Rey de Inglaterra, hijo de Edgardo el Pacífico y
tío de San Eduardo el Confesor, nacido alrededor de 962 y muerto el
18 de marzo de 979. Tras la muerte de su padre en 975, su ascensión
al trono se topó con la oposición de su madrastra, la reina Elfrida,
quien se empeñaba en asegurar la corona para su propio hijo Ethelred,
de siete años, empresa en la que finalmente tuvo éxito. La reclamación
de Eduardo por la sucesión al trono, sin embargo, encontró apoyo en
San Dunstan, en el clero, y en la mayoría de los nobles. Después de
que los miembros del Concejo oyeron la apelación, Eduardo fue coronado
rey por San Dunstan.
Aunque con tan sólo trece años, el joven monarca
ya había dado señales de su gran santidad, y durante su breve reinado
de tres años se ganó el afecto de su pueblo por sus muchas virtudes.
Fue su madrastra, quien aún tramaba pérfidos planes en su contra,
la que al final maquinó para llevar a cabo su muerte.
Ocurrió que mientras se encontraba de cacería en
Dorsetshire (18 de marzo de 979), el joven rey llamó a la puerta del
castillo Corfe, donde vivía su madrastra. Mientras, montado sobre
su caballo, bebía un vaso de aguamiel que le habían ofrecido en la
puerta del castillo, un asesino lo apuñaló en el abdomen. Eduardo
intentó alejarse galopando, pero pronto calló de su caballo, y al
ser arrastrado por el estribo, fue arrojado a un profundo pantano.
En ese lugar, una columna de luz señaló la ubicación de su cuerpo.
Eduardo fue sepultado en un principio en Wareham.
Tres años después, San Dunstan y Earl Alfere de Mercia quien
había sido uno de los mayores opositores a Eduardo durante la vida
de su padre, el rey Edgardo, lo trasladaron a la Abadía de Shaftesbury.
Su cuerpo se encontró en perfectas condiciones.
Numerosos milagros se atribuyen a su intercesión.
Elfrida, presa del arrepentimiento por sus crímenes, ordenó la construcción
del monasterio de Ambresbury y el de Wherwell, donde pasaría sus últimos
días en penitencia.
La violencia de la muerte de San Eduardo, unido al
hecho de que la facción contraria a la suya había sido la de los paganos,
y de que él siempre había actuado como un defensor de la Iglesia,
ganaron para él el título de mártir, asignado en todos los antiguos
calendarios ingleses, así como también el la martirología romana,
para el día 18 de marzo.
Anglo-Saxon Chronicle in R. S. (Londres, 1861); Malmesbury, Gesta
Regum, ibid. (Londres, 1872); Tynemouth and Capgrave, Nova
Legenda Angliae (Oxford, 1901); Challoner, Britannia Sancta
(Londres, 1745); Lingard, History of England (Londres, 1883);
Butler, Lives of the Saints (Dublin, 1872); Stanton, Menology
of England and Wales (Londres, 1892).
G.E.
PHILLIPS
Transcribed by J. Christopher McConnell
Traducido por Eduardo Valenzuela Giuffrè