De nacionalidad portuguesa pero al servicio de la flota naval Española.
Se desconoce tanto la fecha como el lugar de su nacimiento. Murió
en la Isla de San Bernardo, el 3 de enero de 1543.
En 1541 Pedro de Alvarado reunió una flota de 12 embarcaciones
en la costa Oeste de Méjico (Navidad) con la finalidad de emprender
la expedición de las Molucas. Alvarado murió poco después
en el asalto a la roca de Nochiztlan (Jalisco) que era defendida por
hostiles Indígenas. El Virrey Mendoza envió, entonces,
a otros escuadrones a los que puso bajo el mando de Villalobos de
Molucas y, dos grandes embarcaciones, las asignó a Cabrillo
en calidad de comandante.
Este se embarcó en la Navidad del 1542, y navegó en
contra de los vientos. En el curso de este viaje descubrió
a Santa Catalina, al Canal de Santa Bárbara, a Monterrey, al
golfo de Mendocino, y las costas de Oregon de latitud 43°, convirtiéndose,
entonces, en el descubridor de Oregon y de toda la costa de California.
El escorbuto afectó muchísimo a su tripulación
y, entonces, Cabrillo sólo pudo hacer una corta parada en las
costas de Oregon y de Carolina del Norte, antes de emprender el viaje
de regreso.
Su carácter estaba adorando con muchas honorables características.
Su trato a los indígenas durante el viaje fue particularmente
bueno y generoso.
Nada más conocemos de él, excepto que fue Católico
y permaneció en la Fe hasta el momento de su muerte. El informe
de Cabrillo ha sido impreso en la "Colección de documentos
para la historia de España". En esta colección
y en "Colección de Documentos de Indias" (ambos impresos
en Madrid, y bastante voluminosos) el lector puede encontrar más
amplia información. El mapa de Cabrillo fue publicado por el
Arzobispo Lorenzana (1770). Su viaje es mencionado más o menos
extensamente en cada obra de importancia sobre los inicios de la Historia
Norteamericana.
H.H. BANCROFT, History of the Pacific States; CLINCH,
California and Its Missions (San Francisco, 1904); BERISTAIN DE SOUZA,
Biblioteca hispano-americana septentrional (Amecameca, 1883).
AD. F. BANDELIER
Traducido por José Octavio Lara, Pbro.
Parroquia Nuestro Señor de los Cristales