(O NOEL ALEXANDRE).
Historiador y teólogo francés de la orden de Santo
Domingo, nacido en Rouen el 19 de Enero de 1639 y fallecido en Paris,
el 21 de Agosto de 1724. Hizo sus primeros estudios en el Colegio
Dominico de Rouen y luego de ingresar a la Orden Dominica en aquella
ciudad el 9 de Mayo de 1655, estudió filosofía y teología en el
convento de San Juan, Paris, donde luego enseñó por doce años en
cuyo tiempo ganó gran renombre como predicador. En 1672, por deseo
de sus superiores, obtuvo su licenciatura en la Sorbonne y, en 1675,
el doctorado. En aquel entonces, atrajo mucha atención con sus escritos
en contra de Launoy sobre el tema de la simonía. Persuadido por
el gran ministro francés, Jean Baptiste Colbert, generoso promotor
del aprendizaje, ingresó a la sociedad de los sabios de la cual el Abad
Colbert (luego Arzobispo de Rouen) fue su figura central, donde
hizo algunas disertaciones sobre
eventos históricos particulares con tal éxito que fue instado a
escribir una historia completa siguiendo el método utilizado en
sus disertaciones. Aceptó cumplir el deseo de los académicos franceses
y publicó en Paris en 1677, el primer volumen bajo el título general
"Selecta historiae ecclesiasticae capita et in loca ejusdem
insignia dissertations historicae, criticae, ogmaticae", donde
trató el primer siglo del Cristianismo y, en 1686, publicó el volumen
24 donde termina sus estudios de la historia del Nuevo Testamento
con las disertaciones sobre el Concilio de Trento. En los años siguientes,
publicó seis volúmenes octavos de disertaciones sobre la historia
del Antiguo Testamento. Su rectitud y laconismo, su agudeza crítica y
su manera de ver la historia dividiéndola en estudios especiales
(entonces bastante original aunque hoy en día es bastante común)
lo hizo ganar la aprobación de los eruditos. Los primeros volúmenes
de la historia le trajeron carta de alabanza y aprecio del Papa
Inocente XI y de muchos cardenales, pero los volúmenes posteriores
ofendieron a Roma por los Galicismos del autor y finalmente, Inocente
XI prohibió la lectura
de la historia a los fieles, bajo pena de excomunión (13 de Julio
de 1684).
En el prefacio a la tercera edición (Paris 1699,
volúmenes de 8 páginas)
el Padre Alejandro expuso el completo el juicio de la Santa Sede
y en algunas glosas agregó en las disertaciones presentadas que,
en algunas instancias, había sido injustamente criticado. El Padre
Roncaglia (de los Clérigos Regulares) llevó a Lucca en 1734 una
sexta edición del trabajo en volúmenes de 9 páginas, donde se entrega
un texto inalterado pero agregándole los párrafos y disertaciones
que corrigen las declaraciones más ofensivas. De este modo, el trabajo
corregido fue eliminado del Índice por el Papa Benedicto XIII, y
muchas ediciones posteriores fueron hechas públicas. Las mejores
de ellas fueron las del Arzobispo Mansi de Lucca, en volúmenes de
9 páginas (Lucca, 1749) quien agregó muchas notas explicativas.
Un escritor anónimo llevó la historia en dos volúmenes suplementarios,
al siglo 18 y agregó varias disertaciones de las plumas de otros
historiadores. De este modo, el trabajo completo apareció en Venecia
en 1778, en volúmenes de 11 páginas y en Bingen, 1785-90, en 20
volúmenes en cuarto. Luego de completar sus disertaciones históricas,
el Padre Alejandro volvió su atención por algunos años, hacia estudios
estrictamente teológicos y, en 1693 publicó en Paris volúmenes en
10 octavos, un comentario sobre el Catecismo Romano
titulado Theologia dogmática y moral a la cual le agregó
a los predicadores un Index Concinnatorius, distribuyendo todo
el trabajo en bosquejos
de sermones para todos los domingos y días festivos del año. El
trabajo tiene además, dos apéndices que contienen valiosas cartas
de su pluma sobre teología moral y casuística, y muchos documentos
papales, sinodales y episcopales que presentan las disputas de la
época. Ediciones posteriores del trabajo aparecieron en Paris en
1703 volúmenes de dos páginas y en 1743 volúmenes de cuatro cuartos
y en Einsiedeln en 1768, volúmenes de 10 octavos. Su siguiente libro
de importancia fue un manual para predicadores: "Praecepta
et regulae ad praedicatores verbi divini informandos", cuya
primera aparición fue en Paris en 1701 y por último en Augsburg
en 1763 en octavo. A este le siguió (1703-10) un comentario "Commentarius
literalis et moralis" sobre 160 Evangelios (para Domingos y
días festivos) sobre las Epístolas del Nuevo Testamento los cuales
fueron editados a menudo en varias formas. En 1704, el Padre Alejandro
cayó en el Jansenismo al firmar el Cas
de Conscience pero prontamente se retractó. Previo a ello, mantuvo
una amarga controversia con el Padre Daniel, Jesuita, sobre las
doctrinas Dominicas y Jesuitas sobre el Probabilismo, la Gracia,
la Predestinación en tanto comparadas con la doctrina de
Santo Tomás de Aquino en estas materias, las cuales fueron terminadas
por el Rey quien silenció a ambas partes. En 1706 habiendo sido
elegido Provincial de la Provincia Dominica de Francia, fue obligado
a interrumpir sus trabajos literarios. Liberado de sus deberes administrativos
en 1710 se propuso la tarea de escribir un comentario sobre los
libros proféticos del Antiguo Testamento. En 1712 fue forzado a
dejar la pluma por problemas en sus ojos, los cuales terminaron
con una ceguera absoluta. Murió de vejez en el convento de Saint
Jacques en Paris, habiendo disfrutado a través de su larga y ocupada
vida literaria una cercana intimidad con todos los hombres eruditos
de su tiempo, especialmente, con el Cardenal Noris. Mientras escribía
los importantes trabajos mencionados anteriormente, el padre Alejandro
publicó varias disertaciones en las cuales señaló que (1) Santo
Tomás fue el autor de la Suma Teológica; (2) que Santo
Tomás fue el autor de la Oficina de Corpus Cristi; (3)
en la forma de diálogo entre un Franciscano y un Domínico, que Santo
Tomás no fue discípulo de Alejandro de Hales y que la Secunda Secundae de la Suma
no fue prestada de éste último. Este diálogo, con una disertación
en contra del Padre Frassen, O.S.J. sobre la Vulgata, fue incorporada
en su Historia Ecclesiastica (Edición veneciana, 1778).
El Padre Alejandro escribió y publicó en francés: "Recueil
de plusieurs pièces pour la défense de la morale et de la grâce
de J.C." (Delft, 1698); "Apologie des Dominicains Missionaires
de la Chine, ou réponse au livre intitulé", "Défense des
nouveaux Chrétiens" (Cologne, 1697); "Conformité des cérémonies
Chinoises avec l'idolatrie grecque et romaine, pour servir de confirmation
à l'apologie des Dominicains Missionaires de la Chine" (Colonia,
1700); "Lettres d'un Docteur de l'ordre de S. Dominique sur
les cérémonies de la Chine" (Colonia, 1700).
QUETIF AND ECHARD,
SS. Ord, Praed., II, 810; TOURON, Hommes illustres de l'ordre de
Saint Dominique, V, 804-840; HILGERS, Der Index der verbotenen Bucher
(Freiburg, 1904), 138, 432 sqq.
A.L. MCMAHON
Transcrito por Ramona Cooper
Traducido por Carolina Eyzaguirre A.