Poeta italiano, nacido en Florencia, en 1265; murió en Ravena,
Italia, el 14 de septiembre de 1321. Su propia declaración
en el "Paradiso" (xxii, 112-117) de que nació cuando el sol
estaba en Géminis, fija su fecha de nacimiento entre el 18
de mayo y el 17 de junio.
Fue el hijo de Alighiero di Bellincione Alighieri, un notario perteneciente
a una antigua aunque decadente familia güelfa, por su
primera esposa, Bella, quien fue probablemente una hija de Durante
di Scolaio Abati, un noble gibelino. Unos meses después
del nacimiento del poeta, la victoria de Carlos de Anjou sobre el
Rey Manfredo en Benevento (26 de febrero de 1266) acabó con
el poder del imperio en Italia, puso a una dinastía francesa
en el trono de Nápoles, y aseguró el predominio de los
güelfos en Toscana. Dante creció así entre
los triunfos de la democracia florentina, en los que tomó algún
papel luchando en la línea frontal de la caballería
güelfa en la batalla de Campaldino (11 de junio de 1289),
cuando los gibelinos toscanos fueron derrotados por las fuerzas
de la liga güelfa, de la cual Florencia era la cabeza.
Esta victoria fue seguida por una reforma de la constitución
florentina, asociada con el nombre de Giano della Bella, un noble
de gran corazón que se había sumado al pueblo. Por las
Ordenanzas de Justicia (1293) todos los nobles y los magnates eran
aun más estrictamente excluidos del gobierno, y sujetos a penalidades
severas por ofensas contra plebeyos. Para jugar un papel cualquiera
en la vida pública, era necesario enrolarse en una u otra de
las "Artes" (los gremios en los que los burgueses y los artesanos
se reunían), y de acuerdo con ello Dante se matriculó
en el gremio de médicos y boticarios. El 6 de julio de 1295,
habló en el Concilio General de la Comuna en favor de alguna
modificación a las Ordenanzas de Justicia después de
lo cual su nombre se encuentra frecuentemente inscrito como orador
o votante en los varios concilios de la república.
Ya Dante había escrito su primer libro, "Vita Nuova", o "Vida
Nueva", una mezcla exquisita de versos líricos y prosa poética,
narración de su amor por Beatriz, a quien había visto
por primera vez al final de su noveno año. Beatriz, quien era
probablemente la hija de Folco Portinari, y esposa de Simone de' Bardi,
murió en junio de 1290, y el "Vita Nuova" se terminó hacia
el año 1294. El amor de Dante por ella era completamente espiritual
y místico, el amor amicitiae definido por Santo
Tomas de Aquino: "Ese que es amado en amor de amistad es amado
simplemente y por sí mismo". Su semejanza con el culto caballeresco
que los trovadores ofrecían a las mujeres casadas es meramente
superficial. El libro es dedicado al poeta florentino, Guido Cavalcanti,
a quien Dante llama "el primero de mis amigos", y termina con la promesa
de escribir acerca de Beatriz "lo que nunca antes se a escrito de ninguna
mujer".
A principios de 1300 el jubileo papal fue proclamado por Bonifacio
VIII. No se sabe si Dante estaba entre los peregrinos que se dirigían
a Roma. Florencia estaba en una situación desastrosa, el partido
güelfo, gobernante, se había separado en dos facciones,
conocidas como Bianchi y Neri, "Blancos" y "Negros",
lideradas por Vieri de' Cerchi y Corso Donati, respectivamente. Aproximadamente
hablando, los Bianchi formaban el partido constitucional, apoyaban
al gobierno burgués y a las Ordenanzas de Justicia; los Neri,
al mismo tiempo más turbulentos y más aristocráticos,
contaban con el apoyo del populacho, y se fortalecían con el
favor del papa, que detestaba y desconfiaba de los progresos recientes
de la política democrática de la república. El
descubrimiento de una conspiración por parte de ciertos florentinos
del servicio papal (18 de abril) y un choque entre las dos facciones,
en el que se derramo sangre (1 de mayo), provoco una crisis. El 7
de mayo Dante fu enviado en una embajada sin importancia a San Gemignano.
Poco después de su regreso fue elegido como uno de los seis
magistrados que por dos meses, junto con el gonfaloniere, formaron
la Signoria, la magistratura principal de la república.
Su mandato fue del 15 de junio al 15 de agosto. Junto con sus colegas,
confirmó las medidas anti-papales de sus predecesores, desterró
a los jefes de ambas facciones, y presento tal oposición al
legado papal, Matteo Cardinal d'Acquasparta, que este último
regresó a Roma y puso a Florencia bajo una interdicción.
Guido Cavalcanti había estado entre los Bianchi desterrados;
habiendo contraído una enfermedad mortal en Sarzana, se le
permitió, junto con el resto de su facción, el volver
a Florencia, donde murió a fines de agosto. Esto, sin embargo,
fue después de concluido el mandato de Dante. Enfurecido por
este tratamiento de favor, Corso Donati, en acuerdo con sus adeptos
de Florencia, apeló al papa, quien decidió enviar a
un príncipe francés, Carlos de Valois, con una fuerza
armada, como pacificador. Encontramos a Dante, en 1301, prominente
entre los gobernantes Bianchi en Florencia. El 19 de junio
en el Concilio de los Cien, envió su famosa respuesta, Nihil
fiat, a la proposición de concesión de soldados
al papa, que el Cardinal de Acquasparta había pedido por carta.
Después del 28 de septiembre se le pierde de vista. Se dice
que se le envió en una misión al papa a principios de
octubre, pero esto es disputado. El 1 de noviembre Carlos de Valois
entró en Florencia con sus tropas, y restauró a los
Neri en el poder. Corso Donati y sus amigos regresaron triunfantes,
y se vengaron totalmente de sus antagonistas. Dante fue una de las
primeras víctimas. En una acusación montada de hostilidad
a la Iglesia y prácticas de corrupción, fue sentenciado
(el 27 de enero de 1302), junto con otros cuatro, a una fuerte multa
y a la exclusión perpetua de cargos públicos. El 10
de marzo junto con otros quince, fue condenado aun más, como
contumaz, a ser incinerado vivo, en caso de caer bajo el poder de
la Comuna. A principios de abril todos los de la facción Blanca
fueron echados fuera de Florencia.
Unos años antes de su destierro Dante se había casado
con Gemma di Manetto Donati, pariente distante de Corso, de quien
tuvo cuatro niños. Nunca vio a su esposa de nuevo; pero sus
hijos, Pietro y Jacopo, y una de sus hijas, Beatriz, se reunieron
con él años más tarde. Al principio, hizo causa
común con sus compañeros de destierro en Siena, Arezzo,
y Forli, tratado de ganar su regreso a Florencia con la ayuda de armas
gibelinas. El nombre de Dante aparece en un documento del 8
de junio de 1302 entre los desterrados Bianchi quienes en San
Godenzo en los Apeninos formaban una alianza con los Ubaldini para
hacerle la guerra a la república florentina; sin embargo, en
un acuerdo similar firmado en Bolonia el 18 de junio de 1303, ya no
aparece entre ellos. Entre estas dos fechas él había
tomado la resolución de formar su propio partido (Par., xvii,
61-68), y había buscado refugio en la hospitalidad de Bartolommeo
della Scala, el señor de Verona, donde él vio por primera
vez a Can Grande della Scala, el hermano más joven de Bartolommeo,
entonces un muchacho de catorce años, que se convirtió
en el héroe de sus días postreros.
Dante se retiró entonces de toda participación activa
en política. En una de sus odas escritas en esos momentos,
el "Canzone de las Tres Damas" (Canz. xx), se ve a sí mismo
visitado en su destierro por Justicia y sus niños espirituales,
proscritos así como él, y declara que, si tales son
sus compañeros de infortunio, considera su destierro como un
honor. Su trabajo literario en esta época se centra en sus
rimas, o poemas líricos, más particularmente
alrededor de una serie de catorce canzoni u odas, amatorias
en forma, pero en parte alegóricas y didácticas en significado,
un grupo espléndido de poemas que conectan la "Vita Nuova"
con la "Divina Commedia". A principios de 1304 él parece haber
ido a Bolonia. Allí empezó, pero dejo inacabado, un
tratado en latín, "De Vulgari Eloquentia", en el que intenta
descubrir el idioma italiano ideal, la forma más noble del
vernáculo, y así mostrar cómo se debería
emplear en la composición de poesía lírica. Incluso
en su estado inconcluso es un libro de lo más iluminante para
todo aquel que quiera entender la forma métrica del canzone
italiano. El 10 de marzo de 1306, los desterrados florentinos fueron
expulsados de Bolonia. En agosto encontramos a Dante en Padua, y unas
semanas más tarde en Lunigiana, donde, el 6 de octubre actuó
como representante del Marqués Franceschino Malaspina para
hacer la paz entre su familia y el Obispo de Luni. En ese tiempo (1306-08)
empezó el "Convivio", o "Banquete" en prosa italiana, una forma
de popularización de la filosofía escolástica
bajo la forma de un comentario sobre sus catorce odas ya mencionadas.
Sólo cuatro de los quince tratados proyectados fueron realmente
escritos, una introducción y tres comentarios. En forma alegórica
nos dicen cómo Dante se volvió el amante de Filosofía,
esa mística dama cuya alma es amor y cuyo cuerpo es sabiduría,
ella "cuya verdadera morada está en el lugar más confidencial
de la Mente Divina".
En esta época, todo rastro cierto de Dante se pierde por algunos
años. Se dice que fue a París por algún tiempo
entre 1307 y 1309, pero esto es discutible. En noviembre de 1308,
Enrique de Luxemburgo es elegido emperador con el nombre de Enrique
VII. En él Dante vio un curador posible de las heridas de Italia,
un renovador de la Cristiandad, un nuevo "Cordero de Dios" (la expresión
es del poeta) que quitaría los pecados del mundo. Esto lo llevó
de nuevo hacia el mar tempestuoso de la política y la vida
de acción. Fue probablemente en 1309, en anticipación
de la venida del emperador a Italia, que Dante escribió su
famoso trabajo sobre la monarquía, "De Monarchiâ", en
tres libros. Temeroso de "ser declarado culpable un día del
cargo del talento enterrado", y deseoso de "guardar vigilia por el
bien del mundo", procede sucesivamente a mostrar que una suprema monarquía
temporal única tal como el imperio es necesaria para el bienestar
del mundo, que el pueblo romano adquirió una influencia soberana
universal por derecho Divino, y que la autoridad del emperador no
depende del papa, sino que desciende en él directamente de
la fuente de autoridad universal que es Dios. El hombre es ordenado
para dos finalidades: santidad de esta vida, que consiste en el ejercicio
de sus poderes naturales y se figura en el paraíso terrestre;
santidad de la vida eterna, que consiste en la fruición del
aspecto Divino en el paraíso celestial al que los poderes naturales
del hombre no pueden ascender sin la ayuda de la luz Divina. A estas
dos finalidades debe el hombre llegar por diversos medios: "A la primera
llegamos por las enseñanzas de la filosofía, siguiéndolas
por acciones en acuerdo con las virtudes morales e intelectuales.
A la segunda por las enseñanzas espirituales, que transcienden
la razón humana, cuando los seguimos por acciones según
las virtudes teológicas". Pero, aunque estas finalidades y
medios sean hechos evidentes a nosotros por la razón humana
y por la revelación, los hombres en su avaricia los rechazarían,
de no ser contenidos por freno y rienda. " Para esto el hombre tenía
necesidad de un doble poder director según su doble finalidad,
a la sabiduría, el Supremo Pontífice, el llevar a la
raza humana de acuerdo con las cosas reveladas, a la vida eterna;
y el Emperador, el dirigir a la raza humana a la felicidad temporal
de acuerdo con las enseñanzas de la filosofía. Es por
consiguiente el deber especial del emperador el establecer libertad
y paz "en éste triturante suelo de mortalidad". El Señor
Wicksteed (cuya traducción se cita) nota con habilidad que
en el, "De Monarchiâ" "encontramos por primera vez en plena
madurez la concepción general de la naturaleza del hombre,
del gobierno, y del destino humano, que se transfiguró después,
sin ser transformado, en la estructura del Sagrado Poema".
El emperador llegó a Italia en septiembre de 1310. Dante ya
había anunciado este nuevo amanecer de las naciones en una
entusiasmada carta a los príncipes y pueblos de Italia (Epist.
v). Rindió homenaje a Enrique en Milán, a principios
de 1311, y se satisfizo mucho por su recepción. Pasó
entonces al Casentino, probablemente en una misión imperial.
Luego, el 31 de marzo, le escribió al gobierno florentino (Epist.
vi), "formado por los peores florentinos", denunciándolos con
desmesurado lenguaje por su oposición al emperador, y el 16
de abril, a Enrique (Epist. vii), reprendiéndolo por su retraso,
instándolo a proceder enseguida contra la ciudad rebelde, "esta
plaga horrible llamada Florencia". Por un decreto del 2 de septiembre
(la reforma de Baldo d'Aguglione), Dante es incluido en la lista de
los que son excluidos permanentemente de toda amnistía y gracia
por la comunidad de Florencia. En la primavera de 1312 parece haber
ido con los otros desterrados a reunirse con el emperador en Pisa,
y fue allí que Petrarca, entonces un niño de ocho años,
vio a su gran predecesor por única vez. La reverencia por su
patria, nos dice Leonardo Bruni, impidió a Dante el
acompañar al ejército imperial que vanamente sitió
a Florencia en septiembre y octubre; no sabemos tampoco lo que de
él se hizo durante la desintegración de su partido a
la muerte del emperador en agosto de 1313 siguiente. Una vaga tradición
lo hace tomar refugio en el convento de Santa Croce di Fonte Avellana
cercano a Gubbio. Fue posiblemente en esos momentos, después
de la muerte de Clemente V, en 1314, que escribió su noble
carta a los cardinales italianos (Epist. viii), gritando fuerte con
la voz de Jeremías, instándolos a restaurar el papado
en Roma.
Un poco después, Dante estuvo en Lucca bajo la protección
de Uguccione della Faggiuola, un soldado gibelino que se había
hecho temporalmente señor de esa ciudad. Fue probablemente
como consecuencia de su asociación con Uguccione que los florentinos
renovaron la sentencia de muerte contra el poeta (6 de noviembre de
1315), sus dos hijos siendo incluidos en la condenación. En
1316 pasaron varios decretos de amnistía, y (aunque Dante fue
indudablemente excluido bajo una provisión del 2 de junio)
se hizo algún intento de extenderla para él. La respuesta
del poeta fue su famosa carta a un amigo florentino desconocido (Epist.
ix), negándose absolutamente a volver a su país bajo
condiciones vergonzosas. Fue entonces de nuevo a Verona, donde encontró
su condición ideal del hombre caballeresco realizada en Can
Grande della Scala, quien gobernaba una gran porción de Lombardia
Oriental como vicario imperial, y en quien él indudable vio
a un posible futuro liberador de Italia. Es una teoría creíble,
que data del siglo XV, que identifica a Can Grande con el "Veltro",
o galgo, el héroe cuya venida se profetiza al principio del
"Inferno", quien debe realizar los ideales imperiales del "De Monarchiâ",
y tener éxito donde Enrique de Luxemburgo había fallado.
En 1317 (según la cronología más probable) Dante
se estableció en Ravena, a la invitación de Guido
Novello da Polenta. Allí termino la "Divina Commedia". De Ravena
escribió la importante carta a Can Grande (Epist. x), dedicándole
el "Paradiso", comentando sobre su primer canto, y explicando la intención
y el significado alegórico del poema entero. Una carta en verso
(1319) de Giovanni del Virgilio, un disertante en latín de
la Universidad de Bolonia, discutiendo con él por tratar temas
tan elevados en el vernáculo, invitándolo a venir y
recibir la corona de laureles en esa Ciudad, llevó a Dante
a componer su primer "Eclogue" un poema deleitable en hexámetros
en latín pastoral, lleno de bondad humana y gentil humor. En
él Dante expresa su inalterable resolución de no recibir
otro que el laurel de Florencia, y propone ganar su corresponsal a
una apreciación de la poesía vernácula por medio
del regalo de diez cantos del "Paradiso". Un segundo "Eclogue" fue
enviado a Giovanni después de la muerte de Dante, pero es dudoso
que haya sido verdaderamente compuesto por el poeta. Esta correspondencia
muestra que en 1319 el "Inferno" y el "Purgatorio" eran ya generalmente
conocidos mientras que el "Paradiso" todavía estaba inacabado.
Se envió éste en partes a Can Grande, a medida que se
completaban, entre 1319 y 1321. Si el "Quaestio de Aqua et Terra"
es auténtico, Dante estuvo en Verona el 20 de enero de 1320,
donde expuso un discurso sobre la posición relativa de la tierra
y el agua en la superficie del globo; pero, aunque la autenticidad
de este tratado ha encontrado recientemente enérgicos defensores,
se debe tomar todavía como dudoso. En julio de 1321, Dante
fue en una embajada de Guido da Polenta a Venecia. Dos meses más
tarde murió, en Ravena, durante la fiesta de la Exaltación
de la Cruz, y fue enterrado en la iglesia de San Francisco en esa
ciudad. La totalidad de la "Divina Commedia" había sido publicada,
con la excepción de los últimos trece cantos del "Paradiso",
que fueron descubiertos después por su hijo Jacopo y enviados
por él a Can Grande.
La "Divina Commedia" es una alegoría de la vida humana, bajo
la forma de una visión del mundo de ultratumba, expresamente
escrito con el objeto de convertir una sociedad corrupta a la rectitud:
"para sacar a aquellos que viven en esta vida del estado de miseria,
y llevarlos al estado de felicidad". Esta compuesto de cien cantos,
escritos en la medida conocida como terza rima, con sus líneas
normalmente endecasilábicas y sus rimas estrechamente unidas,
que Dante tanto modificó a partir de la poesía popular
de su día que puede tomarse como de su propia invención.
El relata, casi veinte años después del evento, una visión
que se le concedió (por su propia salvación cuando llevaba
una vida pecadora) durante el año del jubileo de 1300, en el
que por siete días (empezando en la mañana del viernes
santo) pasó a través del infierno, del purgatorio,
y del paraíso, habló con las almas en cada dominio,
y oyó lo que la Providencia de Dios tenía guardado para
él y para el mundo. La estructura del poema presenta el esquema
dual del "De Monarchiâ" transfigurado. Virgilio, representando
a la filosofía humana que actúa en acuerdo con las virtudes
morales e intelectuales, guía a Dante por medio de la luz de
la razón natural desde el bosque oscuro de la alienación
de Dios (donde las bestias del orgullo de la lujuria, y de la avaricia
impiden al hombre el ascender la Montaña del Señor), a
través del infierno y del purgatorio al paraíso terrenal,
al estado de felicidad temporal, donde la libertad espiritual ha sido
recuperada por las penas del purgatorio. Beatriz, representando a la
filosofía Divina iluminada por la revelación, lo lleva
entonces, hacia arriba a través de los nueve cambiantes cielos
de la preparación intelectual, dentro del paraíso verdadero,
el sin espacio y eterno empíreo, en el que la santidad de la
vida eterna se encuentra en la fruición de la visión de
Dios. Allí su lugar es tomado por San
Bernardo, ejemplo de la contemplación amorosa en la que
consiste la vida eterna del alma, que lo encomienda a la Virgen Bendita,
por cuya intercesión él obtiene una experiencia adelantada
de la Visión Beatifica, el poema termina con todos los poderes
del saber y el amor cumplidos y consumidos en la unión de la
comprensión con el Ser Divino, la voluntad hecha una con la Voluntad
Divina, "el Amor que mueve el sol y las otras estrellas".
El sagrado poema, el último libro de la edad media, resume el
conocimiento y logro intelectual de los siglos que pasaron entre la
caída del Imperio romano y el principio del Renacimiento; da
una imagen completa del Catolicismo en el siglo XIII en Italia. En el
"Inferno", el estilo de Dante es influenciado principalmente por Virgilio,
y, en menor grado, por Lucan. El heredero en poesía de la gran
realización de San Alberto Magno y de Santo
Tomas de Aquino en la cristianización de Aristóteles,
su esquema ético y metafísico son principalmente Aristotélicos
mientras que su mecanismo es todavía el de la tradición
popular medieval. Es dudoso el si tenía conocimiento directo
con cualquier otra narración de una visita al mundo de los espíritus,
excepto por la del sexto libro de la "Eneida". Pero por encima de todo
este inmenso campo su sentido dramático jugó a voluntad,
mostrando lo esencial de la naturaleza humana, poniendo al desnudo los
secretos del corazón con una mano tan segura como la de Shakespeare.
Siendo él mismo la víctima de persecuciones e injusticias,
ardiendo con celo por la reforma y la renovación del mundo, la
imparcialidad de Dante es, en lo mas importante, sublime. Es el hombre
(adoptando su propia frase) a quien Verdad llama desde su trono inmutable,
como a tal, él sin cesa condena la "querida y amable imagen paternal"
de Brunetto Latini al infierno, aunque es de él de quien
había aprendido "cómo el hombre se hace él mismo
eterno" en tanto que coloca a Constantino, a cuya donación atribuye
la corrupción de la Iglesia y la ruina del mundo, en el paraíso.
La piedad y el terror de ciertos episodios del "Inferno"- la magnanimidad
infructuosa de Farinata degli Uberti, el amor fatal de Francesca da
Rimini, la caída de Guido da Montefeltro, la condenación
del conde Ugolino- alcanzan las mas elevadas alturas de la tragedia.
El "Purgatorio", quizás el más artísticamente
perfecto de los tres cánticos, le debe menos a la belleza de
los episodios separados. La concepción de Dante del purgatorio
como una elevada montaña, surgida sobre el océano en
el hemisferio sur, y conduciendo hacia el Jardín del Edén,
la preparación necesaria para recuperar el paraíso terrenal,
y con él todas las prerrogativas perdidas por el hombre a la
caída de Adán, parece exclusivo a él; ni tampoco
encontramos en otra parte el proceso purificador llevado a cabo bajo
el sol y las estrellas, con la belleza de la transfigurada naturaleza
eclipsada sólo por los esplendores de los angélicos
custodios de las siete terrazas. El encuentro con Beatriz en los bancos
de Lethe, con la confesión personal de Dante de un pasado indigno,
completa la narración de la "Vita Nuova" después de
las experiencias y desilusiones amargas de una vida.
Lo esencial de la filosofía de Dante es que todas las virtudes
y todos los vicios provienen del amor. El "Purgatorio" muestra cómo
el amor debe ser puesto en orden, el "Paradiso" muestra cómo
se le perfecciona en las fases sucesivas de la iluminación, hasta
que logra la unión con el Amor Divino. La estructura entera y
el arreglo espiritual del paraíso de Dante, en el que grupos
de santos hacen una apariencia temporal en las esferas más bajas
en presagio de las "muchas mansiones", depende estrechamente de las
enseñanzas del Pseudo-Dionisio y de San
Bernardo en lo que concierne a las diversas ocupaciones de las
nueve órdenes de ángeles. Se duda el si él conoció
el "Jerarquía Celestial" de Dionisio de primera mano, en la traducción
de Scoto Eurigena; pero el "De Consideratione" de San
Bernardo ciertamente le influenció profundamente. La
deuda de Dante a los Padres y Doctores de la Iglesia no
se ha todavía investigado con la entereza de investigación
que se le ha dedicado a la elucidación de su conocimiento de
los escritores clásicos. Su teología es principalmente
la de , aunque de vez en
cuando (como cuando trata de la materia original y de la naturaleza
de las inteligencias celestiales) se aleja de la enseñanza del
Doctor Angelical. En puntos particulares, la influencia de San Gregorio,
San Isidoro, San Anselmo, y San Buenaventura se
puede encontrar; la de Boethius es notable y profunda en toda su obra.
Su misticismo es expresamente basado en San Agustín, San
Bernardo, y Ricardo de San Víctor, mientras que
en muchos casos anticipa curiosamente la de San Juan de la Cruz.
El Señor Wicksteed habla de "muchos casos en los que Dante da
un giro espiritual a las especulaciones físicas de los griegos".
Incluso en el "Paradiso" la autoridad de Aristóteles
es, después de la de las Escrituras, suprema; y es notable que,
cuando es interrogado por San Juan sobre la caridad, Dante apela antes
que nadie Estagirita (en las "Metafísicas") donde se nos muestra
la causa de amar a Dios por Él mismo y por sobre todas las cosas
(Par., xxvi, 37-39). La fusión armoniosa del más alto
misticismo con las transcripciones directas de la naturaleza y las circunstancias
domesticas de la vida diaria, todo manipulado con una pasión
poética y el arte más consumado, da a la "Divina Commedia"
su carácter único. El canto final es la culminación
de la obra entera, la razón y la música son reunidas en
perfecta armonía; el misterio más profundo de la fe está
plasmado allí y adelantado en canción suprema con una
claridad vívida y una iluminante precisión que nunca podrá
ser superada.
La denuncia vehemente de Dante de la corrupción eclesiástica
de sus tiempos, y su condenación de la mayor parte de los papas
contemporáneos (incluso el canonizado Celestino V) al
infierno ha llevado a alguna interrogación acerca de la actitud
del poeta hacia la Iglesia. Ya en el siglo XIV se hicieron esfuerzos
para descubrir herejía en la "Divina Commedia", y el "De Monarchiâ"
fue quemado en Bolonia por orden de un legado papal. En épocas
más recientes se ha ensalzado a Dante como a un precursor de
la Reforma. Su posición
teológica como un católico ortodoxo ha sido amplia y repetidamente
corroborada, recientemente y más notablemente por el Dr. Moore,
quien declara que "no hay ningún rastro en sus escrituras de
duda o descontento respecto a cualquier parte de la enseñanza
de la Iglesia en materias de doctrina establecida con autoridad". Un
antagonista enérgico de los objetivos políticos de los
Papas de su propia época, los hermosos episodios de Casella y
Manfred en el "Purgatorio", no menos que el capítulo final del
"De Monarchiâ" mismo, dan testimonio de la reverencia de Dante
por el poder espiritual del papado, que él acepta como
de origen Divino. No es el menor testimonio a su ortodoxia el papel
jugado por la Virgen Bendita en el sagrado poema desde el principio
hasta el final. Es, como fue, la transcripción en inspirada poesía
de la frase de Ricardo de San Víctor: "A través
de María no sólo es la luz de la gracia dada al hombre
en la tierra sino también la visión de Dios es conferida
a las almas en el Cielo".
Nuestro más antiguo registro de la vida y trabajos de Dante
esta contenido en un capítulo del "Croniche Fiorentine" de
Giovanni Villani (d. 1348), quien habla del poeta como de "nuestro
vecino". Hay seis comentarios existentes sobre la "Divina Commedia",
en totalidad o en parte, compuestos dentro de los diez años
de la muerte del poeta. Tres de estos por Graziolo de' Bambaglioli,
entonces canciller de la comunidad de Bolonia; un florentino no identificado
conocido como Selmi's Anonimo, y Fray Guido da Pisa, una extensión
carmelita únicamente sobre el "Inferno"; los de Jacopo Alighieri,
el segundo hijo del poeta, Jacopo della Lana de Bolonia, y el autor
del "Ottimo Commento" tratan del poema entero. Graziolo aparece como
el primer defensor de la ortodoxia de Dante (entonces ferozmente atacada
en Bolonia); el autor del "Ottimo" (posiblemente identificado como
un notario y poeta florentino, Andrea Lancia) profesa haber realmente
hablado con Dante, y nos da varios detalles interesantes acerca de
su vida. Hacia 1340 el hijo mayor de Dante, Pietro Alighieri, se puso
a describir el trabajo de su padre; se han guardado dos versiones
de su comentario latino, el más reciente contiene complementos
que (si verdaderamente suyos) son de considerable importancia. Poco
después de 1348, Giovanni Boccaccio escribió
la primera vida formal de Dante, el "Trattatello in laude di Dante",
cuya autoridad fue en su ocasión muy ridiculizada, ha sido
grandemente rehabilitado por investigaciones más recientes.
Su comentario sobre el "Inferno" es la esencia de conferencias dadas
en Florencia en 1373. Unos años más tarde vinieron los
comentarios de Benvenuto da Imola y Francesco Buti, que se dieron
originalmente como conferencias en Bolonia y Pisa respectivamente.
El de Benvenuto es un libro vivaz, lleno de humor y realidad así
como de enseñanzas. El pequeño "Vida" de Leonardo
Bruni (d. 1444), el famoso canciller de la República Florentina,
que complementa el trabajo de Boccaccio con información nueva
y cita cartas del poeta otras que aquellas que ahora se conocen y
el comentario más ligero de Filippo Villani (c. 1404), quien
es el primer comentarista que se refiere en términos explícitos
a la "Carta a Can Grande", lleva el primer periodo de la interpretación
de Dante a una conclusión apropiada. El título de padre
de la erudición moderna de Dante incuestionablemente pertenece
a Karl Witte (1800-83), cuyas labores pusieron a los estudiantes del
siglo XIX en el camino correcto tanto en la interpretación
como en la investigación textual. Más recientemente,
principalmente por la influencia de G.A. Scartazzini (d. 1901), una
ola de escepticismo excesivo barrió por encima de este campo,
por la que se veían los eventos tradicionales de la vida de
Dante como poco mas que fábulas y la mayoría de sus
cartas e incluso algunos de sus trabajos menores fueron declarados
espurios. Esto ha disminuido felizmente. Hoy en día, las necesidades
más urgentes de la investigación de Dante son mas estudio
textual de la "Divina Commedia", un conocimiento más estrecho
y más completo de cada aspecto de los trabajos menores y una
investigación más completa de la posición de
Dante con respecto a las grandes filosofías de la edad media;
tales que justifiquen o reiteren la trascendente apertura del epitafio
que Giovanni del Virgilio compuso para su tumba: Theologus Dantes,
nullius dogmatis expers quod foveat claro philosophia sinu ("Dante
el teólogo, hábil en cada rama del conocimiento que
la filosofía adoraría en su pecho ilustre").
Se puede decir de Dante que él ha hecho a la poesía
italiana, y ha estampado la marca de su elevada e imponente personalidad
en toda la literatura moderna. Se puede afirmar incluso que sus trabajos
han tenido un papel directo en la formación de las aspiraciones
y destinos de su país natal. Su influencia sobre la literatura
inglesa empieza con la poesía de Chaucer, quien lo honora
magníficamente en el "Cuento de los Monos", y lo refiere a
sus lectores como "the grete poete of Itaille that highte Dant". Eclipsado
un tiempo durante la era Tudor por la más grande popularidad
de Petrarch, fue después ignorado o descuidado desde
la Restauración hasta fines del siglo XVIII. La primera traducción
integral de la "Divina Commedia" en inglés, trabajo de un irlandés,
Enrique Boyd, se publicó en 1802 (la del "Inferno" había
sido emitida en 1785). Dante regreso a su herencia entre nosotros
con la gran abundancia de noble poesía que los principios del
siglo XIX presenciaron. Los elocuentes tributos que se le rindieron
por parte de Shelley (en "Epipsychidion", el "Triunfo de la Vida",
y "Una Defensa de la Poesía") y de Byron (sobre todo en la
"Profecía de Dante") así como después de ellos
por parte de Browning y Tennyson, no necesitan ser repetidos aquí.
A través de Dante Gabriel Rossetti y los Pre-Rafaelitas, ha
habido una influencia fructífera en el arte no menos que en
las letras. En la interpretación y crítica de Dante,
los estudiosos anglófonos están actualmente en segunda
posición únicamente respecto a los italianos.
Nunca, quizás, ha sido la fama de Dante tan elevada como el
día de hoy, cuando es universalmente reconocido como siendo
del rango de Homero, Esquilo, Sofocles, y Shakespeare, entre los pocos
poetas supremos del mundo. Se ha observado bien que su inspiración
se parece mas a la del profeta hebreo que a la del poeta como se entiende.
Su influencia además, no es de ninguna manera confinada a la
literatura. Un distinguido Unitarista divino ha señalado que
el culto moderno de Dante es "una señal de una mas amplia y
profunda percepción espiritual tanto como de apreciación
literaria", y que es una de las indicaciones principales de "la renovada
influencia que la baja edad media ha ganado en la Europa moderna"
(Wicksteed, "La Religión de Tiempo y de Eternidad"). el propio
hijo del poeta Pietro Alighieri, declaró que, si se extinguiera
la Fe, Dante la restauraría, y es notable que hoy en día
tantos serios estudiantes no-católico de la vida y las letras
deban una concepción totalmente diferente de la religión
católica al estudio de la "Divina Commedia". El poder del sagrado
poema para popularizar la teología católica y la filosofía
católica, y para hacerlas aceptables, o por lo menos inteligibles
para los no-católicos, es hoy casi incalculable.
El lugar de honor entre las sociedades sobre Dante pertenece incuestionablemente
y en todo sentido a la "Societa Dantesca Italiana", un asociación
admirablemente dirigida con su oficina principal en Florencia, que
acepta estudiantes extranjeros entre su miembros, y se distingue por
su elevada y liberal erudición. Además de cursos de
conferencias presentados bajo sus auspicios en varias ciudades italianas,
publica un trimestral "Bulletino", un estudio de literatura contemporáneo
sobre Dante, y ha empezado una serie de ediciones críticas
de los trabajos menores. De estos últimos, los volúmenes
que tratan del "De Vulgari Eloquentia" y del "Vita Nuova", por Pio
Rajna y Michele Barbi respectivamente, han aparecido ya, y se puede
en verdad decir que marcan una época en el estudio crítico
y textual del latín de Dante y de las escrituras italianas
por igual. La asociación conocida como la "Dante Alighieri",
en cambio, es esencialmente una sociedad nacional y política,
y está sólo indirectamente interesada con el poeta cuyo
nombre utiliza. De las sociedades sobre Dante otras las que italianas,
la "Sociedad Dante Americana " de Cambridge, Massachusetts, se ubica
en primer sitio en importancia. La pequeña pero distinguida
" Sociedad Dante de Oxford " trabaja en un elevado orden de erudición.
La "Sociedad Dante de Londres" es notable por su gran número
de miembros, y publica sus sesiones de conferencias en forma de volumen;
pero sus fines aparecen mas como sociales que de erudición.
EDMUND G. GARDNER
Transcrito por Tomas Hancil
Traducido por Oscar Olague