(uno de los profetas
menores)
El nombre Abdías se deriva del hebreo Obhádhyah, que significa "sirviente,
servidor, o adorador de Yahvé". Abdías es el cuarto profeta menor y a quien se adjudica el más breve
de los libros proféticos del antiguo testamento (contiene veintiún
versículos). El título del
libro es dedicado al nombre del autor.
Sin embargo, recientemente algunos académicos consideran que
debería ser reconocido como un apellido, debido a que comúnmente "sirviente
de Yahvé" sería adjudicado sólo como apellido o sobrenombre,
por otra parte, no se da ninguna otra distinción informativa acerca
del escritor, quien es identificado como Abdías.
Es cierto que al carecer de información con autoridad,
tanto judíos como cristianos han llegado a suplir libremente esa carencia
en términos de autor, pero también queda la evidencia de que "no
se conoce nada de Abdías, en términos de familia, período de vida,
lugar de nacimiento, muerte y otras circunstancias que son desconocidas
a nosotros" (Abbé Trochon, Les petits prophètes, 193).
La única información identificable acerca del autor es que
pertenecía al reino de Judá.
La breve profecía de Abdías trata casi exclusivamente
con el destino de Edom, tal y como es dado a conocer en las primeras
palabras. Dios ha convocado
a las naciones contra Edom. Ella
confía en su reacción rápida y dura, contundente, pero es en vano. Los ladrones la destruirían completamente (1-6).
Los aliados y amigos han dado la espalda (7) y la sabiduría
que cree poseer le fallará (8,9). Los castigos vendrán por la conducta mostrada
hacia Judá, será cuando los extraños echen suertes sobre Jerusalem
(10-11). Los resultados surgen
a raíz de la conducta indigna (12-14).
El "día de Yahvé" está cerca sobre "todas las
naciones", en que donde la ruina espera a Edom y la compartirá
unida a la "casa de Jacob" y "la casa de José"
(16-18). En cuanto a Israel, las fronteras se ampliarán en cada dirección;
los "salvadores" aparecerán en el montaje de Sión para "juzgar"
el montaje de Esaú, y la ley de Yahvé será establecida (19-20).
Sobre las fechas de la Profecía de Abdías
Además de la brevedad del libro de Abdías y de
su carencia de título, tal y como normalmente se estila en el Antiguo
Testamento, existen varias razones, tanto literarias como exegéticas,
que previenen a académicos acerca de fijar una fecha de la composición
de este texto. Entre ellos
son varios (Keil, Orelli, Vigouroux, Trochon, Lesêtre, etc.) quienes
asignan la composición en el reinado de Joram (siglo IX A.C).
Su mayor base para esta aserción, se deriva de la referencia
que Abdías hace a la captura de Jerusalén (11-14), lo que se identifica
con el saqueo de la Ciudad Santa realizado por filisteos y árabes
bajo el reino de Joram (II Paralip., xxi, 16,17).
La única otra captura de Jerusalén durante la
cual Abdías puede ser entendido (11-14) podría ser la ocurrida durante
la vida del profeta Jeremías y que estuvo relacionada por el tiempo
de Nabucodonosor (588-587 A.C). Sin
embargo esta posibilidad se toma como descontada dado que la descripción
de Jeremías sobre este evento (Jer., xlix, 7-22) es vista como dependiente
de la descripción de Abdías (11-14) apareciendo esta última como un
escrito antecedente o que ocurrió primero.
Se descarta asimismo el silencio de Abdías respecto a la destrucción
del Templo el cual fue llevado a cabo por Nabucodonosor, el cual,
hasta donde se tiene entendido, no ocurrió en el tiempo del Rey Joram.
Un segundo argumento para cifrar en una fecha
temprana esta profecía se deriva de la comparación de los textos de
Amos y Joel. Las similitudes
son estrechas y cuando se les examina cuidadosamente, se demuestra
que Abdías fue anterior a ambos:
Joel y Amos. De hecho, en Joel, ii, 32 (Heb., iii, 5) "como
el Señor ha dicho" es la introducción a una cita tomada de Abdías
(17). Por tanto se infiere
que la profecía de Abdías se debió de haber originado entre el reino
de Joram y el tiempo de Joel y Amos, es decir, aproximadamente en
la mitad del siglo IX A.C. Esta deducción también se indica que es confirmada
por la pureza del estilo de la profecía de Abdías.
Otros académicos, entre ellos Meyrick, Jahn, Ackerman,
Allioli, etc., se refieren a que este libro fue compuesto durante
el tiempo del cautiverio en Babilonia, cerca de trescientos años después
del Rey Joram. Estos autores
sostienen que los términos en que se expresa Abdías (11-14) pueden
muy bien ser entendidos como referentes a la captura de Jerusalén
por parte de Nabucodonosor; este evento correspondería a lo que se
dice de que el día "cuando extraños llevaron consigo el ejército
cautivo (de Judá), y de que extranjeros entraron por sus puertas y
destruyeron las fundaciones de Jerusalén", y también como
el "día en que Judá sale de su país y ocurre la destrucción de
los niños de Judá", "el día de su ruina", etc.
También estos autores admiten que Abdías (20) hace una referencia
implícita como uno de los cautivos en Babilonia.
Otros autores atribuyen al libro de Abdías una
fecha posterior. Sostienen
estos autores, al igual que los académicos anteriores, en que Abdías
(11-14) se refiere a la captura de Jerusalén por parte de Nabucodonosor,
pero advierten que (20), esto no prueba realmente que Abdías haya
vivido durante el período babilónico del exilio.
Insisten en señalar que un estudio detallado de Abdías (15-21)
con sus rasgos apocalípticos (en referencia a que el Señor pone su
mano sobre las naciones, para la restauración de Israel, y de la posición
de mando que aguardaría a los judíos en el reino de Dios), relaciona
necesariamente el texto de este profeta menor con otros trabajos literarios
judíos [Joel, Daniel, Zacarías (ix-xiv)] lo cual, se considera, pertenece
a una fecha mucho más tarde respecto al retorno de Babilonia.
Esas son las tres formas principales
de opinión prevalecientes en la actualidad referente a la fecha de
composición del libro de Abdías.
Ninguna de ellas, no obstante, se encuentra en conflicto con
la naturaleza profética sobre la posterior ruina de Edom y a los tiempos
mesiánicos.
Phillippe, in Dict. de la Bible; Selbie, in Hast., Dict. of Bible, s.v. Obadiah.
Recent Commentaries: Trochon (1883); Peters (1892); Perowne (1898);
Nowack (1897).
FRANCIS E. GIGOT
Transcrito por Hilary Ho Sang
Traducido por Giovanni E. Reyes