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Fecha
de Nacimiento.
Hijo del conocido médico oftalmólogo de Lima,
doctor Enrique Cipriani Vargas y de Isabel Thorne de Cipriani,
nació en Lima el 28 de diciembre de 1943, siendo el cuarto
de once hermanos. Estudió la Primaria en el Colegio Inmaculado
Corazón (1949 - 1953) y la Secundaria en el Colegio Santa
María (1954 - 1960). Solicitó su admisión
en la Prelatura Opus Dei el 10 de junio de 1962.
Al terminar sus estudios universitarios en la Universidad Nacional
de Ingeniería, ejerció su profesión de ingeniero
industrial en la Compañía W. R. Grace, los años
1967 y 68.
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De
ahí pasó a dedicarse a la promoción del campesinado
del valle de Cañete antes de ordenarse sacerdote.
Siguió estudios de Teología
en el Seminario Internacional de la Prelatura del Opus Dei en Roma y
se doctoró en Teología por la Universidad de Navarra,
España.
Destacado deportista: Juan
Luis Cipriani destacó en la década del sesenta como integrante
de la selección nacional de básquet, deporte que practicó
desde su época escolar. Jugó por el Perú en campeonatos
bolivarianos, sudamericanos y panamericanos, gozando de fama de aguerrido
luchador hasta del último punto para alcanzar la victoria deportiva.
Sus estudios en la Universidad Nacional de Ingeniería y la convalecencia
de la enfermedad de hepatitis le impidieron participar en las Olimpíadas
de Tokio, a las que había sido convocado.
En 1965, en el Coliseo del Puente
del Ejército, en Lima, cuando faltaba un segundo para el término
del último partido del Campeonato Interuniversitario de Básquet
en que jugaban los equipos de las Universidades de Ingeniería
y Agricultura, el equipo de monseñor iba perdiendo por un punto.
Antes de que sonara el silbato dando por terminado el encuentro, Cipriani
lanzó la pelota desde la mitad de la cancha encestando los dos
puntos de la victoria ante el estruendo del público. Su equipo
ganó 50-49 y fue el protagonista del triunfo.
Participó en la selección
nacional de básquet que campeonó en los juegos bolivarianos
de Barranquilla, Colombia (1961). Fue miembro del equipo nacional de
básquet subcampeón en el Campeonato Sudamericano de Lima
(1963). Integró el equipo de básquet de la Universidad
Nacional de Ingeniería, obteniendo el campeonato universitario
(1965). Integró el equipo peruano de básquet que participó
en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá (1967). Integró
la selección peruana de básquet que jugó en el
Campeonato Sudamericano de Montevideo, en el que empataron el primer
puesto Argentina, Brasil, Uruguay y Perú (1969).
Sacerdocio: Fue ordenado
sacerdote en la Basílica de San Miguel de Madrid, España,
el 21 de agosto de 1977. La labor sacerdotal desarrollada en Lima se
centró en la dirección espiritual de jóvenes. Fue
también director espiritual en el Seminario de Santo Toribio
de Lima (1981 a 1983) y profesor de Teología Moral en la Facultad
Pontificia y Civil de Teología de Lima. También fue profesor
de Ética Empresarial y Capellán de la Escuela de Alta
Dirección (PAD), y de la Escuela Superior Montemar. El Prelado
del Opus Dei lo nombró Vicario Regional en el Perú y Vice-Canciller
en la Universidad de Piura (1986-1988), cargos que dejó al ser
nombrado Obispo por Su Santidad Juan Pablo II.
Episcopado: El 3 de julio
de 1988 fue consagrado Obispo en la Catedral de Lima por el Cardenal
Juan Landázuri, y destinado como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis
de Ayacucho, en la sierra central peruana, cuna del terrorismo. Cuando
el Arzobispo anterior dimitió, y luego de desempeñarse
un tiempo como Administrador Apostólico, Juan Pablo II lo nombró
Arzobispo de Ayacucho, entregándole en la Basílica de
San Pedro el palio correspondiente a su alta investidura.
El 13 de mayo de 1995, en una
ceremonia espectacular, en la ciudad de Huamanga, monseñor Cipriani
tomó posesión de su cargo de Arzobispo de Ayacucho. El
Cardenal Augusto Vargas Alzamora, entonces Arzobispo de Lima y Presidente
de la Conferencia Episcopal Peruana, varias decenas de Obispos, y el
Nuncio de su Santidad, monseñor Fortunato Baldelli, respaldaron
con su presencia y aplaudieron al nuevo Arzobispo ayacuchano, ante una
inmensa multitud de ciudadanos, campesinos, ronderos y autoridades regionales
y locales, en gráfica muestra de unidad fraterna del Episcopado
Peruano.
En Ayacucho desarrolló
una intensa labor pastoral, fomentando las vocaciones sacerdotales en
el Seminario de Huamanga; reconstruyendo 17 de los 33 Templos de la
ciudad; alentando a los sacerdotes en el cumplimiento de sus actividades
parroquiales y educativas; estimulando la presencia de religiosos contemplativos
y asistenciales en beneficio del pueblo; atendiendo personalmente el
buen desarrollo de los centros de ayuda social en favor de los huérfanos,
ancianos y enfermos.
Si se le pregunta cuál
es el mayor logro, a lo largo de su servicio en la Iglesia en Ayacucho,
confiesa que es la reapertura del Seminario Mayor de Huamanga, después
de 38 años de haber permanecido cerrado.
El 9 de enero de 1999 el Santo
Padre hace público su nombramiento como Arzobispo de Lima, cargo
que asume el 30 de ese mes, convirtiéndose en sucesor de Santo
Toribio de Mogrovejo, Patrono del Episcopado Latinoamericano.
En la toma de posesión
del Arzobispado de Lima, Monseñor Juan Luis Cipriani pidió
a los fieles oraciones "para que yo me deje conducir por el Espíritu
Santo en esta difícil tarea que me espera". Dijo también:
"Asumo esta gran responsabilidad en espíritu de servicio a la
Iglesia y consciente de mis personales limitaciones. Es una carga gravosa
y fuente de fatiga que me lleva a meditar en las palabras de Cristo:
'No he venido a ser servido, sino a servir' (Mt. 20,28)".
La Pontificia Universidad Católica
del Perú reconoció públicamente como Gran Canciller
a Monseñor Juan Luis Cipriani el 24 de marzo de 1999, en una
ceremonia académica con el claustro de profesores.
Trabajo Pastoral en Lima:
En los dos años que lleva Monseñor Cipriani como Arzobispo
de Lima ha visitado, domingo a domingo, diversas parroquias de la Arquidiócesis,
comenzando por las más pobres, para conocer a su feligresía,
que colma los templos, y predicarles la Palabra de Dios. Hombres y mujeres;
niños, adultos y ancianos; sanos, discapacitados y enfermos,
todos se acercan al Pastor para conocerle y recibir de él unas
palabras de aliento.
Este programa de visitas pastorales,
que ha llegado a más 50 de las 112 parroquias con que cuenta
Lima, acerca al Pastor con los fieles de su Arquidiócesis y ofrece,
además de la celebración de la eucaristía, la administración
de los sacramentos.
Asimismo, el Señor Arzobispo
ha realizado distintas visitas pastorales a diversas obras de atención
social que realiza la Iglesia con los sectores más vulnerables
como son los ancianos y discapacitados, niños, jóvenes
y adultos en estado de abandono.
Monseñor Cipriani retomó
la antigua costumbre de celebrar a las once de la mañana la Santa
Misa en la Basílica Catedral todos los domingos. Asimismo, ha
retomado la tradición de celebrar la Santa Misa en la Catedral
de Lima el 25 de diciembre, día de Navidad, con la presencia
de las autoridades políticas, civiles, militares, eclesiásticas
y fieles en general.
Como una forma de reforzar la
atención y preparación de los docentes que enseñan
el curso de Religión en las escuelas y colegios de Lima, monseñor
Juan Luis Cipriani inauguró en noviembre de 1999 un nuevo y amplio
local de la Oficina de Educación Católica -ODEC- del Arzobispado
de Lima.
Diálogo con los creyentes:
Monseñor Cipriani participa en el programa radial "Diálogo
de Fe", a través de la emisora radial informativa más
popular del Perú, en el que aborda distintos temas relacionados
al Magisterio de la Iglesia y en el que los oyentes intervienen directamente
mediante preguntas. Los sábados, a las diez y media de la mañana,
el Arzobispo limeño mantiene así un diálogo plural
con los habitantes de la ciudad y del interior del país que participan
vía telefónica. No solamente los católicos sino
también personas de otras creencias plantean sus inquietudes
y reciben de Monseñor Cipriani luz para sus inteligencias y un
consejo positivo que aquiete los corazones.
En junio de 1999 creó
la Obra Social Cardenal Landázuri, con el objetivo de promover,
desarrollar y estimular nuevas obras sociales a favor de las personas
más necesitadas de la Arquidiócesis. Desde entonces, esta
Obra Social cumple una labor de interacción entre las instituciones
donantes nacionales y extranjeras con los sectores más pobres
de Lima. Ha implementado un sistema de red computarizada con las parroquias
para tener comunicación permanente y rápida a través
del correo electrónico. De esta forma se hace más efectiva
la ayuda social.
Labor social: Para enfrentar
la pobreza, desnutrición y deserción escolar, Monseñor
Cipriani creó en agosto de 1999 la Vicaría de la Caridad,
la cual cuenta con un amplio local en donde atiende a cientos de niños,
ancianos, discapacitados y gente en extrema pobreza ofreciéndoles
atención en alimentación, educación, salud y preparación
en talleres de manualidades y programas técnicos. Desde allí
se administra la atención social de la Arquidiócesis que
se ofrece a través de las parroquias y de diversas obras sociales
de la Iglesia. Son más de 30 mil personas, entre niños,
ancianos, discapacitados y gente en extrema pobreza, quienes se benefician
diariamente con esta ayuda.
En la solemnidad del Domingo
de Pascua de Resurrección, 4 de abril de 1999, Monseñor
Cipriani hizo pública su primera carta pastoral: "Para que tengan
vida y la tengan en abundancia", en la que escribió: "Gracias,
Madre Iglesia, por defender la vida, en estos tiempos en los que el
egoísmo de los poderosos pretende reducir los nacimientos, provocar
esterilizaciones, realizar abortos y promover la muerte anticipada de
ancianos."
La defensa de la vida desde la
concepción, la defensa de la institución familiar y el
matrimonio como pilar de la sociedad, el respeto a la dignidad de las
personas, son temas que aborda monseñor Cipriani siempre con
la firmeza y convicción como corresponde a un Pastor de la Iglesia.
El Pastor de la Iglesia de Lima
ha alternado su actividad cultural con su servicio pastoral. Su tesis
doctoral como teólogo la hizo sobre "La prudencia en Santo
Tomás", obra que publicó después. Inquieto
por la situación de los pobres, estudió profundamente
la doctrina social de la Iglesia y publicó un famoso "Catecismo
de Doctrina Social", que ha tenido ya varias ediciones en el Perú
y en España, llegando a vender más de cincuenta mil ejemplares.
Piedad popular: La profunda
religiosidad del pueblo peruano tiene en la imagen del Señor
de los Milagros la expresión de fe más grande que congrega
a millones de personas e inclusive ha traspasado las fronteras del país.
Por pedido de Monseñor Cipriani la sagrada imagen ha incluido
en su tradicional recorrido por las calles de Lima -iniciado hace más
de 300 años- el pernoctar en la Basílica Catedral durante
su primera salida de octubre para presidir al día siguiente la
Santa Misa por la Nación en la Plaza Mayor. De esta forma miles
de fieles pueden rezarle y acompañarle en la sede que es el corazón
de la Arquidiócesis.
El 22 de octubre de 2000, con
motivo de la tradicional procesión, el Arzobispo de Lima ofreció
a los miembros de la Hermandad Señor de los Milagros una charla,
al igual que en 1999, en el Gran Parque de Lima. Asistieron más
de tres mil miembros entre cargadores, cantoras y sahumadoras. "Que
cada uno de ustedes sea un Cristo", advirtió, invitando
a los participantes a acudir con frecuencia al sacramento de la reconciliación,
un pedido permanente del Arzobispo de Lima a los fieles.
Con motivo del Año Santo
y por primera vez en su historia la sagrada imagen del Señor
de los Milagros salió de su monasterio de las Nazarenas en Semana
Santa para dirigirse en procesión a la Catedral de Lima y presidir
el Sermón de las Siete Palabras, que se volvía a realizar
en la sede primada después de muchos años. La participación
de los fieles fue verdaderamente impresionante. Desde las primeras horas
de la mañana miles de personas se acercaron a la Catedral de
Lima para participar de esta jornada de fe,
Año Jubilar: El
23 de mayo de 1999 el Arzobispo de Lima envió a los limeños
un mensaje jubilar, denominado "Nostalgia de Dios", encaminado a la
toma de conciencia del contenido religioso que tiene el Año Santo
con motivo del segundo milenio de la venida de Jesucristo, Hijo de Dios.
La Arquidiócesis organizó, previamente al Año Santo,
la Gran Misión Jubilar de Lima, que tendría como celebración
principal el VIII Congreso Eucarístico Nacional, en agosto del
año 2000.
Diversos sectores de la población
participaron de esta gran fiesta jubilar. Es así que se celebraron
los jubileos de la vida consagrada, de los profesores de teología
y religión, de los enfermos, de los artesanos, de la mujer, de
los trabajadores, de los jóvenes, del clero, de los universitarios,
de los movimientos eclesiales, de los catequistas, de los profesores,
de las cárceles, de las familias, de las hermandades y cofradías,
de los docentes universitarios, de las trabajadoras del hogar, de los
laicos (con presencia de los deportistas y periodistas), y de la vida
contemplativa.
Como presidente del VIII Congreso
Eucarístico Nacional, celebración central del Año
Santo Jubilar, Mons. Juan Luis Cipriani tuvo la responsabilidad de organizar
este gran evento de fe que, en sus cinco días de duración,
reunió a más de 500 mil personas y tuvo como Legado Papa
al Cardenal Bernard Francis Law, Arzobispo de Boston, Estados Unidos.
Un álbum cuidadosamente editado por el Arzobispado de Lima recoge
el íntegro del desarrollo de este evento, como testimonio histórico
del mismo.
Apoyo vocacional: Desde
el primer momento, Monseñor Cipriani ha querido dedicar una atención
preferente a la promoción de vocaciones sacerdotales y la formación
permanente de los presbíteros diocesanos. Periódicamente,
dirige retiros espirituales y encuentros religiosos en el Seminario
de Santo Toribio, tanto con los seminaristas como con los sacerdotes.
En el año 2000, Año del Jubileo, después de muchos
años, han ingresado al Seminario de Santo Toribio 25 nuevos seminaristas,
cifra no alcanzada en mucho tiempo. En el transcurso de estos dos primeros
años de su gestión episcopal, ha ordenado a cinco diáconos
y cinco presbíteros en emotivas ceremonias litúrgicas
en la Catedral de Lima.
La Vicaría de la Pastoral
Universitaria, que viene trabajando intensamente con las diversas instituciones
de educación superior de Lima, es una gran posibilidad para fomentar
las vocaciones sacerdotales mediante la atención y formación
espiritual, las jornadas de fe, la participación de los jóvenes
que reciben los sacramentos como el bautizo, la comunión y la
confirmación. En varias oportunidades monseñor Juan Luis
les ha impartido estos sacramentos y compartido jornadas de fe con ellos.
Labor episcopal: Es segundo
vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana desde el año
2000, además de presidente de la Comisión Nacional de
Educación Católica. En cumplimiento de su encargo, Monseñor
Cipriani ha puesto especial interés en la elección de
los profesores de religión de los colegios estatales, de la enseñanza
de religión en el nivel de bachillerato y en la formación
doctrinal y moral de los profesores de religión de enseñanza
primaria y secundaria públicos y privados.
Servicio a la Santa Sede:
Actualmente es Consultor de la Congregación Romana del Clero;
miembro del Dicasterio de la Congregación Romana del Culto Divino
y Disciplina de los Sacramentos; y miembro del Consejo de la Pontifica
Comisión para América Latina.
Crisis de rehenes: Cuando
sucede la crisis de los rehenes en la residencia del embajador del Japón,
producida por terroristas del MRTA, en diciembre de 1996, la Santa Sede
lo nombra como miembro de la Iglesia para integrar el grupo de garantes
y coordinador para lograr una salida pacífica a esta eventualidad.
Con la especial autoridad que le da ese carisma personal, Mons. Cipriani
se ganó rápidamente la confianza de los catorce miembros
del grupo subversivo y de los rehenes que durante cuatro meses permanecieron
cautivos junto al embajador Aoki.
Hoy se sabe que gracias a sus
gestiones personales, además de calmar a los cautivos con sus
palabras de serenidad y confianza en Dios, intercedió eficazmente
para que fueran saliendo algunos enfermos o especialmente afectados
por la difícil situación, lo que se exteriorizaba en que,
tras sus primeras visitas, iban quedando libres algunos de los rehenes.
Mons. Cipriani fue recibido allí con beneplácito, confesó
a muchos rehenes católicos, dio luego la absolución colectiva
permitida para casos de guerra y desgracias similares y celebró
los domingos y fiestas la Santa Misa, dejando una estela de paz, mientras
iba a la Nunciatura a informar a Mons. Fortunato Baldelli, del cumplimiento
de su singular misión pastoral.
Foros Internacionales: Mons.
Cipriani es conocido también en Estados Unidos, donde ha sido
expositor en catorce Universidades sobre asuntos de actualidad. Invitado
por Harvard, Princeton, Columbia, Chicago y otras universidades, ha
dialogado con estudiantes y profesores, con una gran acogida de todos.
Cuando el ex presidente George Bush visitó Lima, Mons. Cipriani
fue uno de los invitados por el organismo anfitrión, lo que le
permitió el diálogo entre ambos. Es frecuente que diversas
personalidades le busquen para conversar sobre la realidad peruana,
aunque él prefiera mantenerse en el terreno de la vida pastoral
de su pueblo.
Ha participado como miembro de
la delegación episcopal peruana, en la Conferencia Episcopal
Latinoamericana de Santo Domingo, organizada por el CELAM en 1992. Ofreció
la conferencia sobre la Iglesia Católica, en el Japón,
como invitado oficial del Gobierno de Tokio, en 1998. Tuvo a su cargo
la exposición "La cultura del Trabajo y la Solidaridad", el 27
de noviembre de 1998, en el Congreso de la República, invitado
por la Comisión de Educación y Cultura.
Publicaciones: Ha publicado
su tesis doctoral: "La virtud de la prudencia en Santo Tomás",
y el ensayo sobre el matrimonio: "Personalidad y Amor Conyugal".
Después de trabajar tres años en Ayacucho, fruto de su
preocupación por sembrar el sentido de solidaridad cristiana,
publicó: "La paz, fruto de la solidaridad. Reflexiones sobre
la necesaria solidaridad cristiana", Ayacucho, diciembre de 1991.
Pero el libro que ha tenido la
mayor difusión ha sido el "Catecismo de Doctrina Social",
publicado en Lima con el subtítulo de "Conoce tus derechos"
(Editorial Navarrete, 1987), y reeditado en Lima por la Serie Populibros
(1989) y en Madrid, por libros MC (3 ediciones, los años 1988,
1990 y 1992). Más de 50,000 ejemplares han sido vendidos en América
Latina y España.
Trabajando codo a codo con Mons.
Federico Richter Fernández-Prada, OFM, organizó el simposio
titulado "La Evangelización de Huamanga en los siglos XVI,
XVII y XVIII", editando luego los estudios, y prologando el libro
en 1992.
Fruto de su preocupación
doctrinal sobre la formación sobre el matrimonio, publicó
el folleto "La Natalidad a la luz del Magisterio Católico",
Ayacucho, 1995 y el texto escolar "Educación Familiar",
en 1996 (2ª edición 1998), del que ya se han vendido veinte mil
ejemplares, correspondientes a dos ediciones.
Ha publicado asimismo la recopilación
de treinta homilías suyas en el libro: "Testigos vivos de
Cristo. Desde la Catedral de Huamanga", habiéndose agotado
las dos ediciones peruanas hechas en 1998. Se ha publicado en España
una tercera edición con gran éxito. Asimismo es autor
de la colección Nueva Evangelización con 8 títulos
que incluyen homilías, cartas pastorales, discursos y mensajes,
publicado por Ediciones Paulinas y Editorial Salesiana.
Cardenalato: Creado cardenal
presbitero el 21 de febrero del 2001, conviriténdose en el primer
miembro del Opus Dei en recibir la púrpura cardenalicia. Recibió
la birreta roja y el título de San Camilo de Lelis.