(De agonía, una lucha, en la literatura profana,
la lucha física de los atletas en la arena, o la excitación mental
previa al conflicto). La palabra es usada solo una vez en la Sagrada
Escritura (Lucas, xxii, 43) para designar la angustia de Nuestro Señor
en el Huerto de Gethsemaní. El incidente también es narrado en San
Mateo (xxvi, 36-46) y en San Marcos (xiv, 32-42); pero es destacable
que solo San Marcos menciona los detalles de la sudoración de sangre
y la visita del ángel. La autenticidad de los versos que narran estos
detalles (43-44) han sido llamados a cuestión, debido a su ausencia,
no solo en los textos de los otros autores, sino en el del mismo San
Lucas en varios de los antiguos códices (notablemente 1/1ª -- el Sinaiticus
corregido A., B., et al.). La presencia de los versos, sin
embargo, en la mayoría de los manuscritos, ambos, uncial y cursivo,
han bastado para garantizar su conservación en las ediciones críticas
del Nuevo Testamento. Su aceptación por eruditos tales como Tischendorf,
Hammond y Scrivener, parece poner la cuestión de su autenticidad e
controversia. La sudoración de sangre es entendida literalmente
por casi todos los exegetas Católicos; y un testimonio médico ha sido
alegado en evidencia del hecho de que dicho fenómeno (haematodrosis),
es raro y anormal, pero no imposible ni sobrenatural.
DURAND, VACANT,
BARABAN, composite article in VACANT, Dict. de theol. cath., s.v.
Agonie du Christ.
JAMES M. GILLIS
Transcrito por Herman F. Holbrook
Per agoniam tuam, libera nos, Domine
Traducido por Alonso Teullet