Distinguido humanista del período temprano, y celoso promotor del estudio
de los clásicos en Alemania. Nació en 1442 o 1443, en Bafflo cerca
de Groningen, Holanda; murió en Heidelberg, el 28 de octubre de 1485.
Su apellido fue Hysmann. Principió sus estudios en ramas especializadas
en la Universidad de Louvain, donde estudió a Cicerón y Quintilian,
ganando distinción por la pureza de su dicción en latín
y sus habilidades en la discusión. Ya había llegado a ser un buen
estudiante de francés, y luego tomó sus grados de maestría,
para encaminarse después a París.
Aquí continuó sus trabajos clásicos con Heynlin von Stein,
y tuvo estrecha amistad con John Reuchlin. En la primera parte de los setentas
fue a Italia, donde se asoció con los humanistas, especialmente en Roma
y Ferrara. Se dedicó al estudio de los antiguos, y ganó reconocimiento
por su elegancia en el latín y su conocimiento de filosofía. Hizo
un panegírico sobre filosofía en presencia de Hércules
de Este, el mecenas de los humanistas.
Luego de estar siete años en Italia, Agrícola, regresó
a Alemania y se mantuvo en contacto con sus numerosos amigos, tanto en lo personal,
como por medio de correspondencia. Hizo desarrollar el entusiasmo por el estudio
de los clásicos del aprendizaje. Su amor por la independencia, sin embargo
previno a Agrícola de aceptar una posición definitiva. En 1481
estuvo seis meses en Bruselas, en la corte del Archiduque, y más tarde
Emperador Maximiliano I, desarrolló negocios para la ciudad de Groningen.
Resistiendo todos los esfuerzos de sus amigos en mantenerlo en la corte, aceptó
la invitación de John de Dalberg, Obispo de Worms, para ir a la Universidad
de Heildelberg, donde empezó a dar conferencias en 1482. Fue buen amigo
de Dalberg, el generoso benefactor del aprendizaje.
Para ese entonces empezó con el estudio de hebreo, y publicó
una traducción original de los Salmos. Su fructífera actividad
en Heidelberg fue, desafortunadamente, de breve duración, habiendo interrumpido
su estadía por un viaje a Roma (1485). Allí acompañó
a John Dalberg que fue enviado como embajador a Inocencio VIII. Casi de inmediato
de su retorno, Agrícola fue presa de una fatal enfermedad y murió
en Heidelberg.
A Agrícola le pertenece el mérito de haber sido pionero en el
estudio de los clásicos en Alemania. Su importancia no puede ser atribuida
solamente a los trabajos que escribió, sino también a las influencias
que logró promover, al poderoso estímulo que dio a sus contemporáneos
en el alcance literario de sus propios logros.
Por tanto tenemos una comprensión del significado del trabajo de Agrícola
por el testimonio de sus contemporáneos, que le tuvieron en gran estima.
“Es debido a mi maestro Agrícola” dice el distinguido profesor
Alexander Hegius, “que he aprendido lo que sé, o lo que la gente
piensa que sé”.
No obstante el impulso que logró imprimir en el aprendizaje de los
clásicos, no descuidó su lengua materna. Al mismo tiempo tuvo
una profunda disposición religiosa, y poseyó una fe viva. Su reputación
fue sin mácula. Durante los últimos años de su vida, se
dedicó al estudio de la teología.
En su discurso "De Nativitate Christi" se transpire un profundo
sentido de piedad. El más pedagógico de sus escritos es el tratado
"De studio formando", el cual envoi a su amigo Barbarianus; el más
importante de sus trabajos filosóficos es "De Inventione Dialectica".
Una colección editada de sus trabajos (cartas, tratados,
traducciones, peomas y discursos) apareció en cuatro volúmenes
(Colonia, 1539), con el título de "Rudolphi Agricolae Lucubrationes
aliquot lectu dignissimae in hunc usque diem nusquam prius editae, per Alardum
Amstelodamum."
MELANCHTHON, Oratio in Rud. Agricolam, in Corpus reformater.,
XI, col. 438-446; SCHOEPERLIN, Dissertatio de Rud. Agricolos Frisii in elegantiores
litteras promeritis (Jena, 1753); EPERMANN, Dissert. de Rud. Agricola litterarum
per Germaniam instauratore, inter Graecos graecissimo, inter Latinos latinissimo
(Upsala, 1762); TRESLING, Vita et merita Rud. Agricolae (Groningen, 1830); BOSSERT,
De Rud. Agricola Frisio, litterarum in Germania restitutore (Paris, 1865); MEINERS,
Lebensbeschreibungen ber hmter Manner aus der Zeit der Wiederherstellung der
Wissenschaften (2 vols., Zurich, 1796), 332-363; GEIGER, Art. Agricola Rud.
in Allgemeine deutsche Biographie (Leipzig, 1875), I, 151 sqq.; F. v. BEZOLD,
Rudolf Agricola, ein deutscher Vertreter der italienischen Renaissance: Festrede
(Munich, 1884); IHM, Der Humanist R. Agricola, sein Leben und seine Schriften,
in Sammlung der bedeutendsten p dagogischen Schriften (Paderborn, 1893); JANSSEN,
Geschichte des deutschen Volkes (6th ed.), I, 56-58; ERHARD, Geschichte des
Wiederaufbl hens wissenschaftl. Bildung, I, 374-415; RITTER, Geschichte der
Philosophic, IX, 261-267; RAUMER, Gesch. der Pedagogik veto Wiederaufbl hen
klassischer Studien bis auf unsere Zeit, 2d ed. (Stuttgart, 1846), I, 79-87;
GEIGER, Humanismus und Renaissance in Italien und Deutschland, in Onckensche
Sammlung (Berlin, 1882).
J.P. KIRSCH
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes