Nacida en Milán, el 16 de mayo de 1718 y fallecida en
Milán el 9 de enero de 1799, fue una mujer de grandes dotes intelectuales
que alcanzó notables logros. Su padre era profesor de Matemáticas
en Bolonia. A la edad de nueve años, María Gaetana ya dominaba
el latín con fluidez y escribió un discurso para demostrar que
el estudio de las artes liberales no era impropio ni inadecuado para su sexo:
"Oratio qua ostenditur artium liberalium studia femineo sexu neutiquam
abhorrere", que fue editado en Milán en 1727. Se dice que con sólo
once años hablaba también griego, y a los trece hebreo, francés,
español, alemán y algunos idiomas más. La llamaban “la
políglota andante”.
En casa del padre de María se reunían regularmente
los sabios boloñeses más reputados, ante los que ella defendió
varias tesis filosóficas. Un coetáneo suyo, el presidente [Charles]
de Brosses, en sus "Lettres sur l'Italie" —Cartas sobre Italia—
(I, 243), declara que conversar con la joven era altamente interesante, ya que
María era de atractivos modales y muy dotada intelectualmente. Lejos
de envanecerse por sus logros, María no gustaba demasiado de estas demostraciones
públicas de su extraordinario saber, y a los veinte años expresó
su voluntad de profesar en un convento. Aunque su deseo no le fue concedido,
las reuniones cesaron, pasando ella a llevar una vida de retiro en la que se
dedicó, fundamentalmente, al estudio de las Matemáticas. Las 191
tesis que defendió fueron publicadas en 1738, en Milán, con el
título , "Propositiones Philosophicae" (Proposiciones Filosóficas).
María mostraba una extraordinaria aptitud para las Matemáticas.
Escribió un excelente tratado sobre secciones cónicas y la obra
escrita cuando tenía tan sólo trece años de edad, sus "Instituzioni
Analitiche" (Instituciones Analíticas), fueron publicadas en dos
volúmenes (Milán, 1748), el primero sobre el análisis de
las cantidades finitas, y el segundo sobre el análisis infinitesimal.
Éste ultimo, que recoge las aportaciones más valiosas de sus trabajos
en este campo, está considerado la mejor introducción que existe
a la obra de Euler. Fue traducido al inglés por Colson, [profesor de
Matemáticas] de Cambridge y al francés por d'Antelmy, con notas
del abate Charles Bossut. La curva plana conocida como ‘versiera’
en italiano, recibe también el nombre de "la bruja de Agnesi"
( .
María alcanzó tal fama como matemática
que fue llamada por Benedicto XIV para enseñar esta disciplina en la
Universidad de Bolonia mientras durara la enfermedad de su padre. Esto ocurrió
en 1750, y dos años más tarde, su padre murió. María,
entonces, se dedicó al estudio de la Teología y los Padres de
la Iglesia.
Sus aspiraciones a la vida religiosa se verían, finalmente,
cumplidas: tras pasar varios años como directora del Hospicio Trivulzio
de las “monjas azules” (agustinianas) en Milán, ingresó
en la orden, y como miembro de ella moriría a los 81 años de edad.
JOHN J. A'BECKET
Transcrito por Paul T. Crowley
Dedicado a Mrs. Bobbie Forrester y Mr. Richard Long
Traducido por Alejandra González Bonilla
Nota: Lo de "bruja" tiene su origen en un error de traducción.
Colson confundió versiera (curva seno versada —sinus versus—,
es decir, seno contrario) y avversiera, que en italiano significa ‘adversaria’,
‘contraria’ y por extensión 'diablesa', 'demonia', término
habitualmente aplicado a hechiceras y brujas. Por eso en los países anglosajones
se conoce a esta curva como “la bruja de Agnesi”. En otros idiomas
se habla de loci (en latín, 'lugares' geométricos, curvas) de
Agnesi. (N. del T.)