(BAPCHILD, cerca de Sittingbourne, Kent, Sínodo de 694)
Esta reunión fue más un witenagemot o Parlamento
que un sínodo eclesiástico, presidido por Wihtred, Rey
de Kent. Estuvieron presentes en sus deliberaciones Brihtwald, Arzobispo
de Canterbury; Tobías, Obispo de Rochester, además de
abades, abadesas, sacerdotes, diáconos, y laicos. Las promulgaciones
principales están incluidas en una carta constitucional cuyos
términos afianzaron para siempre las donaciones y privilegios
para la Iglesia de parte de los laicos, partiendo de que "lo que se
había dado una vez a Dios nunca podría reasumirse para
el uso del hombre." Es más, a la muerte de prelados, los sucesores
serían nombrados con el consejo y la aprobación del
arzobispo, sin ninguna intervención real; ya que tal acción
anularía la elección; y la interferencia laica fue negada
expresamente por estar excediendo los límites de sus derechos.
Se concedieron las iglesias catedralicias de Canterbury y Rochester
en perpetuidad, inmunes de peticiones reales o tributos a menos que
sean voluntarios, y éstos nunca crearían un precedente;
todos estos privilegios siendo asegurados bajo multas espirituales
severas por cualquier incumplimiento. El interés e importancia
de este documento descansaba en el hecho que Spelman y otros lo consideran
como la carta constitucional inglesa más antigua. Su autenticidad
se ha puesto en duda; pero aunque versiones diferentes de ella existen,
es muy difícil dudar de la autenticidad general de los términos
comunes a todas, como aquí se ha resumido.
Cotton. MS. Domit. A., VIII;
Anglo-Saxon Chronicle; SPELMAN, Conc., I; WAKE, State
of the Church; WILKINS, Concilia; HADDAN AND STUBBS, Eccl.
Docts.
HENRY NORBERT BIRT.
Transcrito por Douglas J. Potter
Traducido por Armando Llaza Corrales