|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
|
|
Nacido el 26 de Marzo de 1748 en Amettes en la Diócesis de Boulogne,
Francia; fallecido en Roma, el 16 de Abril de 1783.
Fue el mayor de quince hijos. Sus padres, Jean-Baptiste Labre y Anne-Barba Grandsire,
pertenecían a la clase media y por tanto pudieron darle a su numerosa prole
considerables oportunidades en el aspecto educativo. Recibió su entrenamiento
temprano en su villa nativa, en una escuela conducida por el vicario de su parroquia.
El relato de este período se plasma en la vida escrita por su confesor,
Marconi, y en el contenido del compilado del proceso oficial de su beatificación
y son unánimes en enfatizar el hecho de que él exhibió una
seriedad de pensamiento y conducta lejos mayor a sus años. Aún a
esa tierna edad había comenzado a mostrar una marcada predilección
por el espíritu de mortificación, con una aversión hacia
las diversiones infantiles ordinarias, y parece haber tenido desde el albor de
su razón un vívido horror por el aún menor pecado. Todo lo
dicho coexistente con una conducta franca y abierta y una reserva de alegría
que permaneció intacta hasta el fin de su vida.
A la edad de doce años se hizo cargo de su educación su tío
paterno, François-Joseph Labre, cura de Erin, con quien fue entonces
a vivir. Durante los siguientes seis años, los que pasó bajo el
techo de su tío, hizo un considerable progreso en el estudio de Latín,
historia, etc. pero se encontró a sí mismo incapaz de conquistar
un constantemente creciente desagrado por cualquier forma de conocimiento que
no obrara directamente para la unión con Dios. Su amor a la soledad,
un generoso empleo de austeridades y devoción a sus ejercicios religiosos
fueron discernibles como los rasgos distintivos de su vida en esa época
y constituyen un preludio inteligible a su carrera subsiguiente.
A la edad de dieciséis resolvió abrazar la vida religiosa como
un Trapero, pero siguiendo el consejo de su tío regresó a Amettes
para someter su proyecto a sus padres para su aprobación; no pudo conseguir
su consentimiento. Por tanto retomó su estadía en la rectoría
de Erin, redoblando sus penitencias y ejercicios de piedad y de todas las maneras
prepararse para la vida de completa auto aniquilación a la que la voz
dentro de su alma parecía estar llamándolo.
Después de la heroica muerte de su tío durante
una epidemia en Septiembre de 1766, Benito, quien se había dedicado durante
el azote al servicio del enfermo y moribundo, retornó a Amettes en Noviembre
del mismo año. Su idea fija en esa época todavía era convertirse
en un religioso de La Trapa, y sus padres, temiendo que una continuidad en su
oposición sería una resistencia a la voluntad de Dios, aceptaron
su propuesta de ingresar al claustro. Le fue sugerido, sin embargo, por su tía
materna, la Abadesa Vincent, que la presentación fuera hecha a los Cartujos
en Val-Sainte-Aldegonde en lugar de La Trapa. La petición de Benito ante
Val-Sainte-Aldegonde no tuvo éxito pero fue orientado hacia otro monasterio
de la misma orden en Neuville. Allí le dijeron que no tenía todavía
veinte años y que no había ningún apuro, y que debía
primero aprender canto Gregoriano y lógica. Durante los dos siguientes
años se presentó dos veces sin éxito para ser recibido
en La Trapa y fue por seis semanas postulante ante los Cartujos de Neuville,
finalmente pidió y obtuvo la admisión en la Abadía Cistercisense
de Sept-Fonts en Noviembre de 1769. Después de una pequeña estadía
en Sept-Fonts durante la cual su estrictez en la observancia religiosa y su
humildad le granjearon el cariño de toda la comunidad; su salud declinó,
y fue decidido que su vocación residiera en otro lado. De acuerdo con
una resolución tomada durante su convalecencia viajó entonces
a Roma. Desde Chieri, en el Piamonte, le escribió a sus padres una carta
que probó ser la última que ellos jamás recibirían
de él. En ella les informaba su propósito de entrar a alguno de
los muchos monasterios en Italia, renombrados por el especial rigor de la vida
en ellos. Corto tiempo después de haber despachado la carta, sin embargo,
parece haber tenido una iluminación interna que despejó cualquier
duda que él pudiera tener sobre cual sería su método de
vida. Comprendió entonces “era la voluntad de Dios que, como San
Alexis, debía abandonar su país, sus padres, y todo lo que fuera
halagüeño en el mundo para llevar un nuevo tipo de vida, una vida
por demás dolorosa, por demás penitencial, no en el desierto ni
en el claustro, sino en medio del mundo, visitando devotamente como un peregrino
los lugares famosos de la devoción Cristiana. Repetidamente sometió
esta extraordinaria inspiración al juicio de experimentados confesores
y se le dijo que podía a salvo obedecerla. A través de los años
que siguieron nunca vaciló en la convicción que este era el sendero
señalado para él por Dios. Desde ese momento en adelante hizo
su vida de viajero vestido con un viejo abrigo, un rosario alrededor de su cuello,
otro entre sus dedos, sus brazos plegados sobre un crucifijo colgante sobre
su pecho. En una pequeña cartera llevaba un Testamento, un breviario,
era su voluntad recitarlo diariamente, una copia de la “Imitación
de Cristo”, y otros libros píos. No tenía otra ropa que
aquella que cubría su cuerpo. Dormía en el suelo y la más
de las veces al aire libre. Por comida se daba por satisfecho con un trozo de
pan o algunas hierbas, frecuentemente tomados solo una vez al día, y
ya sea provistas por caridad u obtenidas de alguna pila de basura. Nunca pedía
limosna y estaba ansioso por dar al pobre cualquier cosa recibida en exceso
para sus exiguos deseos. Los primeros siete, de los trece años que restaban
a sus días, los pasó en peregrinajes a los más famosos
santuarios de Europa. Visitó de este modo Loreto, Asís, Nápoles,
Bari, Fabriano en Italia; Einsiedeln en Suiza; Compostela en España;
Parav-le-Monial en Francia. Los últimos seis años los pasó
en Roma, dejándola sólo una vez al año para visitar la
Santa Casa de Loreto. Su imperdonable u despiadada auto negación, su
natural humildad, su decidida obediencia y perfecto espíritu de unión
con Dios en la oración desarmaron las sospechas, naturalmente suscitadas,
sobre la genuinidad del llamado Divino a tan extraordinaria forma de vida. Literalmente
desgastado por sus sufrimientos y austeridades, el 16 de Abril de 1783, cayó
en las escalinatas de la iglesia de Santa María dei Monti en Roma y,
absolutamente exhausto, fue llevado a una casa vecina donde murió. Su
muerte fue seguida por una multitud de inequívocos milagros atribuidos
a su intercesión. La vida escrita por su confesor, Marconi, cuya versión
inglesa data de 1785, atestigua 136 curas milagrosas certificadas hasta el 6
de Julio de 1783. Tan destacable, verdaderamente, fue el carácter de
la evidencia de algunos de los milagros, que se dice de ellos haber tenido no
poca influencia en la determinación final de conversión del celebrado
converso Americano, Padre John Thayer, de Boston quien estuvo en Roma al momento
de la muerte del santo. Benito fue proclamado Venerable por Pío IX en
1859 y canonizado por León XIII el 8 de Diciembre de 1881. Su fiesta
se guarda el 16 de abril, fecha de su muerte.
Biog. Univ. (Paris, 1811-28); Biog. Eccles. Completa (Madrid,
l857); Life of Venerable Benedict Joseph Labre, French tr., BARNARD (Londres,
1785); Life of the Venerable Servant of God, Benedict Joseph Labre (Oratorian
Series, Londres, 1850).
JOSEPH F. DELANY
Transcrito por John Coleman
Traducido por Luis Alberto Alvarez
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
| |