(Breviario Romano: Antiphonæ majores, "antífonas
mayores").
Las siete antífonas del Magnificat en el Oficio ferial de los
siete días anteriores a la vigilia de Navidad; así llamadas
porque todas comienzan con la interjección "O". Sus
palabras iniciales son: (1) "O Sapientia", (2) "O
Adonai", (3) "O Radix Jesse", (4) "O
Clavis David", (5) "O Oriens", (6) "O
Rex Gentium", (7) "O Emmanuel". Dirigidas
a Cristo, según uno u otro de Sus títulos Escriturales,
concluyen con una petición específica al Señor
que viene (por ejemplo: "Oh Sapiencia
ven a enseñarnos
el camino de la prudencia"; "Oh Adonaí
ven a
redimirnos con tu brazo extendido"; "Oh Llave de David
ven a liberarnos de la prisión del cautivo que permanece en tinieblas
a la sombra de la muerte" etc.). Redactadas en una fraseología
escritural poética, que constituye una notable característica
de los oficios de Adviento. Las siete antífonas se encuentran
en el Breviario Romano; sin embargo, otros Breviarios medievales agregaron
(1) "O virgo virginum quomodo fiet" etc., que aún
se conserva en el Breviario Romano como la antífona adecuada
para el Magníficat en la segunda Víspera de la fiesta
Expectatio Partus B. M. V. (del 18 de diciembre), la oración
de esta fiesta termina con la antífona "O Adonai"
como conmemoración del oficio ferial del 18 de diciembre; (2)
"O Gabriel, nuntius clorum", luego reemplazada,
casi universalmente, por la antífona del siglo XIII, "O
Thoma Didyme", para la fiesta del apóstol Santo Tomás
(el 21 de diciembre). Algunas Iglesias medievales tenían doce
antífonas mayores agregando a las anteriores (1) "O Rex
Pacifice", (2) "O Mundi Domina", (3) "O
Hierusalem", dirigidas a Nuestro Señor, Nuestra Señora
y Jerusalén, respectivamente. Guéranger presenta el texto
latino de todas ellas (con excepción de "O Mundi Domina"),
con la traducción a prosa vernácula ("Liturgical
Year", Advent, Dublin, 1870, 508-531), junto con un extenso
devocionario y algunos comentarios históricos. El Rito Parisino
agregó dos antífonas ("O sancte sanctorum"
y "O pastor Israel") a las siete del Rito Romano y
comenzó la recitación de estas nueve antífonas
el 15 de diciembre. Las versiones en prosa de las antífonas "O"
del Breviario Romano se encuentran en la traducción de dicho
Breviario Romano por el Marqués de Bute (volumen de invierno).
Guéranger destaca el hecho de que las antífonas fueron
debidamente asignadas a la Hora de Vísperas, porque el Salvador
llegó a la hora de la noche del mundo (vergente mundi vespere,
como lo canta la Iglesia) y se agregaron al Magnificat para honrar a
aquella a través de la cual vino al mundo. Como excepción
a la regla de los siete días feriales, las siete antífonas
se cantan completas antes y después del Cántico. "En
algunas Iglesias se acostumbraba antiguamente cantarlas tres veces:
es decir antes del Cántico, antes del Gloria Patri y después
del Sicut erat" (Guéranger). Hay varias traducciones
al inglés, en verso, realizadas tanto por católicos como
por no católicos, la más reciente se encuentra en Dom
Gregory Ould "Book of Hymns" (Libro de Himnos de Edimburgo,
1910, no. 5) realizada por W. Rooke-Ley, en siete cuartetos con un cuarteto
refrán que incluye una traducción del versículo
y su respuesta ("Rorate", etc.). Se han encontrado
las siete antífonas en MSS. del siglo XI. Algunas de ellas se
encuentran parafraseadas en el himno "Veni, veni, Emmanuel"
presentado por Daniel en su "Thesaurus Hymnologicus"
(II, 336) y traducido por Neale en su "Medieval Hymns and Sequences"
(Himnos Medievales y Secuencias) (3a ed., Londres, p. 171) y otras que
se utilizan en varios libros de himnos (el Texto Latino se encuentra
en "The Roman Hymnal", New York, 1884, 139). Neale
supuso que el himno era del siglo XII, pero ahora se ha rastreado a
una época anterior, a la primera década del siglo VIII.
Para las primeras líneas de las traducciones, véase "Julian's
Dict. of Hymnol (Diccionario de Himnología de Julian)."
(2a ed., Londres, 1907, 74, i; 1551, i; 1721, i). Para las fuentes escriturales
de las antífonas, véase John Marquess of Bute (Juan Marqués
de Bute), "Breviario Romano", invierno 203, y también
"Carmina Scripturarum" etc., de Marbach (Estrasburgo,
1907) bajo "O" en el Index Alphabeticus.
THURSTON, The Great Antiphons, Heralds of Christmas
in The Month (Dic., 1905), 616-631, presenta los usos litúrgicos,
ilustraciones literarias y costumbres peculiares relacionadas con las
antífonas; pone en duda el concepto de CARROL, L'Avent Liturgique
in Revue Bénédictine (1905), n. 4, en el sentido de que
no son anteriores al siglo IX, presenta muchos datos (especialmente
de The Christ of Cynewulf escito aproximadamente en el año 800)
para mostrar que "son muchos más antiguas", y que no
existe "razón válida conocida para considerarlas
posteriores a las demás Antífonas Romanas o a la época
del Papa Gregorio"; CARROL en Dict. d'archéologie et liturgie
chrétienne, s. v. Avent, repite (col. 3229) su concepto, aunque
en una nota de pie de página remite al lector al artículo
de THURSTON' en The Month; a la obra de BAYLEY, Greater Antiphons of
Advent en Pax (un periódico Anglicano, 6 Dic., 1905), 231-239;
a la obra de STALEY, O Sapiensia en Church Times (13 Dic., 1907), p.
812; y a WITHERBY O Sapiensia, Seven Sermons on the Ancient Antiphons
for Advent (Londres, 1906).
H.T. HENRY
Trascrito por WGKofron
Con agradecimientos a la Iglesia de St. Mary, Akron, Ohio
Traducido por Rosario Camacho-Koppel