelisco y la Francmasonería, según los descubrimientos
de Belzoni y Gorringe (Nueva York, 1880); KATSCH, Die Entstehung
und wahre Endzweck der Freimaurerei (1897); FINDEL, Historia
de la Francmasonería (1861-2; 1905), traducido y revisado
por LYON, 1869; influyente en la propagación de más precisas
nociones históricas entre los masones; GOULD, Hist. de la
Francmasonería (3 vols., 1883-1887), ahora reputado como
el mejor trabajo histórico sobre la Francmasonería; CHETWODE
CRAWLEY, Comentaria Hibernica (1895-1900); HUGHAN, Origen
del Rito inglés de la Francmasonería (1884); Los
Antiguos Cargos de los francmasones británicos (Londres,
1872; 1895); KLOSS, Gesch. der Fr. in Engl., Irland und Schottland
1685-1784 (1847); BOOS, Gesch. der Freimaurerei (1896); HASCALL,
Hist. de la Francmasonería (1891); Hist. Inicial y
Transacciones de los masones de Nueva York (1876); McCLENACHAN,
Hist. de la Frat. en Nueva York (1888-94); ROSS ROBERTSON, Hist.
de la Francmasonería en Canadá (1899); DRUMMOND, Hist.
y Bibliogr. Memoranda y Hist. de iymb. y Masonería del Arca Real
en los EE.UU.; Suplemento a GOULD, Hist. (1889); THORY, Annales,
etc., du Grand Orient de France (1812); KLOSS, Gesch. der Freimaurerei
in Frankr. (1852-3); JOUAST, Hist. du Grand Orient Fr. (1865);
LEWIS, Gesch. d. Freimaurerei i. Oesterreich (1861); ABAFI, Gesch.
d. Freimaurerei in Oesterreich-Ungarn (1890 sigs.), Principios,
Espíritu, Simbolismo de la Francmasonería. Fuentes
principales:- Las Constituciones de los francmasones, 1723 y
1738; HUTCHINSON, Espíritu de la Francmasonería
(1775); TOWN, Sistema de la Masonería Espec. (1822, Nueva
York); OLIVER, Antigüedades de la Francmasonería
(1823); La Estrella en el Este (1827); Señas y Símbolos
(1830, 1857); PIKE, (1) Morales y Dogma del A. A. Rito Escocés
de la Francmasonería 5632 (1882); IDEM, (2) El Libro de
las Palabras 5638 (1878); IDEM, (3) El Porche y la Cámara
de en medio. Libro de la Logia 5632 (1872); IDEM, (4) El Santuario
Interior (1870-79); KRAUSE, Die drei ältesten Kunsturkunden
der Frmrei (1810), todavía muy estimado, a pesar de errores
históricos, como una apreciación crítica de la
Francmasonería; FINDEL (la mejor autoridad alemana), Geist
und Form der Fr. (1874, 1898); IDEM, Die Grundsötze der
Fr. im Volkerleben (1892); IDEM, Die moderne Weltanschauung und
die Fr. (1885); IDEM, Der frmische Gedanke (1898); Bauhütte
(1858-1891) y Signale (1895-1905).
Publicaciones antimasónicas: De 1723-1743, La
Francmasonería inglesa y ANDERSON, Historia, fueron ridiculizadas
en muchas publicaciones (GOULD, 2, 294, 327); contra la Francmasonería
francesa aparecieron: L'Ordre des francmasones trahie 1738 (A.
Q. C., IX, 85) y Le Secret des Mopses révélé
(1745); Sceau romptu (1745); con la ocasión de la Revolución
francesa: LEFRANC, Le voile levé (1792). En los Estados
Unidos el movimiento antimasónico empezó en 1783: CREIGH,
Masonería y AntiMasoneria (1854); STONE, Cartas sobre
la Masonería y la AntiMasoneria (1832); PENKIN, Caída
de la Masonería (1838) Catalogo de libros antimasónicos
(Boston, 1862); Sechs Stïmmen über geheime Gesellschaften
und Frmrei (1824); ECKERT, Der Frmrorden in seiner wahren Bedeutung
(1852); HENGSTENBERG, Die Frmrei und das evang. Pfarramt (1854-56);
Civiltà Cattolica desde 1866; NEGRONI, Storia passata
e presente della setta anticristiana ed antisociale (1876); MENCACCI,
Memorie documentate della rivoluzione italiana (1882); RINIERI,
Cozetti Masonici (1900-01); ENIGMA, La setta verde (1906-7);
GRUBER, Mazzini; Massoneria e Rivoluzione (1901), retraza la
obra revolucionaria de la Masonería italiana desde 1870 hasta
1900; GAUTRELET, La Franc-maçonnerie et la Revolución
(1872); JANET, Les sociétés secretes et la société
3ra ed., 1880-83), el mejor estudio general de la obra revolucionaria
de las sociedades secretas en todos los países; BROWERS, L'Action
de la Franc-m. dans l'hist. moderne (1892); LEROUSE, La Franc-m.
sous la 3e République (1886); COPIN-ALBANCELLI, La Franc-m.
(1892); GOYAU, La Franc-m. en France (1899); NOURRISSON, Le
club des Jacobins (1900); IDEM, Les Jacobins au pouvoir (1904);
BIDEGAIN, Le Grand Orient de France (1905); NEUT, La F.-m.
soumise au grand jour de la publicité (1866), contiene valiosos
documentos sobre la Masonería francesa, belga, y alemana; MALLIE,
La Maçonnerie Belge (1906), documentos sobre la más
reciente actividad política de la Masonería belga; DE
LA FUERTE, Historia de las Sociedades secretas antiguas y modernas
en España, etc. (1870-71); BRÜCK, Die geheimen Gesellschaften
in Spanien (1881); TIRADO Y ROYAS, La Masonería en España
(1892- 3); DE RAFAEL, La Masonería pintada por si misma
(1883); PACHTLER, Der stille Krieg gegen Thron und Altar (1876);
BEUREN (M. RAICH), Die innere Unwahrheit der Frmrei (1884); GRUBER,
(4) Die Frmrei und die öffent. Ordnung (1893); IDEM, (5)
Einigungsbestrebungen, etc. (1898); IDEM, (6) Der "giftige
Kern", etc. (1899); IDEM, (7) Frmrei und Umsturzbewegung
(1901); Streifzüge durch das Reich der Frmrei (1897); EWALD,
(1899); OSSEG, Der Hammer d. Frmrei, etc. (1875); W. B., Beiträge
zur Geschichte der F. In Oesterreich (1868); Die Frmrei in Oesterreich
Ungarn (1897). En Polonia: MICHALOW, Die geh. Werkstätte
der Poln. Erhebung (1830; 1877); ZALESKI, O Masonii w Polsce
1738-1820 (Cracovia, 1908); sobre la Masonería anglosajona
y francesa ver PREUSS, Un Estudio sobre la Francmasonería
americana (San Luis, 1908), una cuidadosa discusión basada
en los trabajos normales de Mackey y PIKE.
HERMANN GRUBER
Transcrito por Bobie Jo M. Bilz
Dedicado a R. Michael Steinmacher, III
Traducido por Oscar Olague
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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