Nacido
en 1577, en Sigmaringen, Prusia, pueblo del cual su padre
Johannes Rey fue burgomaestre; falleció en Sevis, el 24 de Abril de 1622. Por el lado paterno,
sus antepasados eran de origen flamenco. Realizó sus estudios en la
Universidad de Freiburg en Breisgau, y en1604 se convirtió en tutor de Wilhelm von Stotzingen, con quién viajo por Francia e Italia. En el
proceso de canonización de Fidel, Wilhelm von Stotzingen proveyó de testigos de las severas mortificaciones que su tutor practicaba
durante estos viajes.
En
1611 regresó a Freiburg para realizar su doctorado en leyes
canónicas y civiles, y de inmediato inició la práctica como abogado.
Pero era tal la corrupción en las cortes que lo hizo que lo hizo abandonar
dicha profesión e ingresar a la Iglesia. Fue ordenado sacerdote al año
siguiente, e inmediatamente después fue admitido en la Orden de los
Frailes Menores de la Reforma Capuchina en Freiburg, adoptando el nombre de Fidel. Ha
dejado un recuerdo interesante de su noviciado y de su desarrollo espiritual
de la época en un libro de ejercicios espirituales que escribió él mismo.
Dicha obra fue reeditada por el Padre Michael Hetzenauer,
O.F.M. Cap., y publicada de nuevo en 1893 en Stuttgart bajo el título: "S. Fidelis a Sigmaringen exercitia seraphicae devotionis". De su noviciado se le envió
a Constancia
para terminar sus estudios de teología a cargo del Padre Juan Bautista,
un fraile Polaco de gran reputación en la enseñanza y en la santidad.
Al concluir los estudios teológicos, Fidel fue designado primer guardián
de la comunidad en Rheinfelden, y después en Freiburg y Feldkirch. Como predicador, su celo ardiente
le otorgó una gran reputación.
Desde
el inicio de su carrera apostólica, fue incansable en sus esfuerzos
de convertir a los herejes y no se restringió en sus esfuerzos desde
el púlpito, sino también mediante la pluma. Escribió muchos panfletos
en contra del Calvinismo y el Zwinglianismo
aunque nunca autografió dichos escritos con su nombre. Desafortunadamente
estas publicaciones desaparecieron hace mucho tiempo. Fidel seguía siendo
guardián de la comunidad de Feldkirch cuando en 1621 fue designado para llevar a cabo una misión en el país
de los Grisones con el propósito de devolver a este distrito a la Fe
Católica. Sus habitantes, casi todos se habían convertido al Calvinismo,
debido en parte a la ignorancia de los sacerdotes y su falta de celo
apostólico. En 1614 El Obispo de Coire había solicitado
a los Capuchinos que realizaran misiones entre los herejes de su diócesis,
pero no fue sino hasta 1621 que el prefecto de la orden pudo enviar
a los frailes. En ese año el Padre Ignacio de Sergamo fue comisionado, junto con otros frailes, a ponerse a disposición de este
Obispo para el trabajo misionero, y una comisión similar fue asignada
a Fidel quién, sin embargo, aun permanecía como guardián de Feldkirche. Antes de partir a dicha misión, fue designado, por la autoridad del nuncio
papal a reformar el monasterio Benedictino en Pfafers.
Inició
sus nuevas tareas con el verdadero espíritu apostólico. Desde que ingresó
a la orden había orado constantemente, según una confesión a un compañero
fraile, se le concedieran dos favores: uno, nunca caer en pecado mortal;
el otro, morir por la Fe. Con este Espíritu, se puso en camino, listo
para entregar su vida predicando la Fe. Llevó consigo su crucifijo,
la Biblia, un Breviario, y el libro con la regla se su orden; respecto
a lo demás, se fue en completa pobreza, confiando a la Divina Providencia
su sustento diario. Arribó a Mayenfeld a tiempo para el Adviento e inmediatamente inició
predicando y catequizando; con frecuencia predicando en diferentes lugares
en el mismo día. Su llegada levantó una fuerte oposición y frecuentemente
fue amenazado e insultado. No solo predicó en las iglesias Católicas
y en las calles públicas, sino ocasionalmente en los lugares de reunión
de los herejes. En zizers uno de los principales centros de
su actividad, sostuvo conferencias con los magistrados y los principales
dirigentes del pueblo, a menudo hasta altas horas de la noche. Esto
resultó en la conversión de Rudolph
de Salis, el
hombre más influyente del pueblo, cuya retractación pública fue seguida
por muchas conversiones.
Durante
el invierno, Fidel trabajó infatigablemente y con tal éxito que los
predicadores herejes se alarmaron seriamente y se dieron a la tarea
de calumniarlo entre la gente diciendo que su misión era más política
que religiosa y que venía a preparar el camino para la subyugación del
país por los Austríacos. Durante la cuaresma de 1622 predicó con fervor
especial. En la Pascua
regresó a Feldkirch para asistir a un capítulo de la orden
y atender algunos asuntos de su comunidad. Para esta época la Congregación
de la Propaganda ya se había establecido en Roma, y Fidel fue constituido
formalmente por la Congregación, superior de la misión de los Grisones.
Tuvo, sin embargo, el presentimiento que sus colaboradores serían martirizados
en un tiempo muy corto. Predicando un sermón de despedida en Feldkirch, dijo mucho. Al regresar al país de los Grisones
se encontró por doquier con la consigna: "¡Muerte a los Capuchinos!"
El 24 de abril, estando en Grusch, se confesó y después celebró la Misa y predicó. Luego se encaminó a Sevis. Por el camino sus acompañantes percibieron que
se veía particularmente animado. Una vez en Sevis entró a la iglesia y comenzó a predicar, pero fue interrumpido por un
súbito tumulto tanto dentro como fuera de la iglesia.
Varios
soldados Austríacos que cuidaban las puertas de la iglesia fueron asesinados
y Fidel mismo fue golpeado. Un Calvinista
presente ofreció llevarlo a un lugar seguro. Fidel le agradeció a aquel
hombre, pero le dijo que su vida estaba en manos de Dios.
Fuera de la iglesia fue rodeado por una multitud guiada por los predicadores
que le ofrecieron salvar su vida si a cambio cometía apostasía. Fidel
respondió: "Vine a extirpar la herejía, no a abrazarla", después
de lo cual fue derribado a golpes. Fue el primer mártir de la Congregación
de la Propaganda. Su cuerpo fue llevado después a Feldkirch y enterrado
en la iglesia de su orden, excepto su cabeza y el brazo izquierdo, que
fueron colocados en la catedral de Coire. Fue beatificado
en 1729, y canonizado en 1745. A San Fidel se le representa en los iconos
artísticos con un crucifijo y una herida en su cabeza; su emblema es
un mazo. Su festividad de celebra el 24 de abril.
PADRE
CUTHBERT
Transcrito por Joseph
P. Thomas
Traducido por
Félix Carrera Franco