Una secta tenebrosa, que data quizás desde el Segundo
siglo, la cual profesaba de haber retomado la inocencia primaveral de
Adán. San. Epifanio y San Agustín hacen mención a Adamites por su nombre,
y describen sus practicas. Llamaban a su Iglesia el Paraíso, condenaban
el matrimonio ya que era ajeno al Paraíso, y se desnudaban mientras
que oraban. No podían ser numerosos. Se cuentan varias historias sobre
su origen. Algunos han pensado que son un apéndice los gnósticos Carpocratianos,
quienes profesaban un misticismo sensual y una completa emancipación
de las leyes morales. Theodoret (Haer. Fab., I, 6) tuvo ese punto de
vista de ellos, e identificaba de ellos ser una secta libertina cuyas
practicas se describen por Clemente de Alexandria. Otros, por lo contrario,
los consideraban ascéticos mal guiados, que se esforzaban en erradicar
los deseos carnales por medio del regreso de medios sencillos, y por
medio de la abolición del matrimonio. Practicas similares a aquellos
se describen que aparecieron en Europa en varias ocasiones en tiempos
posteriores. En el Siglo Treceavo volvieron a surgir en los Países Bajos
por Brethren y las hermanas del espíritu libre, y, de una forma más
burda, en el catorceavo por los Beghards (q.v.) en Alemania. Dondequiera
que se encontraban con firme oposición. Los Beghards se convirtieron
en los Picaros de la Bohemia, que se posesionaron de una isla en el
río Nezarka, y se entregaron al vergonzoso comunismo. Ziska, el líder
Bussite, casi extermino ala secta en 1421 (cf. Höfler, Geschichtsquellen
Böhmens, I, 414, 431); Un leve resurgimiento de éstas doctrinas
se tomaron parte en Bohemia despues de 1781, apegándose al edicto de
tolerancia emitido por José
II; estos comunistas: Neo-Adamites fueron suprimidos a la fuerza en
1849.
CLEM. of ALEX., Strom., III, iv; EPIPH., Haer., lii; AUGUSTINE, De Haer.,
XXXI; BOSSUET, Variations of Prot. Churches; RUDINGER, De Eccles. Frat.
in Bohemia; SVATEK, Adamiten und Deisten in Böhmen in culturhist. Bilder
aus Böhmen (Vienna, 1879), I, 97; HERGENRÖTHER, in Kirchenlex. I., 216-218.
FRANCIS
P. HAVEY
Traducido por Lourdes P. Gómez